Planta de moscas en Chiapas alcanza producción de 35 millones de pupas contra gusano barrenador
Chiapas – La planta de producción de moscas estériles ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, ya alcanzó una capacidad de aproximadamente 35 millones de pupas estériles por semana, como parte de la estrategia nacional para contener y avanzar hacia la erradicación del gusano barrenador del ganado.
La información fue reportada a principios de septiembre por medios nacionales con base en datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Senasica. Los primeros lotes producidos en la instalación chiapaneca ya fueron enviados a entidades del norte del país, entre ellas Tamaulipas y Chihuahua, donde comenzó su liberación para combatir la plaga.
La planta, inaugurada el 27 de junio de 2026, es resultado de la cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos. El complejo fue diseñado para producir grandes cantidades de insectos estériles mediante la denominada Técnica del Insecto Estéril, estrategia que busca reducir la reproducción de la población silvestre del gusano barrenador.
El procedimiento consiste en criar las moscas en condiciones controladas y esterilizar a los machos mediante radiación. Posteriormente, estos insectos son liberados en las zonas donde existe presencia de la plaga. Al aparearse con hembras silvestres, los machos estériles impiden que se produzcan nuevas generaciones, contribuyendo así a disminuir progresivamente la población del insecto.
De acuerdo con Senasica, la capacidad de producción continuará incrementándose de manera gradual hasta alcanzar 100 millones de pupas estériles por semana hacia finales de noviembre de 2026. La planta cuenta con alrededor de 3 mil metros cuadrados de superficie, de los cuales 2 mil corresponden a infraestructura de biocontención.
La operación de esta biofábrica representa un componente estratégico para la sanidad pecuaria mexicana, debido a que el gusano barrenador afecta al ganado y representa un riesgo para la producción y movilización de animales.
Con el incremento de la producción en Chiapas, México fortalece su capacidad propia para generar material biológico destinado al control de esta plaga y reduce la dependencia de la producción proveniente de otras instalaciones de la región.
Planta de moscas en Chiapas alcanza producción de 35 millones de pupas contra gusano barrenador
Chiapas – La planta de producción de moscas estériles ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, ya alcanzó una capacidad de aproximadamente 35 millones de pupas estériles por semana, como parte de la estrategia nacional para contener y avanzar hacia la erradicación del gusano barrenador del ganado.
La información fue reportada a principios de septiembre por medios nacionales con base en datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Senasica. Los primeros lotes producidos en la instalación chiapaneca ya fueron enviados a entidades del norte del país, entre ellas Tamaulipas y Chihuahua, donde comenzó su liberación para combatir la plaga.
La planta, inaugurada el 27 de junio de 2026, es resultado de la cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos. El complejo fue diseñado para producir grandes cantidades de insectos estériles mediante la denominada Técnica del Insecto Estéril, estrategia que busca reducir la reproducción de la población silvestre del gusano barrenador.
El procedimiento consiste en criar las moscas en condiciones controladas y esterilizar a los machos mediante radiación. Posteriormente, estos insectos son liberados en las zonas donde existe presencia de la plaga. Al aparearse con hembras silvestres, los machos estériles impiden que se produzcan nuevas generaciones, contribuyendo así a disminuir progresivamente la población del insecto.
De acuerdo con Senasica, la capacidad de producción continuará incrementándose de manera gradual hasta alcanzar 100 millones de pupas estériles por semana hacia finales de noviembre de 2026. La planta cuenta con alrededor de 3 mil metros cuadrados de superficie, de los cuales 2 mil corresponden a infraestructura de biocontención.
La operación de esta biofábrica representa un componente estratégico para la sanidad pecuaria mexicana, debido a que el gusano barrenador afecta al ganado y representa un riesgo para la producción y movilización de animales.
Con el incremento de la producción en Chiapas, México fortalece su capacidad propia para generar material biológico destinado al control de esta plaga y reduce la dependencia de la producción proveniente de otras instalaciones de la región.