Presidente de Bolivia reacciona a protestas; afirma que “los violentos no pueden ganar”
La Paz, Bolivia – En medio de una de las crisis políticas y sociales más complejas que enfrenta Bolivia en los últimos años, el presidente boliviano, Rodrigo Paz, reaccionó a las protestas y bloqueos que mantienen paralizadas varias regiones del país y afirmó que “los violentos no pueden ganar”, al tiempo que reiteró su apuesta por el diálogo y la reconciliación nacional como vías para superar el conflicto.
Las declaraciones del mandatario se produjeron después de cinco semanas consecutivas de movilizaciones, bloqueos carreteros y protestas impulsadas por diversos sectores sociales, sindicales y grupos afines al ex presidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del actual gobierno y reclaman medidas para enfrentar la crisis económica que atraviesa el país.
Durante un acto público realizado en Cochabamba, Paz señaló que Bolivia necesita un momento de “madurez democrática” para pacificar al país y evitar que los sectores más radicales impongan la confrontación.
El presidente reconoció que existen reclamos legítimos por parte de algunos sectores de la población, pero sostuvo que también hay grupos que buscan generar inestabilidad política y afectar el funcionamiento de las instituciones democráticas.
“Los violentos no nos pueden ganar”, expresó el mandatario al referirse a la situación que vive el país, particularmente en La Paz, donde los bloqueos han provocado escasez de alimentos, combustibles y medicamentos.
Paz aseguró que su administración continúa trabajando para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la normalidad y reducir las afectaciones que enfrentan miles de ciudadanos.
La crisis ha tenido un fuerte impacto en la vida cotidiana de los bolivianos. En la capital administrativa se han reportado largas filas para adquirir gasolina, dificultades para conseguir productos básicos y problemas en el abastecimiento de diversos servicios.
La situación ha incrementado el malestar social y la presión sobre el gobierno, que busca evitar una escalada mayor del conflicto.
Ante el agravamiento de las protestas, el Congreso aprobó recientemente una legislación que amplía las facultades del Ejecutivo para recurrir a las Fuerzas Armadas en casos de conflictos internos, una medida que ha generado debate entre distintos sectores políticos y sociales.
Pese a la tensión, Paz insistió en que su prioridad sigue siendo alcanzar soluciones mediante el diálogo.
El mandatario expresó confianza en que durante los próximos días puedan concretarse acuerdos que permitan levantar los bloqueos y devolver la tranquilidad a las ciudades más afectadas por las movilizaciones.
Presidente de Bolivia reacciona a protestas; afirma que “los violentos no pueden ganar”
La Paz, Bolivia – En medio de una de las crisis políticas y sociales más complejas que enfrenta Bolivia en los últimos años, el presidente boliviano, Rodrigo Paz, reaccionó a las protestas y bloqueos que mantienen paralizadas varias regiones del país y afirmó que “los violentos no pueden ganar”, al tiempo que reiteró su apuesta por el diálogo y la reconciliación nacional como vías para superar el conflicto.
Las declaraciones del mandatario se produjeron después de cinco semanas consecutivas de movilizaciones, bloqueos carreteros y protestas impulsadas por diversos sectores sociales, sindicales y grupos afines al ex presidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del actual gobierno y reclaman medidas para enfrentar la crisis económica que atraviesa el país.
Durante un acto público realizado en Cochabamba, Paz señaló que Bolivia necesita un momento de “madurez democrática” para pacificar al país y evitar que los sectores más radicales impongan la confrontación.
El presidente reconoció que existen reclamos legítimos por parte de algunos sectores de la población, pero sostuvo que también hay grupos que buscan generar inestabilidad política y afectar el funcionamiento de las instituciones democráticas.
“Los violentos no nos pueden ganar”, expresó el mandatario al referirse a la situación que vive el país, particularmente en La Paz, donde los bloqueos han provocado escasez de alimentos, combustibles y medicamentos.
Paz aseguró que su administración continúa trabajando para alcanzar acuerdos que permitan restablecer la normalidad y reducir las afectaciones que enfrentan miles de ciudadanos.
La crisis ha tenido un fuerte impacto en la vida cotidiana de los bolivianos. En la capital administrativa se han reportado largas filas para adquirir gasolina, dificultades para conseguir productos básicos y problemas en el abastecimiento de diversos servicios.
La situación ha incrementado el malestar social y la presión sobre el gobierno, que busca evitar una escalada mayor del conflicto.
Ante el agravamiento de las protestas, el Congreso aprobó recientemente una legislación que amplía las facultades del Ejecutivo para recurrir a las Fuerzas Armadas en casos de conflictos internos, una medida que ha generado debate entre distintos sectores políticos y sociales.
Pese a la tensión, Paz insistió en que su prioridad sigue siendo alcanzar soluciones mediante el diálogo.
El mandatario expresó confianza en que durante los próximos días puedan concretarse acuerdos que permitan levantar los bloqueos y devolver la tranquilidad a las ciudades más afectadas por las movilizaciones.