Avanzan incendios por el sur de Europa mientras Portugal, España y Francia enfrentan evacuaciones masivas
Paris.- Una ola de calor intensifica la emergencia por incendios forestales en Europa, donde Portugal, España y Francia enfrentan nuevos focos activos que han obligado a movilizar a miles de bomberos y evacuar a cientos de miles de personas ante el avance de las llamas y las condiciones extremas de sequedad.
En Portugal, los equipos de emergencia combaten varios siniestros registrados en regiones del norte y centro del país, entre ellas Santarém, Guarda, Braga y Bragança. Más de mil bomberos participan en las labores de control con apoyo de aeronaves especializadas, mientras las autoridades mantienen vigilancia debido al incremento de las temperaturas, que podrían acercarse a los 40 grados Celsius en distintas zonas.
El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera mantiene niveles de riesgo de incendio entre “máximo” y “muy elevado” en gran parte del territorio nacional, debido a la combinación de calor, vegetación seca y condiciones meteorológicas adversas.
La situación ocurre después de que Portugal registrara recientemente uno de los incendios más graves del verano en el distrito de Viseu, donde las llamas destruyeron aproximadamente 13 mil hectáreas de vegetación y llevaron al país a solicitar apoyo internacional mediante el Mecanismo Europeo de Protección Civil.
Francia también enfrenta una situación crítica, especialmente en los alrededores de Burdeos, donde los cuerpos de emergencia trabajan para contener un incendio de grandes dimensiones que amenaza zonas habitadas. Autoridades locales calificaron la magnitud del siniestro como excepcional.
“Se trata de un incendio de una magnitud nunca vista”, dijo este lunes Jérôme Steffe, alcalde de Cestas, uno de los municipios afectados en la periferia de Burdeos.
Las autoridades francesas informaron que alrededor de 220 mil personas han sido evacuadas como medida preventiva, mientras continúan las labores para impedir que el fuego alcance áreas urbanas y turísticas. Los incendios, originados cerca de la costa atlántica, avanzaron hasta ubicarse a unos 15 kilómetros de accesos estratégicos hacia la zona metropolitana de Burdeos.
En España, los incendios también han provocado desplazamientos masivos. Más de 75 mil habitantes tuvieron que abandonar sus viviendas y otras 30 mil personas recibieron instrucciones de permanecer en sus hogares debido al riesgo generado por el fuego y las altas temperaturas.
La emergencia se desarrolla en un contexto de calor extremo que afecta a la península ibérica, una de las regiones europeas más vulnerables al impacto del cambio climático por el aumento de las olas de calor y los periodos prolongados de sequía. Los incendios forestales se han convertido en una amenaza recurrente durante el verano, con temporadas cada vez más intensas.
Portugal, que ha sufrido algunos de los episodios más graves de incendios de las últimas décadas, continúa reforzando sus estrategias de prevención y respuesta después de los devastadores siniestros registrados en 2017, cuando más de un centenar de personas perdieron la vida.
Avanzan incendios por el sur de Europa mientras Portugal, España y Francia enfrentan evacuaciones masivas
Paris.- Una ola de calor intensifica la emergencia por incendios forestales en Europa, donde Portugal, España y Francia enfrentan nuevos focos activos que han obligado a movilizar a miles de bomberos y evacuar a cientos de miles de personas ante el avance de las llamas y las condiciones extremas de sequedad.
En Portugal, los equipos de emergencia combaten varios siniestros registrados en regiones del norte y centro del país, entre ellas Santarém, Guarda, Braga y Bragança. Más de mil bomberos participan en las labores de control con apoyo de aeronaves especializadas, mientras las autoridades mantienen vigilancia debido al incremento de las temperaturas, que podrían acercarse a los 40 grados Celsius en distintas zonas.
El Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera mantiene niveles de riesgo de incendio entre “máximo” y “muy elevado” en gran parte del territorio nacional, debido a la combinación de calor, vegetación seca y condiciones meteorológicas adversas.
La situación ocurre después de que Portugal registrara recientemente uno de los incendios más graves del verano en el distrito de Viseu, donde las llamas destruyeron aproximadamente 13 mil hectáreas de vegetación y llevaron al país a solicitar apoyo internacional mediante el Mecanismo Europeo de Protección Civil.
Francia también enfrenta una situación crítica, especialmente en los alrededores de Burdeos, donde los cuerpos de emergencia trabajan para contener un incendio de grandes dimensiones que amenaza zonas habitadas. Autoridades locales calificaron la magnitud del siniestro como excepcional.
“Se trata de un incendio de una magnitud nunca vista”, dijo este lunes Jérôme Steffe, alcalde de Cestas, uno de los municipios afectados en la periferia de Burdeos.
Las autoridades francesas informaron que alrededor de 220 mil personas han sido evacuadas como medida preventiva, mientras continúan las labores para impedir que el fuego alcance áreas urbanas y turísticas. Los incendios, originados cerca de la costa atlántica, avanzaron hasta ubicarse a unos 15 kilómetros de accesos estratégicos hacia la zona metropolitana de Burdeos.
En España, los incendios también han provocado desplazamientos masivos. Más de 75 mil habitantes tuvieron que abandonar sus viviendas y otras 30 mil personas recibieron instrucciones de permanecer en sus hogares debido al riesgo generado por el fuego y las altas temperaturas.
La emergencia se desarrolla en un contexto de calor extremo que afecta a la península ibérica, una de las regiones europeas más vulnerables al impacto del cambio climático por el aumento de las olas de calor y los periodos prolongados de sequía. Los incendios forestales se han convertido en una amenaza recurrente durante el verano, con temporadas cada vez más intensas.
Portugal, que ha sufrido algunos de los episodios más graves de incendios de las últimas décadas, continúa reforzando sus estrategias de prevención y respuesta después de los devastadores siniestros registrados en 2017, cuando más de un centenar de personas perdieron la vida.