Ola de calor en Europa deja más de 3 mil muertos; Francia y España, los más afectados
Europa – Europa enfrenta una de las olas de calor más intensas y letales de las últimas décadas.
De acuerdo con reportes oficiales difundidos por distintos gobiernos europeos, el número de personas fallecidas a consecuencia de las temperaturas extremas ya supera las 3 mil 700, mientras las autoridades mantienen alertas sanitarias y meteorológicas ante la llegada de una nueva fase del fenómeno climático.
Los balances más recientes indican que Francia, España y Bélgica concentran la mayor cantidad de víctimas mortales. Tan solo en Francia se contabilizan más de mil 700 fallecimientos relacionados con el calor extremo, mientras que España supera los mil 200 decesos y Bélgica registra varios cientos de casos adicionales.
La mayoría de las víctimas corresponde a personas mayores de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas y habitantes que vivían en condiciones de alta vulnerabilidad frente a las elevadas temperaturas.
Las autoridades sanitarias han explicado que muchos de los fallecimientos están asociados a golpes de calor, deshidratación severa y complicaciones cardiovasculares o respiratorias agravadas por las temperaturas, que en varias regiones superaron los 40 grados Celsius durante varios días consecutivos. Las denominadas “noches tropicales”, con temperaturas que no descendieron de los 25 grados, también impidieron que muchas personas pudieran recuperarse del estrés térmico.
Los servicios meteorológicos europeos atribuyen esta situación a un potente sistema de altas presiones que favoreció la acumulación de aire extremadamente cálido procedente del norte de África.
El fenómeno ha provocado récords históricos de temperatura en diversas ciudades de Francia, España, Portugal, Bélgica y otros países del continente, además de incrementar significativamente el riesgo de incendios forestales y presionar los sistemas eléctricos por el elevado consumo de energía destinado a la refrigeración.
Ante la magnitud de la emergencia, varios gobiernos han activado planes especiales de protección civil. Entre las medidas implementadas destacan la apertura de refugios climáticos, la distribución gratuita de agua potable, restricciones a actividades físicas al aire libre, vigilancia especial para adultos mayores y personas en situación de calle, así como campañas permanentes para prevenir enfermedades relacionadas con el calor.
El impacto del fenómeno también se ha extendido al transporte, la agricultura y el deporte. En Francia, por ejemplo, las autoridades analizan medidas extraordinarias para proteger a corredores y espectadores del Tour de Francia, mientras que diversas ciudades europeas han modificado horarios laborales y suspendido actividades al aire libre para reducir los riesgos sanitarios.
El cambio climático ha incrementado la frecuencia, intensidad y duración de este tipo de fenómenos extremos. Expertos advierten que las olas de calor, que antes se consideraban excepcionales, ahora son cada vez más recurrentes debido al aumento de la temperatura media del planeta provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mientras una nueva masa de aire cálido comienza a extenderse sobre el sur y el centro de Europa, los servicios meteorológicos mantienen activas las alertas en varios países por temperaturas que podrían volver a superar los 40 grados Celsius durante los próximos días.
Ola de calor en Europa deja más de 3 mil muertos; Francia y España, los más afectados
Europa – Europa enfrenta una de las olas de calor más intensas y letales de las últimas décadas.
De acuerdo con reportes oficiales difundidos por distintos gobiernos europeos, el número de personas fallecidas a consecuencia de las temperaturas extremas ya supera las 3 mil 700, mientras las autoridades mantienen alertas sanitarias y meteorológicas ante la llegada de una nueva fase del fenómeno climático.
Los balances más recientes indican que Francia, España y Bélgica concentran la mayor cantidad de víctimas mortales. Tan solo en Francia se contabilizan más de mil 700 fallecimientos relacionados con el calor extremo, mientras que España supera los mil 200 decesos y Bélgica registra varios cientos de casos adicionales.
La mayoría de las víctimas corresponde a personas mayores de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas y habitantes que vivían en condiciones de alta vulnerabilidad frente a las elevadas temperaturas.
Las autoridades sanitarias han explicado que muchos de los fallecimientos están asociados a golpes de calor, deshidratación severa y complicaciones cardiovasculares o respiratorias agravadas por las temperaturas, que en varias regiones superaron los 40 grados Celsius durante varios días consecutivos. Las denominadas “noches tropicales”, con temperaturas que no descendieron de los 25 grados, también impidieron que muchas personas pudieran recuperarse del estrés térmico.
Los servicios meteorológicos europeos atribuyen esta situación a un potente sistema de altas presiones que favoreció la acumulación de aire extremadamente cálido procedente del norte de África.
El fenómeno ha provocado récords históricos de temperatura en diversas ciudades de Francia, España, Portugal, Bélgica y otros países del continente, además de incrementar significativamente el riesgo de incendios forestales y presionar los sistemas eléctricos por el elevado consumo de energía destinado a la refrigeración.
Ante la magnitud de la emergencia, varios gobiernos han activado planes especiales de protección civil. Entre las medidas implementadas destacan la apertura de refugios climáticos, la distribución gratuita de agua potable, restricciones a actividades físicas al aire libre, vigilancia especial para adultos mayores y personas en situación de calle, así como campañas permanentes para prevenir enfermedades relacionadas con el calor.
El impacto del fenómeno también se ha extendido al transporte, la agricultura y el deporte. En Francia, por ejemplo, las autoridades analizan medidas extraordinarias para proteger a corredores y espectadores del Tour de Francia, mientras que diversas ciudades europeas han modificado horarios laborales y suspendido actividades al aire libre para reducir los riesgos sanitarios.
El cambio climático ha incrementado la frecuencia, intensidad y duración de este tipo de fenómenos extremos. Expertos advierten que las olas de calor, que antes se consideraban excepcionales, ahora son cada vez más recurrentes debido al aumento de la temperatura media del planeta provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mientras una nueva masa de aire cálido comienza a extenderse sobre el sur y el centro de Europa, los servicios meteorológicos mantienen activas las alertas en varios países por temperaturas que podrían volver a superar los 40 grados Celsius durante los próximos días.