Nueva caravana migrante “Fe y esperanza” parte de Tapachula hacia la CDMX
Tapachula, Chiapas – Un nuevo contingente de personas en movilidad denominado caravana «Fe y esperanza» partió desde la ciudad de Tapachula con el objetivo de avanzar hacia el centro y norte del país.
A diferencia de movilizaciones anteriores cuyo propósito central era llegar de forma expedita a la frontera con Estados Unidos, una gran parte de los integrantes de esta marcha manifiesta su intención de radicarse y obtener empleo formal en territorio mexicano.
El éxodo masivo refleja la saturación de los servicios de atención a refugiados en la frontera sur y la búsqueda de opciones de regularización migratoria que permitan una integración laboral segura.
1. Composición y origen del contingente
La caravana está integrada por familias, mujeres, niñas, niños y jóvenes provenientes en su mayoría de países de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), así como de Venezuela, Cuba, Haití y naciones del Caribe:
- Incentivo de partida: Los migrantes argumentan que la prolongada espera en Tapachula —de semanas o incluso meses— para resolver sus trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) o el Instituto Nacional de Migración (INM) dificulta su subsistencia económica debido a la falta de empleo y vivienda accesible.
- Perfil del movimiento: La caravana avanzó a pie por la carretera Costera de Chiapas, resguardada de manera preventiva por elementos de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y Protección Civil para evitar accidentes viales.
2. Cambio de meta: México como país de destino laboral
Un rasgo distintivo de la caravana «Fe y esperanza» es el cambio en la aspiración de un alto porcentaje de sus integrantes:
- Inserción al mercado formal: Diversos testimonios y voceros del grupo expresaron que su meta inmediata no es cruzar hacia Estados Unidos, sino llegar a estados del centro, bajío o norte de México donde exista demanda de mano de obra en sectores como la construcción, la agricultura, los servicios y la manufactura.
- Petición de permisos de trabajo: Los manifestantes solicitan formalmente a las autoridades mexicanas la expedición de Formas Migratorias Múltiples (FMM) con fines humanitarios o visadas de trabajo temporal que les permitan transitar libremente hacia ciudades con oferta laboral sin riesgo de ser deportados.
3. Retos de la frontera sur y postura de las autoridades
La salida de este contingente pone de manifiesto la constante presión operativa sobre las instituciones encargadas de la política migratoria en la frontera sur:
- Saturación en Tapachula: Organizaciones defensoras de derechos humanos señalan que la concentración de miles de personas en Tapachula genera cuellos de botella administrativos, llevando a las personas a organizarse en contingentes para llamar la atención del Gobierno federal.
- Protocolos de contención y atención: Las autoridades del INM y la Guardia Nacional mantienen puestos de control en la ruta Costera (como en los puntos de Viva México y Huehuetán) para dialogar con los coordinadores de la marcha, ofrecer traslados voluntarios a estaciones migratorias para la revisión de expedientes o aplicar esquemas de retorno asistido en los casos que corresponda.
4. Próximos pasos de la marcha
El grupo prevé avanzar en jornadas matutinas para evitar las altas temperaturas de la región, haciendo escalas en municipios como Huehuetán, Huixtla y Mapastepec.
La caravana insiste en mantener una postura pacífica y en entablar mesas de negociación con representantes del Gobierno federal para obtener documentos de regularización que les permitan integrarse formalmente a la sociedad y fuerza de trabajo mexicana.
Nueva caravana migrante “Fe y esperanza” parte de Tapachula hacia la CDMX
Tapachula, Chiapas – Un nuevo contingente de personas en movilidad denominado caravana «Fe y esperanza» partió desde la ciudad de Tapachula con el objetivo de avanzar hacia el centro y norte del país.
A diferencia de movilizaciones anteriores cuyo propósito central era llegar de forma expedita a la frontera con Estados Unidos, una gran parte de los integrantes de esta marcha manifiesta su intención de radicarse y obtener empleo formal en territorio mexicano.
El éxodo masivo refleja la saturación de los servicios de atención a refugiados en la frontera sur y la búsqueda de opciones de regularización migratoria que permitan una integración laboral segura.
1. Composición y origen del contingente
La caravana está integrada por familias, mujeres, niñas, niños y jóvenes provenientes en su mayoría de países de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), así como de Venezuela, Cuba, Haití y naciones del Caribe:
- Incentivo de partida: Los migrantes argumentan que la prolongada espera en Tapachula —de semanas o incluso meses— para resolver sus trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) o el Instituto Nacional de Migración (INM) dificulta su subsistencia económica debido a la falta de empleo y vivienda accesible.
- Perfil del movimiento: La caravana avanzó a pie por la carretera Costera de Chiapas, resguardada de manera preventiva por elementos de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y Protección Civil para evitar accidentes viales.
2. Cambio de meta: México como país de destino laboral
Un rasgo distintivo de la caravana «Fe y esperanza» es el cambio en la aspiración de un alto porcentaje de sus integrantes:
- Inserción al mercado formal: Diversos testimonios y voceros del grupo expresaron que su meta inmediata no es cruzar hacia Estados Unidos, sino llegar a estados del centro, bajío o norte de México donde exista demanda de mano de obra en sectores como la construcción, la agricultura, los servicios y la manufactura.
- Petición de permisos de trabajo: Los manifestantes solicitan formalmente a las autoridades mexicanas la expedición de Formas Migratorias Múltiples (FMM) con fines humanitarios o visadas de trabajo temporal que les permitan transitar libremente hacia ciudades con oferta laboral sin riesgo de ser deportados.
3. Retos de la frontera sur y postura de las autoridades
La salida de este contingente pone de manifiesto la constante presión operativa sobre las instituciones encargadas de la política migratoria en la frontera sur:
- Saturación en Tapachula: Organizaciones defensoras de derechos humanos señalan que la concentración de miles de personas en Tapachula genera cuellos de botella administrativos, llevando a las personas a organizarse en contingentes para llamar la atención del Gobierno federal.
- Protocolos de contención y atención: Las autoridades del INM y la Guardia Nacional mantienen puestos de control en la ruta Costera (como en los puntos de Viva México y Huehuetán) para dialogar con los coordinadores de la marcha, ofrecer traslados voluntarios a estaciones migratorias para la revisión de expedientes o aplicar esquemas de retorno asistido en los casos que corresponda.
4. Próximos pasos de la marcha
El grupo prevé avanzar en jornadas matutinas para evitar las altas temperaturas de la región, haciendo escalas en municipios como Huehuetán, Huixtla y Mapastepec.
La caravana insiste en mantener una postura pacífica y en entablar mesas de negociación con representantes del Gobierno federal para obtener documentos de regularización que les permitan integrarse formalmente a la sociedad y fuerza de trabajo mexicana.