Aprueban plan B en el Senado con revocación de mandato para 2028
Ciudad de México – El Senado de la República aprobó una versión reducida del llamado “Plan B” de la reforma electoral, luego de que se retirara el apartado relacionado con la revocación de mandato, tras no alcanzar el respaldo necesario para modificar el artículo constitucional correspondiente.
La aprobación se dio en una sesión reciente del pleno, donde la propuesta fue avalada en lo general con 86 votos a favor y 41 en contra, después de un proceso legislativo marcado por negociaciones entre los partidos políticos que integran la mayoría y sus aliados.
La modificación central que quedó fuera del dictamen final fue la propuesta para empatar la consulta de revocación de mandato con las elecciones federales y locales previstas para 2027. Este cambio requería una mayoría calificada en el Senado, la cual no se alcanzó debido a la falta de respaldo de uno de los partidos aliados del bloque mayoritario.
Ante esta situación, los legisladores optaron por aprobar únicamente una versión reducida del proyecto, que incluyó diversos ajustes en materia política y administrativa, pero dejó fuera la modificación constitucional relacionada con la revocación de mandato.
El dictamen aprobado en el Senado contempla principalmente dos medidas relacionadas con el funcionamiento de los órganos legislativos y el gasto público en el ámbito político.
Entre los puntos incluidos se encuentra la reducción del número de regidurías en los ayuntamientos, con el objetivo de disminuir el gasto público municipal. Asimismo, se establecieron límites al gasto de los congresos estatales, con la intención de ajustar sus presupuestos a parámetros definidos por la legislación correspondiente.
Estas disposiciones forman parte de un paquete legislativo más amplio impulsado después del rechazo previo a una reforma electoral de mayor alcance, que no logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
El “Plan B” surgió como una alternativa tras el rechazo de la primera propuesta de reforma electoral presentada por el Ejecutivo Federal. Aquella iniciativa original incluía cambios constitucionales más amplios, pero no obtuvo los votos necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados.
Posteriormente, se elaboró una nueva propuesta enfocada principalmente en modificaciones a leyes secundarias y ajustes administrativos en el sistema político. Entre sus objetivos iniciales se encontraba reducir gastos en instituciones legislativas y modificar algunas reglas relacionadas con consultas populares y revocación de mandato.
Durante su discusión en el Senado, el proyecto fue analizado en comisiones y sometido a diversas reservas y ajustes, hasta llegar a la versión que finalmente fue votada en el pleno.
El punto que generó mayor debate fue el relacionado con la revocación de mandato, que proponía adelantar su realización y hacerla coincidir con las elecciones de 2027.
Sin embargo, esta propuesta no logró reunir el respaldo suficiente en el Senado, lo que obligó a retirar la modificación constitucional correspondiente del dictamen final. La falta de apoyo de un partido aliado fue determinante para que el cambio no avanzara.
Tras su aprobación en el Senado, el dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados y en las próximas semanas estará entrando en las Comisiones para su debate.
Con la aprobación de esta versión del “Plan B”, el Senado concluyó una etapa clave del debate legislativo sobre la reforma electoral, luego de un proceso que incluyó revisiones, ajustes y votaciones en diversas instancias parlamentarias.
Aprueban plan B en el Senado con revocación de mandato para 2028
Ciudad de México – El Senado de la República aprobó una versión reducida del llamado “Plan B” de la reforma electoral, luego de que se retirara el apartado relacionado con la revocación de mandato, tras no alcanzar el respaldo necesario para modificar el artículo constitucional correspondiente.
La aprobación se dio en una sesión reciente del pleno, donde la propuesta fue avalada en lo general con 86 votos a favor y 41 en contra, después de un proceso legislativo marcado por negociaciones entre los partidos políticos que integran la mayoría y sus aliados.
La modificación central que quedó fuera del dictamen final fue la propuesta para empatar la consulta de revocación de mandato con las elecciones federales y locales previstas para 2027. Este cambio requería una mayoría calificada en el Senado, la cual no se alcanzó debido a la falta de respaldo de uno de los partidos aliados del bloque mayoritario.
Ante esta situación, los legisladores optaron por aprobar únicamente una versión reducida del proyecto, que incluyó diversos ajustes en materia política y administrativa, pero dejó fuera la modificación constitucional relacionada con la revocación de mandato.
El dictamen aprobado en el Senado contempla principalmente dos medidas relacionadas con el funcionamiento de los órganos legislativos y el gasto público en el ámbito político.
Entre los puntos incluidos se encuentra la reducción del número de regidurías en los ayuntamientos, con el objetivo de disminuir el gasto público municipal. Asimismo, se establecieron límites al gasto de los congresos estatales, con la intención de ajustar sus presupuestos a parámetros definidos por la legislación correspondiente.
Estas disposiciones forman parte de un paquete legislativo más amplio impulsado después del rechazo previo a una reforma electoral de mayor alcance, que no logró la mayoría calificada en la Cámara de Diputados.
El “Plan B” surgió como una alternativa tras el rechazo de la primera propuesta de reforma electoral presentada por el Ejecutivo Federal. Aquella iniciativa original incluía cambios constitucionales más amplios, pero no obtuvo los votos necesarios para su aprobación en la Cámara de Diputados.
Posteriormente, se elaboró una nueva propuesta enfocada principalmente en modificaciones a leyes secundarias y ajustes administrativos en el sistema político. Entre sus objetivos iniciales se encontraba reducir gastos en instituciones legislativas y modificar algunas reglas relacionadas con consultas populares y revocación de mandato.
Durante su discusión en el Senado, el proyecto fue analizado en comisiones y sometido a diversas reservas y ajustes, hasta llegar a la versión que finalmente fue votada en el pleno.
El punto que generó mayor debate fue el relacionado con la revocación de mandato, que proponía adelantar su realización y hacerla coincidir con las elecciones de 2027.
Sin embargo, esta propuesta no logró reunir el respaldo suficiente en el Senado, lo que obligó a retirar la modificación constitucional correspondiente del dictamen final. La falta de apoyo de un partido aliado fue determinante para que el cambio no avanzara.
Tras su aprobación en el Senado, el dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados y en las próximas semanas estará entrando en las Comisiones para su debate.
Con la aprobación de esta versión del “Plan B”, el Senado concluyó una etapa clave del debate legislativo sobre la reforma electoral, luego de un proceso que incluyó revisiones, ajustes y votaciones en diversas instancias parlamentarias.