Guardacostas de China y Taiwán protagonizan enfrentamiento verbal; disputa duró 24 horas
Las tensiones entre China y Taiwán volvieron a escalar este fin de semana luego de que embarcaciones guardacostas de ambos gobiernos sostuvieran un intenso enfrentamiento verbal en aguas cercanas a las islas Pratas, territorio administrado por Taiwán pero reclamado por Pekín.
El incidente se prolongó durante más de 24 horas y encendió nuevamente las alertas internacionales sobre el creciente conflicto en el estrecho de Taiwán y el mar del Sur de China.
De acuerdo con la Guardia Costera taiwanesa, el conflicto comenzó cuando el buque chino “China Coast Guard 3501” ingresó a una zona restringida ubicada a aproximadamente 26 millas náuticas de las islas Pratas, conocidas también como Dongsha. Las autoridades de Taiwán respondieron enviando una patrulla marítima para interceptar la embarcación y exigir su retirada inmediata.
Durante la operación, ambas tripulaciones sostuvieron constantes intercambios de mensajes por radio en los que defendían sus respectivas reclamaciones territoriales.
Según videos difundidos por la Guardia Costera de Taiwán, el barco chino afirmaba que las islas forman parte del territorio soberano de la República Popular China y que realizaba una “misión rutinaria de patrullaje”.
En respuesta, la embarcación taiwanesa acusó a Pekín de poner en riesgo la estabilidad regional y ordenó abandonar las aguas bajo jurisdicción de Taipéi.
Las autoridades taiwanesas señalaron que el enfrentamiento verbal se extendió durante 33 horas, algo considerado inusual incluso en medio de las constantes tensiones marítimas entre ambos gobiernos. Finalmente, el buque chino abandonó la zona la tarde del domingo, aunque el episodio dejó evidencia del incremento de la presión marítima ejercida por China sobre territorios controlados por Taiwán.
Las islas Pratas se encuentran ubicadas entre Hong Kong y el sur de Taiwán y son consideradas estratégicas debido a su posición en el mar del Sur de China.
Este territorio podría convertirse en uno de los puntos más vulnerables ante una eventual confrontación militar entre Pekín y Taipéi. A diferencia de otras zonas disputadas, las Pratas cuentan con presencia militar limitada y gran parte de su protección recae en la Guardia Costera taiwanesa.
El secretario general del Consejo de Seguridad Nacional taiwanés, Joseph Wu, aseguró recientemente que más de 100 embarcaciones chinas operan actualmente en la llamada “primera cadena de islas”, zona estratégica que abarca desde Japón hasta Filipinas.
En paralelo, Taiwán denunció que días antes había expulsado por segunda ocasión en el mes al buque científico chino “Tongji”, acusado de realizar operaciones cerca de las Pratas.
También se reportó la presencia de drones de reconocimiento chinos sobre el área durante los últimos meses, lo que incrementa la preocupación sobre posibles acciones de presión conocidas como “tácticas de zona gris”, utilizadas por Pekín para desgastar a Taiwán sin recurrir directamente a un conflicto armado.
Hasta el momento, la Oficina de Asuntos de Taiwán del gobierno chino no ha emitido comentarios oficiales sobre el enfrentamiento.
Guardacostas de China y Taiwán protagonizan enfrentamiento verbal; disputa duró 24 horas
Las tensiones entre China y Taiwán volvieron a escalar este fin de semana luego de que embarcaciones guardacostas de ambos gobiernos sostuvieran un intenso enfrentamiento verbal en aguas cercanas a las islas Pratas, territorio administrado por Taiwán pero reclamado por Pekín.
El incidente se prolongó durante más de 24 horas y encendió nuevamente las alertas internacionales sobre el creciente conflicto en el estrecho de Taiwán y el mar del Sur de China.
De acuerdo con la Guardia Costera taiwanesa, el conflicto comenzó cuando el buque chino “China Coast Guard 3501” ingresó a una zona restringida ubicada a aproximadamente 26 millas náuticas de las islas Pratas, conocidas también como Dongsha. Las autoridades de Taiwán respondieron enviando una patrulla marítima para interceptar la embarcación y exigir su retirada inmediata.
Durante la operación, ambas tripulaciones sostuvieron constantes intercambios de mensajes por radio en los que defendían sus respectivas reclamaciones territoriales.
Según videos difundidos por la Guardia Costera de Taiwán, el barco chino afirmaba que las islas forman parte del territorio soberano de la República Popular China y que realizaba una “misión rutinaria de patrullaje”.
En respuesta, la embarcación taiwanesa acusó a Pekín de poner en riesgo la estabilidad regional y ordenó abandonar las aguas bajo jurisdicción de Taipéi.
Las autoridades taiwanesas señalaron que el enfrentamiento verbal se extendió durante 33 horas, algo considerado inusual incluso en medio de las constantes tensiones marítimas entre ambos gobiernos. Finalmente, el buque chino abandonó la zona la tarde del domingo, aunque el episodio dejó evidencia del incremento de la presión marítima ejercida por China sobre territorios controlados por Taiwán.
Las islas Pratas se encuentran ubicadas entre Hong Kong y el sur de Taiwán y son consideradas estratégicas debido a su posición en el mar del Sur de China.
Este territorio podría convertirse en uno de los puntos más vulnerables ante una eventual confrontación militar entre Pekín y Taipéi. A diferencia de otras zonas disputadas, las Pratas cuentan con presencia militar limitada y gran parte de su protección recae en la Guardia Costera taiwanesa.
El secretario general del Consejo de Seguridad Nacional taiwanés, Joseph Wu, aseguró recientemente que más de 100 embarcaciones chinas operan actualmente en la llamada “primera cadena de islas”, zona estratégica que abarca desde Japón hasta Filipinas.
En paralelo, Taiwán denunció que días antes había expulsado por segunda ocasión en el mes al buque científico chino “Tongji”, acusado de realizar operaciones cerca de las Pratas.
También se reportó la presencia de drones de reconocimiento chinos sobre el área durante los últimos meses, lo que incrementa la preocupación sobre posibles acciones de presión conocidas como “tácticas de zona gris”, utilizadas por Pekín para desgastar a Taiwán sin recurrir directamente a un conflicto armado.
Hasta el momento, la Oficina de Asuntos de Taiwán del gobierno chino no ha emitido comentarios oficiales sobre el enfrentamiento.