Reconoce Infantino errores en su plan privado para el Mundial y enfrenta exigencias de renuncia
Zúrich, Suiza.- Gianni Infantino se disculpó el 15 de octubre ante el Consejo de la FIFA por la gestión de un proyecto que buscaba abrir las competiciones del organismo a inversionistas privados, pero sus explicaciones no convencieron a varios dirigentes, quienes cuestionaron su transparencia y exigieron cambios en la dirección del futbol mundial.
El presidente de la FIFA reconoció errores en el manejo y la comunicación de la iniciativa durante una reunión en Zúrich, donde los integrantes del Consejo recibieron información jurídica sobre el proyecto. La controversia amenaza con profundizar la crisis de confianza en el dirigente, quien busca reelegirse en marzo de 2027.
“En primer lugar quiero decir que pedimos disculpas por los errores cometidos en la gestión y la comunicación” de este proyecto, “que han tenido numerosas consecuencias”, afirmó Infantino en un video publicado en el sitio oficial del organismo.
La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), contemplaba la creación de una empresa para administrar los intereses comerciales de las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, y vender una participación minoritaria a inversionistas privados. Su existencia salió a la luz a principios de agosto y provocó críticas de distintas confederaciones, entre ellas la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática, cuyos representantes pidieron la salida del presidente.
Infantino defendió que se trataba de una propuesta que no había llegado a convertirse en una decisión definitiva. Según explicó, el objetivo era ampliar los recursos destinados a las federaciones nacionales sin reemplazar los fondos que ya reciben. También ofreció responder por escrito las preguntas de los integrantes del Consejo, mientras los detalles jurídicos del caso permanecen bajo reserva por procedimientos judiciales en Estados Unidos.
Las explicaciones provocaron nuevas críticas. Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa de Futbol y vicepresidenta de la FIFA, afirmó que la reunión no resolvió las dudas planteadas por los opositores al proyecto.
“Lo decepcionante es que no obtuvimos ninguna respuesta a nuestras peticiones específicas”, declaró Hewitt, quien reconoció que Infantino había mostrado “cierto arrepentimiento”. La dirigente sostuvo que la principal disculpa estuvo relacionada con no haber consultado previamente al Consejo.
Hewitt también cuestionó que las preguntas tuvieran que presentarse por escrito y advirtió sobre las consecuencias de mantener la falta de transparencia. “Si no hay nada que ocultar, entonces comparte (los documentos de la FFE) con nosotros… si lo lamentas tanto, por favor, compártelos con nosotros”.
Bernd Neuendorf, presidente de la Federación Alemana de Futbol, coincidió en que las respuestas fueron insuficientes y afirmó que la confianza en Infantino se había deteriorado. El dirigente reclamó una transformación de la administración y de las estructuras de gobierno de la FIFA, al considerar que el organismo necesita una renovación que no puede encabezar su actual presidente.
Neuendorf agregó que los miembros del Consejo conocieron la existencia del plan mediante informaciones periodísticas, en lugar de recibir una explicación directa de la dirección del organismo. Sin embargo, Ahmed Yahya, presidente de la Federación Mauritana de Futbol, defendió la iniciativa y consideró que el problema estuvo en la manera de presentarla, no necesariamente en su propósito.
En paralelo a la controversia, el Consejo aprobó un incremento del programa de desarrollo de la FIFA hasta alcanzar los 6 mil 350 millones de dólares para el periodo de los próximos cuatro años. Infantino explicó que la propuesta contempla entregar 25 millones de dólares a cada una de las 211 asociaciones miembro, una medida que todavía deberá recibir el visto bueno del Congreso de la FIFA en diciembre.
El dirigente aseguró que, durante su gestión iniciada en 2016, los recursos asignados a cada federación aumentaron de un millón a 25 millones de dólares. Por ahora, Infantino es el único aspirante a la presidencia del organismo para las elecciones de marzo de 2027, aunque el registro de candidaturas permanecerá abierto hasta el 18 de noviembre.
La reunión también abordó otra controversia reglamentaria. La Federación Belga de Futbol informó que la FIFA modificará su reglamento disciplinario tras las críticas por suspender la sanción automática de un partido impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun por una tarjeta roja. La decisión permitió al atacante disputar el encuentro contra Bélgica en los octavos de final del Mundial.
Reconoce Infantino errores en su plan privado para el Mundial y enfrenta exigencias de renuncia
Zúrich, Suiza.- Gianni Infantino se disculpó el 15 de octubre ante el Consejo de la FIFA por la gestión de un proyecto que buscaba abrir las competiciones del organismo a inversionistas privados, pero sus explicaciones no convencieron a varios dirigentes, quienes cuestionaron su transparencia y exigieron cambios en la dirección del futbol mundial.
El presidente de la FIFA reconoció errores en el manejo y la comunicación de la iniciativa durante una reunión en Zúrich, donde los integrantes del Consejo recibieron información jurídica sobre el proyecto. La controversia amenaza con profundizar la crisis de confianza en el dirigente, quien busca reelegirse en marzo de 2027.
“En primer lugar quiero decir que pedimos disculpas por los errores cometidos en la gestión y la comunicación” de este proyecto, “que han tenido numerosas consecuencias”, afirmó Infantino en un video publicado en el sitio oficial del organismo.
La iniciativa, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), contemplaba la creación de una empresa para administrar los intereses comerciales de las competiciones de la FIFA, incluido el Mundial, y vender una participación minoritaria a inversionistas privados. Su existencia salió a la luz a principios de agosto y provocó críticas de distintas confederaciones, entre ellas la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática, cuyos representantes pidieron la salida del presidente.
Infantino defendió que se trataba de una propuesta que no había llegado a convertirse en una decisión definitiva. Según explicó, el objetivo era ampliar los recursos destinados a las federaciones nacionales sin reemplazar los fondos que ya reciben. También ofreció responder por escrito las preguntas de los integrantes del Consejo, mientras los detalles jurídicos del caso permanecen bajo reserva por procedimientos judiciales en Estados Unidos.
Las explicaciones provocaron nuevas críticas. Debbie Hewitt, presidenta de la Federación Inglesa de Futbol y vicepresidenta de la FIFA, afirmó que la reunión no resolvió las dudas planteadas por los opositores al proyecto.
“Lo decepcionante es que no obtuvimos ninguna respuesta a nuestras peticiones específicas”, declaró Hewitt, quien reconoció que Infantino había mostrado “cierto arrepentimiento”. La dirigente sostuvo que la principal disculpa estuvo relacionada con no haber consultado previamente al Consejo.
Hewitt también cuestionó que las preguntas tuvieran que presentarse por escrito y advirtió sobre las consecuencias de mantener la falta de transparencia. “Si no hay nada que ocultar, entonces comparte (los documentos de la FFE) con nosotros… si lo lamentas tanto, por favor, compártelos con nosotros”.
Bernd Neuendorf, presidente de la Federación Alemana de Futbol, coincidió en que las respuestas fueron insuficientes y afirmó que la confianza en Infantino se había deteriorado. El dirigente reclamó una transformación de la administración y de las estructuras de gobierno de la FIFA, al considerar que el organismo necesita una renovación que no puede encabezar su actual presidente.
Neuendorf agregó que los miembros del Consejo conocieron la existencia del plan mediante informaciones periodísticas, en lugar de recibir una explicación directa de la dirección del organismo. Sin embargo, Ahmed Yahya, presidente de la Federación Mauritana de Futbol, defendió la iniciativa y consideró que el problema estuvo en la manera de presentarla, no necesariamente en su propósito.
En paralelo a la controversia, el Consejo aprobó un incremento del programa de desarrollo de la FIFA hasta alcanzar los 6 mil 350 millones de dólares para el periodo de los próximos cuatro años. Infantino explicó que la propuesta contempla entregar 25 millones de dólares a cada una de las 211 asociaciones miembro, una medida que todavía deberá recibir el visto bueno del Congreso de la FIFA en diciembre.
El dirigente aseguró que, durante su gestión iniciada en 2016, los recursos asignados a cada federación aumentaron de un millón a 25 millones de dólares. Por ahora, Infantino es el único aspirante a la presidencia del organismo para las elecciones de marzo de 2027, aunque el registro de candidaturas permanecerá abierto hasta el 18 de noviembre.
La reunión también abordó otra controversia reglamentaria. La Federación Belga de Futbol informó que la FIFA modificará su reglamento disciplinario tras las críticas por suspender la sanción automática de un partido impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun por una tarjeta roja. La decisión permitió al atacante disputar el encuentro contra Bélgica en los octavos de final del Mundial.