Destina México más de 2 mil mdp para frenar el gusano barrenador

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México destinó más de 2 mil millones de pesos durante el último año para contener el avance del gusano barrenador del ganado, una plaga que obligó a redoblar la vigilancia sanitaria en todo el país. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el despliegue permitió mantener bajo control la emergencia y proteger la producción pecuaria nacional.

La dependencia informó que la contención del gusano barrenador ha dado resultados, al punto de que la administración federal considera viable reactivar la exportación de reses hacia Estados Unidos, siempre y cuando se respete el protocolo sanitario acordado por ambas naciones. El propio titular del sector recordó que, según los criterios técnicos, “es perfectamente posible reanudar la exportación de ganado a los Estados Unidos de América, bajo el cumplimiento riguroso de los protocolos firmados por ambos países”.

Aunque la plaga reapareció hace un año, su presencia se mantiene focalizada: los 941 casos identificados representan apenas el 0.003 por ciento del hato nacional y se ubican casi por completo en estados del sur y sureste. Esta concentración, explicó la Sader, confirma que las barreras sanitarias aplicadas en el resto del país lograron frenar la dispersión del insecto.

Para enfrentar el brote, técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria recorrieron miles de unidades de producción, revisaron más de 2.2 millones de cabezas de ganado y liberaron cerca de 4 mil millones de moscas estériles, una de las estrategias más efectivas para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito. A ello se suma una red de 265 trampas que se inspeccionan continuamente y un sistema de aviso temprano que involucra a ganaderas y ganaderos, gobiernos estatales y comunidades rurales.

Como parte de los esfuerzos binacionales, México y Estados Unidos construyen en Metapa de Domínguez, Chiapas, una planta de producción de moscas estériles que iniciará operaciones en el primer semestre de 2026. Con una inversión conjunta de 51 millones de dólares, esta instalación podrá generar hasta 100 millones de insectos por semana y reforzará la protección sanitaria en la frontera.

La Sader expuso que, al cierre de este año, la inversión sumada entre el gobierno federal y organismos aliados ascenderá a más de 2 mil 122 millones de pesos, orientados a vigilancia, tratamiento, inspecciones y fortalecimiento de infraestructura. Sin embargo, reconoció que la emergencia también dejó ver retos pendientes: condiciones climáticas que favorecen al insecto, la necesidad de una coordinación más estrecha entre instituciones y el desafío logístico de operar un sistema sanitario tan amplio.

El intercambio técnico entre personal de Senasica y especialistas de APHIS, así como el diálogo constante entre los representantes agrícolas de ambos países, ha sido decisivo para sostener la estrategia. Según la dependencia, la cooperación binacional se intensificó desde la firma del Plan de Acción Conjunto, documento que reforzó la verificación en tránsito, el trampeo y la liberación sistemática de moscas estériles.

La autoridad recordó que Estados Unidos ha cerrado temporalmente la frontera en tres ocasiones desde la reaparición de la plaga, aunque los controles actuales buscan evitar nuevas interrupciones en el comercio pecuario y mantener la confianza internacional en la ganadería mexicana.

Man in glasses with comic blue burst background

Redacción

Redacción Bio

Destina México más de 2 mil mdp para frenar el gusano barrenador

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de México destinó más de 2 mil millones de pesos durante el último año para contener el avance del gusano barrenador del ganado, una plaga que obligó a redoblar la vigilancia sanitaria en todo el país. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el despliegue permitió mantener bajo control la emergencia y proteger la producción pecuaria nacional.

La dependencia informó que la contención del gusano barrenador ha dado resultados, al punto de que la administración federal considera viable reactivar la exportación de reses hacia Estados Unidos, siempre y cuando se respete el protocolo sanitario acordado por ambas naciones. El propio titular del sector recordó que, según los criterios técnicos, “es perfectamente posible reanudar la exportación de ganado a los Estados Unidos de América, bajo el cumplimiento riguroso de los protocolos firmados por ambos países”.

Aunque la plaga reapareció hace un año, su presencia se mantiene focalizada: los 941 casos identificados representan apenas el 0.003 por ciento del hato nacional y se ubican casi por completo en estados del sur y sureste. Esta concentración, explicó la Sader, confirma que las barreras sanitarias aplicadas en el resto del país lograron frenar la dispersión del insecto.

Para enfrentar el brote, técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria recorrieron miles de unidades de producción, revisaron más de 2.2 millones de cabezas de ganado y liberaron cerca de 4 mil millones de moscas estériles, una de las estrategias más efectivas para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito. A ello se suma una red de 265 trampas que se inspeccionan continuamente y un sistema de aviso temprano que involucra a ganaderas y ganaderos, gobiernos estatales y comunidades rurales.

Como parte de los esfuerzos binacionales, México y Estados Unidos construyen en Metapa de Domínguez, Chiapas, una planta de producción de moscas estériles que iniciará operaciones en el primer semestre de 2026. Con una inversión conjunta de 51 millones de dólares, esta instalación podrá generar hasta 100 millones de insectos por semana y reforzará la protección sanitaria en la frontera.

La Sader expuso que, al cierre de este año, la inversión sumada entre el gobierno federal y organismos aliados ascenderá a más de 2 mil 122 millones de pesos, orientados a vigilancia, tratamiento, inspecciones y fortalecimiento de infraestructura. Sin embargo, reconoció que la emergencia también dejó ver retos pendientes: condiciones climáticas que favorecen al insecto, la necesidad de una coordinación más estrecha entre instituciones y el desafío logístico de operar un sistema sanitario tan amplio.

El intercambio técnico entre personal de Senasica y especialistas de APHIS, así como el diálogo constante entre los representantes agrícolas de ambos países, ha sido decisivo para sostener la estrategia. Según la dependencia, la cooperación binacional se intensificó desde la firma del Plan de Acción Conjunto, documento que reforzó la verificación en tránsito, el trampeo y la liberación sistemática de moscas estériles.

La autoridad recordó que Estados Unidos ha cerrado temporalmente la frontera en tres ocasiones desde la reaparición de la plaga, aunque los controles actuales buscan evitar nuevas interrupciones en el comercio pecuario y mantener la confianza internacional en la ganadería mexicana.

Redacción

Redacción Bio

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No Ratings Yet)

Loading...