EU y Arabia Saudita firman acuerdo nuclear; se ejecutará programa de energía atómica
Washington, Estados Unidos – Los gobiernos de Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un histórico acuerdo de cooperación nuclear civil que permitirá al reino saudí desarrollar un programa de energía nuclear con apoyo tecnológico estadounidense.
El convenio, conocido como “Acuerdo 123”, fue suscrito por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía de Arabia Saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman.
De acuerdo con el Departamento de Energía estadounidense, el pacto permitirá que compañías de Estados Unidos suministren tecnología, combustible y reactores nucleares al programa energético saudí, con el objetivo de impulsar la generación de electricidad, diversificar la matriz energética del reino y fortalecer la cooperación económica y tecnológica entre ambas naciones.
Uno de los aspectos que más ha generado debate es que el acuerdo abre la posibilidad de que Arabia Saudita pueda enriquecer uranio dentro de su territorio para fines civiles, una capacidad que, aunque puede utilizarse para producir combustible destinado a reactores nucleares, también es considerada una tecnología sensible debido a que, con un mayor nivel de enriquecimiento, podría emplearse en la fabricación de armas nucleares.
El acuerdo tendrá una vigencia de 30 años y aún deberá ser revisado por el Congreso de Estados Unidos, que dispondrá de un periodo de 90 días para aprobarlo o bloquearlo conforme a la legislación estadounidense.
La administración del presidente Donald Trump defendió el pacto al señalar que contribuirá a reforzar la seguridad energética de Arabia Saudita, impulsará miles de millones de dólares en inversiones para la industria nuclear estadounidense y mantendrá la influencia de Washington en un sector estratégico frente al avance de otras potencias como China y Rusia.
No obstante, legisladores demócratas y especialistas en no proliferación nuclear expresaron preocupación porque el acuerdo no incorpora el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), considerado uno de los principales mecanismos internacionales para realizar inspecciones más rigurosas a las instalaciones nucleares.
EU y Arabia Saudita firman acuerdo nuclear; se ejecutará programa de energía atómica
Washington, Estados Unidos – Los gobiernos de Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un histórico acuerdo de cooperación nuclear civil que permitirá al reino saudí desarrollar un programa de energía nuclear con apoyo tecnológico estadounidense.
El convenio, conocido como “Acuerdo 123”, fue suscrito por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía de Arabia Saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman.
De acuerdo con el Departamento de Energía estadounidense, el pacto permitirá que compañías de Estados Unidos suministren tecnología, combustible y reactores nucleares al programa energético saudí, con el objetivo de impulsar la generación de electricidad, diversificar la matriz energética del reino y fortalecer la cooperación económica y tecnológica entre ambas naciones.
Uno de los aspectos que más ha generado debate es que el acuerdo abre la posibilidad de que Arabia Saudita pueda enriquecer uranio dentro de su territorio para fines civiles, una capacidad que, aunque puede utilizarse para producir combustible destinado a reactores nucleares, también es considerada una tecnología sensible debido a que, con un mayor nivel de enriquecimiento, podría emplearse en la fabricación de armas nucleares.
El acuerdo tendrá una vigencia de 30 años y aún deberá ser revisado por el Congreso de Estados Unidos, que dispondrá de un periodo de 90 días para aprobarlo o bloquearlo conforme a la legislación estadounidense.
La administración del presidente Donald Trump defendió el pacto al señalar que contribuirá a reforzar la seguridad energética de Arabia Saudita, impulsará miles de millones de dólares en inversiones para la industria nuclear estadounidense y mantendrá la influencia de Washington en un sector estratégico frente al avance de otras potencias como China y Rusia.
No obstante, legisladores demócratas y especialistas en no proliferación nuclear expresaron preocupación porque el acuerdo no incorpora el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), considerado uno de los principales mecanismos internacionales para realizar inspecciones más rigurosas a las instalaciones nucleares.