Concreta Estados Unidos su salida de la OMS y enciende alertas globales de salud
NUEVA YORK.- Estados Unidos formalizó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras un proceso de un año iniciado por el presidente Donald Trump, decisión que marca el fin de una relación de 78 años con el organismo internacional y abre un escenario de alto riesgo para la coordinación sanitaria global.
La salida de Estados Unidos de la OMS deja pendientes financieros por más de 133 millones de dólares correspondientes a cuotas no cubiertas de 2024 y 2025, de acuerdo con el propio organismo. Además, autoridades federales reconocen que el país perderá acceso directo a redes internacionales de vigilancia epidemiológica, claves para detectar de manera temprana nuevas amenazas pandémicas.
Especialistas advierten que la ruptura no es menor. Lawrence Gostin, experto en derecho de salud pública de la Universidad de Georgetown, sostuvo que la decisión tendrá efectos inmediatos en la capacidad de respuesta ante brotes emergentes y en el desarrollo de vacunas y tratamientos. “En mi opinión, es la decisión presidencial más desastrosa que haya visto”, afirmó.
La OMS, agencia sanitaria de Naciones Unidas, coordina la respuesta global frente a enfermedades como ébola, polio y viruela símica; además, apoya a países con menos recursos en la distribución de vacunas, insumos médicos y tratamientos, y emite lineamientos sobre cientos de condiciones de salud, desde cáncer hasta salud mental. Durante décadas, Estados Unidos fue uno de sus principales pilares financieros y técnicos, con aportaciones anuales que superaban los 680 millones de dólares entre cuotas obligatorias y contribuciones voluntarias, además del respaldo de especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La administración de Donald Trump justificó la salida al acusar a la OMS de un manejo deficiente de la pandemia de COVID-19, así como de carecer de reformas estructurales y de independencia política frente a algunos Estados miembros. Entre los señalamientos también figura que ningún director general del organismo, desde su creación en 1948, ha sido ciudadano estadunidense, pese al peso financiero del país.
No obstante, expertos subrayan que la retirada de Estados Unidos de la OMS afectará programas esenciales, como la erradicación de la polio, la salud materno-infantil y la investigación de nuevos virus. El doctor Ronald Nahass, presidente de la Infectious Diseases Society of America, calificó la decisión como “equivocada” e “imprudente”.
Con el retiro, Washington dejó de participar en comisiones técnicas y grupos de trabajo del organismo, incluidos aquellos que determinan las cepas de influenza para la actualización anual de vacunas. Esto implica quedar fuera del intercambio global de información epidemiológica que ha permitido a Estados Unidos reaccionar con rapidez ante emergencias sanitarias.
Funcionarios federales aseguran que buscan acuerdos bilaterales para mantener el flujo de datos, aunque Gostin considera poco viable que sustituyan el alcance de la OMS. “¿China va a firmar un contrato con Estados Unidos?”, cuestionó. “¿Los países de África lo harán?… La afirmación es casi risible”.
El especialista también puso en duda la legalidad del retiro, al señalar que la adhesión a la OMS se realizó mediante una acción del Congreso, por lo que su salida debería seguir el mismo camino legislativo. Mientras tanto, la salida de Estados Unidos de la OMS ya redefine el equilibrio de la salud pública internacional y deja un vacío difícil de cubrir en la arquitectura sanitaria global.
Concreta Estados Unidos su salida de la OMS y enciende alertas globales de salud
NUEVA YORK.- Estados Unidos formalizó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tras un proceso de un año iniciado por el presidente Donald Trump, decisión que marca el fin de una relación de 78 años con el organismo internacional y abre un escenario de alto riesgo para la coordinación sanitaria global.
La salida de Estados Unidos de la OMS deja pendientes financieros por más de 133 millones de dólares correspondientes a cuotas no cubiertas de 2024 y 2025, de acuerdo con el propio organismo. Además, autoridades federales reconocen que el país perderá acceso directo a redes internacionales de vigilancia epidemiológica, claves para detectar de manera temprana nuevas amenazas pandémicas.
Especialistas advierten que la ruptura no es menor. Lawrence Gostin, experto en derecho de salud pública de la Universidad de Georgetown, sostuvo que la decisión tendrá efectos inmediatos en la capacidad de respuesta ante brotes emergentes y en el desarrollo de vacunas y tratamientos. “En mi opinión, es la decisión presidencial más desastrosa que haya visto”, afirmó.
La OMS, agencia sanitaria de Naciones Unidas, coordina la respuesta global frente a enfermedades como ébola, polio y viruela símica; además, apoya a países con menos recursos en la distribución de vacunas, insumos médicos y tratamientos, y emite lineamientos sobre cientos de condiciones de salud, desde cáncer hasta salud mental. Durante décadas, Estados Unidos fue uno de sus principales pilares financieros y técnicos, con aportaciones anuales que superaban los 680 millones de dólares entre cuotas obligatorias y contribuciones voluntarias, además del respaldo de especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
La administración de Donald Trump justificó la salida al acusar a la OMS de un manejo deficiente de la pandemia de COVID-19, así como de carecer de reformas estructurales y de independencia política frente a algunos Estados miembros. Entre los señalamientos también figura que ningún director general del organismo, desde su creación en 1948, ha sido ciudadano estadunidense, pese al peso financiero del país.
No obstante, expertos subrayan que la retirada de Estados Unidos de la OMS afectará programas esenciales, como la erradicación de la polio, la salud materno-infantil y la investigación de nuevos virus. El doctor Ronald Nahass, presidente de la Infectious Diseases Society of America, calificó la decisión como “equivocada” e “imprudente”.
Con el retiro, Washington dejó de participar en comisiones técnicas y grupos de trabajo del organismo, incluidos aquellos que determinan las cepas de influenza para la actualización anual de vacunas. Esto implica quedar fuera del intercambio global de información epidemiológica que ha permitido a Estados Unidos reaccionar con rapidez ante emergencias sanitarias.
Funcionarios federales aseguran que buscan acuerdos bilaterales para mantener el flujo de datos, aunque Gostin considera poco viable que sustituyan el alcance de la OMS. “¿China va a firmar un contrato con Estados Unidos?”, cuestionó. “¿Los países de África lo harán?… La afirmación es casi risible”.
El especialista también puso en duda la legalidad del retiro, al señalar que la adhesión a la OMS se realizó mediante una acción del Congreso, por lo que su salida debería seguir el mismo camino legislativo. Mientras tanto, la salida de Estados Unidos de la OMS ya redefine el equilibrio de la salud pública internacional y deja un vacío difícil de cubrir en la arquitectura sanitaria global.