Encabezan cierre indefinido en Puerto Chiapas; jubilados de Pemex advierten que el desabasto de gasolina se prolongará
TAPACHULA, CHIAPAS.— Un grupo de jubilados y pensionados de Petróleos Mexicanos anunció el cierre indefinido de la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR) en Puerto Chiapas, medida que amenaza con extender el desabasto de combustible que ya se registra en la región. Los manifestantes sostienen que, desde hace más de siete meses, carecen de servicios médicos y medicamentos, por lo que bloquearán totalmente los accesos a la terminal hasta lograr una mesa de diálogo con la empresa.
La protesta ocurre tras varios días de abasto intermitente en la Costa y el Soconusco. Medios locales reportaron que Pemex comenzó a regularizar pagos a arrendadores de pipas —lo que permitió movimientos parciales—, pero la inconformidad de los extrabajadores se mantiene por la falta de atención sanitaria. En Tapachula, algunas estaciones operan, aunque con largas filas y cobro únicamente en efectivo por la saturación de terminales.
El cierre de la TAR de Puerto Chiapas es estratégico: desde ese punto se abastece de gasolina y diésel a las regiones Costa, Soconusco, Sierra y Frontera Sur. Municipios como Tapachula, Huixtla, Huehuetán, Mapastepec, Motozintla y Frontera Comalapa han registrado estaciones cerradas y compras de pánico en los expendios que aún reciben producto.
En los últimos tres días, el desabasto se reflejó en filas kilométricas, racionamiento por litros y cierres temporales de gasolineras. La combinación de adeudos a proveedores de transporte de combustible y el bloqueo de jubilados ha tensado la logística regional y provocado que decenas de autotanques permanezcan detenidos en la terminal.
Los jubilados señalan que su decisión obedece al deterioro de su atención médica: exigen consultas, medicamentos y reactivación plena de su cobertura. De acuerdo con reportes, más de 400 extrabajadores respaldan el cierre y aseguran que mantendrán la presión hasta que Pemex formalice una salida.
Mientras tanto, autoridades y comercios anticipan impactos en transporte público, abasto de perecederos y servicios. Aunque hubo señales de suministro paulatino en algunos municipios, el bloqueo en Puerto Chiapas podría frenar cualquier normalización sostenida.
Escenario a seguir: si no hay acuerdos, la toma de la TAR ampliará la afectación en la frontera sur y obligará a rutas de reparto más largas desde otras terminales, con costos logísticos mayores y tiempos de espera extendidos para automovilistas y empresas. La situación permanece en desarrollo.
Encabezan cierre indefinido en Puerto Chiapas; jubilados de Pemex advierten que el desabasto de gasolina se prolongará
TAPACHULA, CHIAPAS.— Un grupo de jubilados y pensionados de Petróleos Mexicanos anunció el cierre indefinido de la Terminal de Almacenamiento y Reparto (TAR) en Puerto Chiapas, medida que amenaza con extender el desabasto de combustible que ya se registra en la región. Los manifestantes sostienen que, desde hace más de siete meses, carecen de servicios médicos y medicamentos, por lo que bloquearán totalmente los accesos a la terminal hasta lograr una mesa de diálogo con la empresa.
La protesta ocurre tras varios días de abasto intermitente en la Costa y el Soconusco. Medios locales reportaron que Pemex comenzó a regularizar pagos a arrendadores de pipas —lo que permitió movimientos parciales—, pero la inconformidad de los extrabajadores se mantiene por la falta de atención sanitaria. En Tapachula, algunas estaciones operan, aunque con largas filas y cobro únicamente en efectivo por la saturación de terminales.
El cierre de la TAR de Puerto Chiapas es estratégico: desde ese punto se abastece de gasolina y diésel a las regiones Costa, Soconusco, Sierra y Frontera Sur. Municipios como Tapachula, Huixtla, Huehuetán, Mapastepec, Motozintla y Frontera Comalapa han registrado estaciones cerradas y compras de pánico en los expendios que aún reciben producto.
En los últimos tres días, el desabasto se reflejó en filas kilométricas, racionamiento por litros y cierres temporales de gasolineras. La combinación de adeudos a proveedores de transporte de combustible y el bloqueo de jubilados ha tensado la logística regional y provocado que decenas de autotanques permanezcan detenidos en la terminal.
Los jubilados señalan que su decisión obedece al deterioro de su atención médica: exigen consultas, medicamentos y reactivación plena de su cobertura. De acuerdo con reportes, más de 400 extrabajadores respaldan el cierre y aseguran que mantendrán la presión hasta que Pemex formalice una salida.
Mientras tanto, autoridades y comercios anticipan impactos en transporte público, abasto de perecederos y servicios. Aunque hubo señales de suministro paulatino en algunos municipios, el bloqueo en Puerto Chiapas podría frenar cualquier normalización sostenida.
Escenario a seguir: si no hay acuerdos, la toma de la TAR ampliará la afectación en la frontera sur y obligará a rutas de reparto más largas desde otras terminales, con costos logísticos mayores y tiempos de espera extendidos para automovilistas y empresas. La situación permanece en desarrollo.