Bombardeo de Pakistán en Afganistán deja al menos 28 muertos
Kabul, Afganistán – Al menos 28 personas murieron y decenas más resultaron heridas tras una serie de bombardeos lanzados por Pakistán contra territorio de Afganistán, en una nueva escalada del conflicto que mantiene enfrentadas a ambas naciones desde hace varios meses.
De acuerdo con la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), las víctimas corresponden en su mayoría a civiles, mientras que el gobierno afgano elevó posteriormente la cifra de fallecidos y denunció que entre las víctimas hay mujeres y menores de edad.
Los ataques se registraron en las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar, ubicadas a lo largo de la frontera con Pakistán. Según el gobierno paquistaní, la ofensiva tuvo como objetivo destruir escondites de grupos armados, particularmente de integrantes del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) y de la organización Jamaat-ul-Ahrar, a quienes responsabiliza de una ola reciente de atentados terroristas ocurridos en su territorio. Islamabad aseguró que durante la operación fueron abatidos 29 presuntos militantes y destruidos varios campamentos utilizados por estas organizaciones.
Sin embargo, las autoridades talibanes que gobiernan Afganistán rechazaron la versión de Pakistán y denunciaron que los bombardeos alcanzaron viviendas y zonas habitadas por civiles.
De acuerdo con funcionarios afganos, uno de los ataques impactó una residencia durante la madrugada y, cuando vecinos acudieron a auxiliar a los heridos, un segundo bombardeo golpeó la misma área, incrementando el número de víctimas. La administración afgana calificó la acción como una violación de su soberanía y advirtió que responderá de manera apropiada a cualquier nueva incursión militar.
La ofensiva ocurrió apenas unas horas después de un ataque contra el cuartel de los Rangers de Pakistán en la ciudad de Karachi, donde murieron tres integrantes de esa fuerza de seguridad.
El atentado fue reivindicado por Jamaat-ul-Ahrar, grupo aliado del TTP, hecho que motivó la respuesta militar de Islamabad. Las autoridades pakistaníes sostienen que muchos de estos grupos operan desde territorio afgano, acusación que Kabul rechaza de manera reiterada.
La Organización de las Naciones Unidas expresó su preocupación por el elevado número de víctimas civiles e hizo un llamado urgente a ambas partes para evitar una mayor escalada del conflicto y proteger a la población.
Este nuevo episodio refleja el creciente deterioro de las relaciones entre ambos países, marcadas por acusaciones mutuas sobre el refugio de grupos extremistas y por una serie de enfrentamientos armados registrados desde principios de 2026.
Bombardeo de Pakistán en Afganistán deja al menos 28 muertos
Kabul, Afganistán – Al menos 28 personas murieron y decenas más resultaron heridas tras una serie de bombardeos lanzados por Pakistán contra territorio de Afganistán, en una nueva escalada del conflicto que mantiene enfrentadas a ambas naciones desde hace varios meses.
De acuerdo con la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), las víctimas corresponden en su mayoría a civiles, mientras que el gobierno afgano elevó posteriormente la cifra de fallecidos y denunció que entre las víctimas hay mujeres y menores de edad.
Los ataques se registraron en las provincias afganas de Paktia, Paktika y Kunar, ubicadas a lo largo de la frontera con Pakistán. Según el gobierno paquistaní, la ofensiva tuvo como objetivo destruir escondites de grupos armados, particularmente de integrantes del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) y de la organización Jamaat-ul-Ahrar, a quienes responsabiliza de una ola reciente de atentados terroristas ocurridos en su territorio. Islamabad aseguró que durante la operación fueron abatidos 29 presuntos militantes y destruidos varios campamentos utilizados por estas organizaciones.
Sin embargo, las autoridades talibanes que gobiernan Afganistán rechazaron la versión de Pakistán y denunciaron que los bombardeos alcanzaron viviendas y zonas habitadas por civiles.
De acuerdo con funcionarios afganos, uno de los ataques impactó una residencia durante la madrugada y, cuando vecinos acudieron a auxiliar a los heridos, un segundo bombardeo golpeó la misma área, incrementando el número de víctimas. La administración afgana calificó la acción como una violación de su soberanía y advirtió que responderá de manera apropiada a cualquier nueva incursión militar.
La ofensiva ocurrió apenas unas horas después de un ataque contra el cuartel de los Rangers de Pakistán en la ciudad de Karachi, donde murieron tres integrantes de esa fuerza de seguridad.
El atentado fue reivindicado por Jamaat-ul-Ahrar, grupo aliado del TTP, hecho que motivó la respuesta militar de Islamabad. Las autoridades pakistaníes sostienen que muchos de estos grupos operan desde territorio afgano, acusación que Kabul rechaza de manera reiterada.
La Organización de las Naciones Unidas expresó su preocupación por el elevado número de víctimas civiles e hizo un llamado urgente a ambas partes para evitar una mayor escalada del conflicto y proteger a la población.
Este nuevo episodio refleja el creciente deterioro de las relaciones entre ambos países, marcadas por acusaciones mutuas sobre el refugio de grupos extremistas y por una serie de enfrentamientos armados registrados desde principios de 2026.