Reduce el Senado de Brasil la jornada laboral a 40 horas y beneficia a más de 37 millones de trabajadores

Sao Paulo.- El Senado de Brasil aprobó una enmienda constitucional que reduce de 44 a 40 horas semanales la jornada laboral máxima, sin recortes salariales y con dos días de descanso, una reforma respaldada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva que podría entrar en vigor la próxima semana, a pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 25 de octubre.

La modificación beneficiaría a más de 37 millones de trabajadores, de acuerdo con estimaciones del gobierno federal. La iniciativa, promovida desde el año pasado, obtuvo el respaldo de legisladores opositores que durante meses habían frenado su avance.

La votación ocurre en un momento decisivo para Lula, quien busca fortalecer su respaldo electoral frente al candidato conservador Flávio Bolsonaro. Entre las medidas anunciadas recientemente por el mandatario figuran reducciones de impuestos a los combustibles, la ampliación de subsidios, un programa para condonar deudas de más de 3.6 millones de pequeñas empresas y mayores apoyos económicos para estudiantes universitarios.

Lula también ordenó bloquear la señal de telefonía celular en las inmediaciones de las prisiones. Su administración considera la reducción de la jornada laboral una de las principales medidas de su agenda reciente, en medio de la disputa por la presidencia.

Flávio Bolsonaro, quien obtuvo 2.2 millones de votos más que Lula en la primera vuelta, anunció el martes que respaldaba la reforma, después de oponerse durante largo tiempo. Previamente, había defendido un esquema de remuneración por hora y negociaciones individuales entre trabajadores y empleadores.

Sin embargo, el candidato advirtió ante empresarios que el próximo Congreso, que comenzará funciones en febrero y podría contar con una mayoría simple favorable a su partido y sus aliados, tendría la posibilidad de revisar la medida, según el diario brasileño O Globo.

Al referirse al cambio de postura de la oposición, Lula declaró: “Me parece que, después de la presión social, después de todas las protestas callejeras en Brasil, el Partido Liberal (de Bolsonaro) decidió votar para terminar con el esquema de seis días de trabajo y uno de descanso”.

La economista Carla Beni, de la Fundación Getulio Vargas, señaló que la proximidad de los comicios también puede influir en la percepción pública de la reforma. “Cualquier cambio hecho en un año electoral puede considerarse una medida electoral”, expresó.

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Redacción

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Reduce el Senado de Brasil la jornada laboral a 40 horas y beneficia a más de 37 millones de trabajadores

Sao Paulo.- El Senado de Brasil aprobó una enmienda constitucional que reduce de 44 a 40 horas semanales la jornada laboral máxima, sin recortes salariales y con dos días de descanso, una reforma respaldada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva que podría entrar en vigor la próxima semana, a pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 25 de octubre.

La modificación beneficiaría a más de 37 millones de trabajadores, de acuerdo con estimaciones del gobierno federal. La iniciativa, promovida desde el año pasado, obtuvo el respaldo de legisladores opositores que durante meses habían frenado su avance.

La votación ocurre en un momento decisivo para Lula, quien busca fortalecer su respaldo electoral frente al candidato conservador Flávio Bolsonaro. Entre las medidas anunciadas recientemente por el mandatario figuran reducciones de impuestos a los combustibles, la ampliación de subsidios, un programa para condonar deudas de más de 3.6 millones de pequeñas empresas y mayores apoyos económicos para estudiantes universitarios.

Lula también ordenó bloquear la señal de telefonía celular en las inmediaciones de las prisiones. Su administración considera la reducción de la jornada laboral una de las principales medidas de su agenda reciente, en medio de la disputa por la presidencia.

Flávio Bolsonaro, quien obtuvo 2.2 millones de votos más que Lula en la primera vuelta, anunció el martes que respaldaba la reforma, después de oponerse durante largo tiempo. Previamente, había defendido un esquema de remuneración por hora y negociaciones individuales entre trabajadores y empleadores.

Sin embargo, el candidato advirtió ante empresarios que el próximo Congreso, que comenzará funciones en febrero y podría contar con una mayoría simple favorable a su partido y sus aliados, tendría la posibilidad de revisar la medida, según el diario brasileño O Globo.

Al referirse al cambio de postura de la oposición, Lula declaró: “Me parece que, después de la presión social, después de todas las protestas callejeras en Brasil, el Partido Liberal (de Bolsonaro) decidió votar para terminar con el esquema de seis días de trabajo y uno de descanso”.

La economista Carla Beni, de la Fundación Getulio Vargas, señaló que la proximidad de los comicios también puede influir en la percepción pública de la reforma. “Cualquier cambio hecho en un año electoral puede considerarse una medida electoral”, expresó.

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