Gobernadora de Chihuahua responde a solicitud de Morena para juicio político en su contra
Chihuahua – La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, respondió con dureza al anuncio de Morena de promover un juicio político en su contra por la presunta participación de agentes estadounidenses en un operativo contra el narcotráfico realizado en territorio chihuahuense.
La mandataria panista aseguró que su administración actuó conforme a la ley y acusó al partido oficialista de intentar desviar la atención de la crisis de seguridad que enfrenta el país.
En un mensaje difundido en redes sociales, Maru Campos afirmó que “no tienen nada que esconder” y defendió el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde autoridades mexicanas desmantelaron un presunto narcolaboratorio ligado a grupos criminales.
Según explicó, durante la intervención fueron asegurados más de 55 mil litros de sustancias químicas líquidas, más de 50 toneladas de precursores sólidos y alrededor de dos mil litros de metanfetamina.
La polémica comenzó después de que dirigentes de Morena acusaran al gobierno estatal de permitir la participación de agentes de la CIA en dicho operativo sin autorización federal, lo que podría constituir una violación a la soberanía nacional y a la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, anunció que impulsarán un juicio político y movilizaciones ciudadanas para exigir responsabilidades a la gobernadora.
Ante ello, Campos negó categóricamente haber autorizado o tenido conocimiento de la presencia de agentes extranjeros durante el operativo.
La mandataria sostuvo que las acciones fueron planeadas y ejecutadas por corporaciones mexicanas con facultades legales en materia de investigación criminal y combate al narcotráfico. Además, reveló que informó oportunamente al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, sobre los hechos relacionados con el caso.
La gobernadora también ordenó a la Fiscalía General del Estado abrir investigaciones internas para esclarecer cualquier irregularidad y aseguró que se actuará “caiga quien caiga”.
Al mismo tiempo, criticó directamente a Morena y comparó las acusaciones en su contra con los señalamientos que pesan sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha sido vinculado en investigaciones estadounidenses con presuntos nexos criminales.
“Mientras nosotros combatimos al crimen organizado de frente, ellos buscan culpables para ocultar su crisis y falta de resultados”, declaró Campos en su mensaje, en el que además aseguró que Chihuahua no permitirá pactos con grupos delictivos ni acuerdos “en lo oscurito”.
El conflicto político escaló rápidamente al ámbito nacional.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, cerró filas con la gobernadora y acusó a Morena de utilizar el juicio político como represalia política después de que legisladores panistas promovieran acciones similares contra Rocha Moya.
La confrontación entre Morena y el PAN ocurre en medio de una creciente tensión política rumbo a las elecciones intermedias de 2027, donde los temas de seguridad, narcotráfico y soberanía nacional se perfilan como ejes centrales del debate público.
Mientras Morena insiste en que hubo una violación grave a la Constitución, el gobierno de Chihuahua sostiene que todo se trata de una ofensiva política para debilitar a una de las principales figuras opositoras del país.
Gobernadora de Chihuahua responde a solicitud de Morena para juicio político en su contra
Chihuahua – La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, respondió con dureza al anuncio de Morena de promover un juicio político en su contra por la presunta participación de agentes estadounidenses en un operativo contra el narcotráfico realizado en territorio chihuahuense.
La mandataria panista aseguró que su administración actuó conforme a la ley y acusó al partido oficialista de intentar desviar la atención de la crisis de seguridad que enfrenta el país.
En un mensaje difundido en redes sociales, Maru Campos afirmó que “no tienen nada que esconder” y defendió el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde autoridades mexicanas desmantelaron un presunto narcolaboratorio ligado a grupos criminales.
Según explicó, durante la intervención fueron asegurados más de 55 mil litros de sustancias químicas líquidas, más de 50 toneladas de precursores sólidos y alrededor de dos mil litros de metanfetamina.
La polémica comenzó después de que dirigentes de Morena acusaran al gobierno estatal de permitir la participación de agentes de la CIA en dicho operativo sin autorización federal, lo que podría constituir una violación a la soberanía nacional y a la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, anunció que impulsarán un juicio político y movilizaciones ciudadanas para exigir responsabilidades a la gobernadora.
Ante ello, Campos negó categóricamente haber autorizado o tenido conocimiento de la presencia de agentes extranjeros durante el operativo.
La mandataria sostuvo que las acciones fueron planeadas y ejecutadas por corporaciones mexicanas con facultades legales en materia de investigación criminal y combate al narcotráfico. Además, reveló que informó oportunamente al secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, sobre los hechos relacionados con el caso.
La gobernadora también ordenó a la Fiscalía General del Estado abrir investigaciones internas para esclarecer cualquier irregularidad y aseguró que se actuará “caiga quien caiga”.
Al mismo tiempo, criticó directamente a Morena y comparó las acusaciones en su contra con los señalamientos que pesan sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha sido vinculado en investigaciones estadounidenses con presuntos nexos criminales.
“Mientras nosotros combatimos al crimen organizado de frente, ellos buscan culpables para ocultar su crisis y falta de resultados”, declaró Campos en su mensaje, en el que además aseguró que Chihuahua no permitirá pactos con grupos delictivos ni acuerdos “en lo oscurito”.
El conflicto político escaló rápidamente al ámbito nacional.
El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, cerró filas con la gobernadora y acusó a Morena de utilizar el juicio político como represalia política después de que legisladores panistas promovieran acciones similares contra Rocha Moya.
La confrontación entre Morena y el PAN ocurre en medio de una creciente tensión política rumbo a las elecciones intermedias de 2027, donde los temas de seguridad, narcotráfico y soberanía nacional se perfilan como ejes centrales del debate público.
Mientras Morena insiste en que hubo una violación grave a la Constitución, el gobierno de Chihuahua sostiene que todo se trata de una ofensiva política para debilitar a una de las principales figuras opositoras del país.