Continúan por segundo día las protestas en Michoacán por asesinato del alcalde de Uruapan
MORELIA, MICHOACÁN.- Unas mil personas, entre normalistas, estudiantes de la Universidad Michoacana, colectivos y ciudadanos, protestaron este lunes por el centro histórico de Morelia para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez.
La manifestación, que se desarrolló inicialmente de forma pacífica, derivó en actos de vandalismo y enfrentamientos con la Guardia Civil frente al Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado.
Las marchas partieron desde las Tarascas y el monumento a Lázaro Cárdenas, confluyendo en el corazón de la ciudad, donde los manifestantes corearon consignas como “el no murió, lo mató el Estado”. Los participantes demandaron celeridad en las investigaciones y reclamaron al gobierno estatal transparencia en torno a las amenazas que el alcalde habría recibido antes de su muerte.
Frente al Palacio de Gobierno, un grupo de jóvenes intentó derribar las láminas metálicas que protegían la puerta principal, lo que desencadenó la intervención de los agentes antimotines con gas lacrimógeno y balas de goma. Al mismo tiempo, otro contingente atacó con piedras y palos la fachada del Congreso local, rompiendo cristales y generando disturbios.
El enfrentamiento se prolongó hasta cerca de las 15:45 horas, cuando las fuerzas de seguridad lograron dispersar a los manifestantes. Las autoridades mantienen un operativo de vigilancia en la zona ante la posibilidad de nuevas protestas. Apenas días antes, otro grupo había irrumpido violentamente en el Palacio de Gobierno, provocando destrozos con bombas “molotov” y dejando un saldo de ocho detenidos que permanecen bajo investigación en la Fiscalía General del Estado.
Continúan por segundo día las protestas en Michoacán por asesinato del alcalde de Uruapan
MORELIA, MICHOACÁN.- Unas mil personas, entre normalistas, estudiantes de la Universidad Michoacana, colectivos y ciudadanos, protestaron este lunes por el centro histórico de Morelia para exigir justicia por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez.
La manifestación, que se desarrolló inicialmente de forma pacífica, derivó en actos de vandalismo y enfrentamientos con la Guardia Civil frente al Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado.
Las marchas partieron desde las Tarascas y el monumento a Lázaro Cárdenas, confluyendo en el corazón de la ciudad, donde los manifestantes corearon consignas como “el no murió, lo mató el Estado”. Los participantes demandaron celeridad en las investigaciones y reclamaron al gobierno estatal transparencia en torno a las amenazas que el alcalde habría recibido antes de su muerte.
Frente al Palacio de Gobierno, un grupo de jóvenes intentó derribar las láminas metálicas que protegían la puerta principal, lo que desencadenó la intervención de los agentes antimotines con gas lacrimógeno y balas de goma. Al mismo tiempo, otro contingente atacó con piedras y palos la fachada del Congreso local, rompiendo cristales y generando disturbios.
El enfrentamiento se prolongó hasta cerca de las 15:45 horas, cuando las fuerzas de seguridad lograron dispersar a los manifestantes. Las autoridades mantienen un operativo de vigilancia en la zona ante la posibilidad de nuevas protestas. Apenas días antes, otro grupo había irrumpido violentamente en el Palacio de Gobierno, provocando destrozos con bombas “molotov” y dejando un saldo de ocho detenidos que permanecen bajo investigación en la Fiscalía General del Estado.