Pentágono afirma que guerra con Irán a costado más de 29,000 millones de dólares
Washington, Estados Unidos – El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que la guerra contra Irán ha generado un gasto superior a los 29 mil millones de dólares, una cifra que ha encendido las alarmas dentro del Congreso estadounidense y ha intensificado el debate político sobre el impacto económico del conflicto impulsado por la administración del presidente Donald Trump.
La revelación fue realizada por Jules Hurst, funcionario encargado de las finanzas del Pentágono, durante una comparecencia ante legisladores en Washington, donde explicó que el monto incluye operaciones militares, reemplazo de armamento, reparación de equipos dañados y costos logísticos derivados de las acciones bélicas en Medio Oriente.
Según detalló, la cifra representa un incremento de aproximadamente 4 mil millones de dólares respecto a la estimación oficial presentada apenas dos semanas atrás.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó a finales de febrero de 2026, tras una serie de bombardeos conjuntos realizados por fuerzas estadounidenses e israelíes contra instalaciones estratégicas iraníes.
Desde entonces, la tensión militar se ha mantenido en niveles críticos, incluyendo ataques a bases militares, enfrentamientos navales en el estrecho de Ormuz y operaciones aéreas continuas en territorio iraní.
De acuerdo con funcionarios del Pentágono, una gran parte del gasto se ha destinado al reemplazo de misiles de defensa aérea, municiones guiadas y aeronaves afectadas durante las operaciones.
El Departamento de Defensa también reconoció que todavía no se han calculado completamente los costos relacionados con la reconstrucción de instalaciones militares estadounidenses dañadas en la región ni las posibles compensaciones a aliados estratégicos en Medio Oriente.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, enfrentó fuertes cuestionamientos tanto de legisladores demócratas como republicanos, quienes expresaron preocupación por el rápido desgaste de los arsenales militares estadounidenses y por la falta de claridad sobre cuánto podría seguir aumentando el costo de la guerra.
Algunos congresistas advirtieron que el conflicto podría convertirse en una carga financiera similar a las guerras de Irak y Afganistán.
Además del gasto militar directo, el fuerte impacto económico global que ha provocado el conflicto.
El cierre parcial del estrecho de Ormuz (por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial) ha disparado los precios internacionales de combustibles y energía, afectando cadenas de suministro, transporte aéreo y mercados financieros.
Diversos estudios citados por medios internacionales estiman que el costo total de la guerra podría acercarse eventualmente al billón de dólares si se consideran gastos futuros relacionados con atención médica para veteranos, incremento del presupuesto militar, reconstrucción de infraestructura y consecuencias económicas prolongadas.
La creciente factura económica también se ha convertido en un problema político para Donald Trump en pleno año electoral. Legisladores opositores buscan vincular el aumento de inflación y el encarecimiento de combustibles con las decisiones militares de la Casa Blanca.
Incluso el propio presidente generó polémica al declarar recientemente que las dificultades económicas de los estadounidenses no influyen “ni un poco” en sus decisiones respecto a Irán.
Mientras tanto, el Pentágono continúa sin ofrecer una fecha clara para el final definitivo de las operaciones militares, alimentando la incertidumbre sobre cuánto más podría costarle esta guerra a Estados Unidos y a la economía global.
Pentágono afirma que guerra con Irán a costado más de 29,000 millones de dólares
Washington, Estados Unidos – El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que la guerra contra Irán ha generado un gasto superior a los 29 mil millones de dólares, una cifra que ha encendido las alarmas dentro del Congreso estadounidense y ha intensificado el debate político sobre el impacto económico del conflicto impulsado por la administración del presidente Donald Trump.
La revelación fue realizada por Jules Hurst, funcionario encargado de las finanzas del Pentágono, durante una comparecencia ante legisladores en Washington, donde explicó que el monto incluye operaciones militares, reemplazo de armamento, reparación de equipos dañados y costos logísticos derivados de las acciones bélicas en Medio Oriente.
Según detalló, la cifra representa un incremento de aproximadamente 4 mil millones de dólares respecto a la estimación oficial presentada apenas dos semanas atrás.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán comenzó a finales de febrero de 2026, tras una serie de bombardeos conjuntos realizados por fuerzas estadounidenses e israelíes contra instalaciones estratégicas iraníes.
Desde entonces, la tensión militar se ha mantenido en niveles críticos, incluyendo ataques a bases militares, enfrentamientos navales en el estrecho de Ormuz y operaciones aéreas continuas en territorio iraní.
De acuerdo con funcionarios del Pentágono, una gran parte del gasto se ha destinado al reemplazo de misiles de defensa aérea, municiones guiadas y aeronaves afectadas durante las operaciones.
El Departamento de Defensa también reconoció que todavía no se han calculado completamente los costos relacionados con la reconstrucción de instalaciones militares estadounidenses dañadas en la región ni las posibles compensaciones a aliados estratégicos en Medio Oriente.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, enfrentó fuertes cuestionamientos tanto de legisladores demócratas como republicanos, quienes expresaron preocupación por el rápido desgaste de los arsenales militares estadounidenses y por la falta de claridad sobre cuánto podría seguir aumentando el costo de la guerra.
Algunos congresistas advirtieron que el conflicto podría convertirse en una carga financiera similar a las guerras de Irak y Afganistán.
Además del gasto militar directo, el fuerte impacto económico global que ha provocado el conflicto.
El cierre parcial del estrecho de Ormuz (por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial) ha disparado los precios internacionales de combustibles y energía, afectando cadenas de suministro, transporte aéreo y mercados financieros.
Diversos estudios citados por medios internacionales estiman que el costo total de la guerra podría acercarse eventualmente al billón de dólares si se consideran gastos futuros relacionados con atención médica para veteranos, incremento del presupuesto militar, reconstrucción de infraestructura y consecuencias económicas prolongadas.
La creciente factura económica también se ha convertido en un problema político para Donald Trump en pleno año electoral. Legisladores opositores buscan vincular el aumento de inflación y el encarecimiento de combustibles con las decisiones militares de la Casa Blanca.
Incluso el propio presidente generó polémica al declarar recientemente que las dificultades económicas de los estadounidenses no influyen “ni un poco” en sus decisiones respecto a Irán.
Mientras tanto, el Pentágono continúa sin ofrecer una fecha clara para el final definitivo de las operaciones militares, alimentando la incertidumbre sobre cuánto más podría costarle esta guerra a Estados Unidos y a la economía global.