Evalúa Morena consensos con aliados para impulsar reforma electoral en San Lázaro
CIUDAD DE MÉXICO.- La bancada de Morena en la Cámara de Diputados reconoció que la reforma electoral anunciada por la titular del Ejecutivo federal sólo podrá avanzar si se construyen acuerdos previos con sus partidos aliados, el PT y el PVEM, pues sin ese respaldo la iniciativa podría no prosperar e incluso quedar sin presentarse.
El coordinador del grupo parlamentario guinda en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, admitió que existe el riesgo de frenar el proyecto si no se alcanza un consenso interno dentro de la coalición legislativa mayoritaria. “Sí existe ese riesgo. Si no se logra el acuerdo y el consenso, ¿qué caso tendría que se presentara? Es decir, sí hay esa posibilidad en el Congreso”, declaró, al tiempo que dijo respetar las posturas críticas expresadas por legisladores petistas.
En conferencia de prensa, el legislador explicó que, ante la falta de un documento formal, Morena optará por compartir primero el planteamiento general de la reforma con las dirigencias nacionales del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, para posteriormente dialogar con sus respectivas bancadas. De acuerdo con Monreal, sin el acompañamiento de estos grupos parlamentarios, la reforma electoral impulsada desde el Ejecutivo no tendría viabilidad legislativa.
El también ex gobernador de Zacatecas reiteró que no adelantará opiniones sobre el contenido de la iniciativa hasta que la propuesta oficial llegue al Congreso, ya que, por ahora, no existe un texto definitivo. En ese contexto, señaló que emitir juicios anticipados implicaría opinar sobre la “nada jurídica”.
Asimismo, consideró que las expresiones de duda o rechazo por parte de sus aliados no deben interpretarse como presiones indebidas. “Para mí son posiciones respetables las de nuestros aliados. No son incondicionales ellos”, subrayó, al descartar que se trate de intentos por “vender caro” su respaldo.
De manera categórica, el legislador sostuvo que no debería presentarse ninguna iniciativa si antes no se garantiza el consenso con el PT y el PVEM. “No se debe presentar documento alguno si no se tiene el consenso con el PT y el Verde, esa es mi opinión personal. La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, fue muy sensible en los planteamientos y ella dijo ‘toda reforma que se quiera transitar debe de comentarse con los otros partidos’”, afirmó.
En cuanto a los tiempos legislativos, Monreal reconoció su preocupación por un posible retraso en la discusión, que podría iniciar hasta la segunda semana de febrero. No obstante, dijo preferir un análisis pausado antes que un proceso apresurado que derive en errores. La previsión inicial, explicó, es que la reforma constitucional se apruebe en marzo y, posteriormente, en abril se discutan las modificaciones legales tras su aval en los congresos estatales.
Desde la oposición, el PRI y el PAN manifestaron su rechazo frontal a la reforma electoral. El diputado priista Erubiel Alonso acusó a Morena de buscar un control absoluto del Poder Legislativo. A su juicio, propuestas como la reducción o eliminación de legisladores plurinominales pretenden acallar voces críticas. “Quieren menos voces que señalen lo que está pasando en el país. Quieren menos participación ciudadana y eso implicará relativamente control absoluto. No sólo la sobrerepresentación: control absoluto de la Cámara de Diputados y del propio Senado”, sostuvo.
El priista también cuestionó la posibilidad de adelantar la consulta de revocación de mandato de la presidenta. “Su interés primordial es que la jefa del Ejecutivo vaya a la boleta, porque sabe que Morena pierde la elección por sí solo”, aseguró.
Por su parte, el diputado panista Daniel Chimal García exigió conocer el borrador de la iniciativa para realizar un análisis preliminar y calificó la reforma como innecesaria. “Es la primera vez en la historia reciente que una reforma electoral se promueve desde el gobierno y no desde la oposición. Esto es una estrategia de poder, no responde a una necesidad ciudadana”, advirtió.
Evalúa Morena consensos con aliados para impulsar reforma electoral en San Lázaro
CIUDAD DE MÉXICO.- La bancada de Morena en la Cámara de Diputados reconoció que la reforma electoral anunciada por la titular del Ejecutivo federal sólo podrá avanzar si se construyen acuerdos previos con sus partidos aliados, el PT y el PVEM, pues sin ese respaldo la iniciativa podría no prosperar e incluso quedar sin presentarse.
El coordinador del grupo parlamentario guinda en San Lázaro, Ricardo Monreal Ávila, admitió que existe el riesgo de frenar el proyecto si no se alcanza un consenso interno dentro de la coalición legislativa mayoritaria. “Sí existe ese riesgo. Si no se logra el acuerdo y el consenso, ¿qué caso tendría que se presentara? Es decir, sí hay esa posibilidad en el Congreso”, declaró, al tiempo que dijo respetar las posturas críticas expresadas por legisladores petistas.
En conferencia de prensa, el legislador explicó que, ante la falta de un documento formal, Morena optará por compartir primero el planteamiento general de la reforma con las dirigencias nacionales del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, para posteriormente dialogar con sus respectivas bancadas. De acuerdo con Monreal, sin el acompañamiento de estos grupos parlamentarios, la reforma electoral impulsada desde el Ejecutivo no tendría viabilidad legislativa.
El también ex gobernador de Zacatecas reiteró que no adelantará opiniones sobre el contenido de la iniciativa hasta que la propuesta oficial llegue al Congreso, ya que, por ahora, no existe un texto definitivo. En ese contexto, señaló que emitir juicios anticipados implicaría opinar sobre la “nada jurídica”.
Asimismo, consideró que las expresiones de duda o rechazo por parte de sus aliados no deben interpretarse como presiones indebidas. “Para mí son posiciones respetables las de nuestros aliados. No son incondicionales ellos”, subrayó, al descartar que se trate de intentos por “vender caro” su respaldo.
De manera categórica, el legislador sostuvo que no debería presentarse ninguna iniciativa si antes no se garantiza el consenso con el PT y el PVEM. “No se debe presentar documento alguno si no se tiene el consenso con el PT y el Verde, esa es mi opinión personal. La Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, fue muy sensible en los planteamientos y ella dijo ‘toda reforma que se quiera transitar debe de comentarse con los otros partidos’”, afirmó.
En cuanto a los tiempos legislativos, Monreal reconoció su preocupación por un posible retraso en la discusión, que podría iniciar hasta la segunda semana de febrero. No obstante, dijo preferir un análisis pausado antes que un proceso apresurado que derive en errores. La previsión inicial, explicó, es que la reforma constitucional se apruebe en marzo y, posteriormente, en abril se discutan las modificaciones legales tras su aval en los congresos estatales.
Desde la oposición, el PRI y el PAN manifestaron su rechazo frontal a la reforma electoral. El diputado priista Erubiel Alonso acusó a Morena de buscar un control absoluto del Poder Legislativo. A su juicio, propuestas como la reducción o eliminación de legisladores plurinominales pretenden acallar voces críticas. “Quieren menos voces que señalen lo que está pasando en el país. Quieren menos participación ciudadana y eso implicará relativamente control absoluto. No sólo la sobrerepresentación: control absoluto de la Cámara de Diputados y del propio Senado”, sostuvo.
El priista también cuestionó la posibilidad de adelantar la consulta de revocación de mandato de la presidenta. “Su interés primordial es que la jefa del Ejecutivo vaya a la boleta, porque sabe que Morena pierde la elección por sí solo”, aseguró.
Por su parte, el diputado panista Daniel Chimal García exigió conocer el borrador de la iniciativa para realizar un análisis preliminar y calificó la reforma como innecesaria. “Es la primera vez en la historia reciente que una reforma electoral se promueve desde el gobierno y no desde la oposición. Esto es una estrategia de poder, no responde a una necesidad ciudadana”, advirtió.