Estados Unidos endurece sanciones contra Cuba; apunta a empresas militares, minería y finanzas
Washington, Estados Unidos – El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones contra Cuba, enfocadas principalmente en empresas vinculadas al aparato militar y sectores estratégicos de la economía de la isla.
Las medidas fueron dadas a conocer por el Departamento del Tesoro y el secretario de Estado, Marco Rubio, como parte de la política impulsada por la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión económica sobre el gobierno cubano.
Entre las nuevas sanciones destaca la inclusión del conglomerado militar cubano GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.) en una ampliación de restricciones financieras y comerciales.
Washington acusa a esta organización de controlar buena parte de los sectores más rentables de Cuba, incluyendo turismo, puertos, hoteles, comercio y servicios financieros, sin que esos recursos beneficien directamente a la población.
Además de GAESA, Estados Unidos sancionó a la empresa Moa Nickel S.A., dedicada a la minería y producción de níquel en asociación con compañías extranjeras, así como a directivos y entidades relacionadas con actividades económicas estratégicas del gobierno cubano.
Las sanciones incluyen congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense, restricciones financieras y prohibiciones para que ciudadanos o empresas de Estados Unidos realicen transacciones con las entidades señaladas.
El Departamento de Estado también adelantó que podrían aplicarse sanciones secundarias contra compañías extranjeras que mantengan operaciones con las entidades cubanas sancionadas, especialmente en áreas como energía, defensa, minería y finanzas. Según Washington, el objetivo es limitar las fuentes de financiamiento del régimen cubano y presionar por cambios políticos y económicos en la isla.
Durante una conferencia realizada en Roma, Marco Rubio afirmó que GAESA opera como una estructura económica controlada por altos mandos militares cubanos y aseguró que “ni un solo centavo” de sus ingresos llega realmente al pueblo cubano.
El funcionario sostuvo además que la administración estadounidense continuará anunciando nuevas medidas en las próximas semanas.
Las sanciones forman parte de una orden ejecutiva firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo, mediante la cual se amplían las restricciones económicas contra funcionarios, empresas y aliados del gobierno cubano.
La medida también contempla acciones contra personas acusadas de corrupción, violaciones a derechos humanos o apoyo al aparato de seguridad del Estado cubano.
Presidente de Cuba responde a nuevas sanciones
El gobierno de Cuba rechazó de inmediato las nuevas sanciones y calificó las medidas como una “agresión unilateral” y un acto de “castigo colectivo” contra la población.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, acusó a Washington de intentar asfixiar económicamente al país en medio de la crisis energética y financiera que atraviesa la isla.
Las nuevas restricciones podrían agravar aún más la situación económica en Cuba, donde persisten apagones, escasez de combustible, inflación y dificultades para importar alimentos y medicinas.
Organismos internacionales y expertos han advertido que el endurecimiento del embargo estadounidense ha tenido impacto directo en sectores esenciales como salud, transporte y suministro eléctrico.
Estados Unidos endurece sanciones contra Cuba; apunta a empresas militares, minería y finanzas
Washington, Estados Unidos – El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones contra Cuba, enfocadas principalmente en empresas vinculadas al aparato militar y sectores estratégicos de la economía de la isla.
Las medidas fueron dadas a conocer por el Departamento del Tesoro y el secretario de Estado, Marco Rubio, como parte de la política impulsada por la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión económica sobre el gobierno cubano.
Entre las nuevas sanciones destaca la inclusión del conglomerado militar cubano GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.) en una ampliación de restricciones financieras y comerciales.
Washington acusa a esta organización de controlar buena parte de los sectores más rentables de Cuba, incluyendo turismo, puertos, hoteles, comercio y servicios financieros, sin que esos recursos beneficien directamente a la población.
Además de GAESA, Estados Unidos sancionó a la empresa Moa Nickel S.A., dedicada a la minería y producción de níquel en asociación con compañías extranjeras, así como a directivos y entidades relacionadas con actividades económicas estratégicas del gobierno cubano.
Las sanciones incluyen congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense, restricciones financieras y prohibiciones para que ciudadanos o empresas de Estados Unidos realicen transacciones con las entidades señaladas.
El Departamento de Estado también adelantó que podrían aplicarse sanciones secundarias contra compañías extranjeras que mantengan operaciones con las entidades cubanas sancionadas, especialmente en áreas como energía, defensa, minería y finanzas. Según Washington, el objetivo es limitar las fuentes de financiamiento del régimen cubano y presionar por cambios políticos y económicos en la isla.
Durante una conferencia realizada en Roma, Marco Rubio afirmó que GAESA opera como una estructura económica controlada por altos mandos militares cubanos y aseguró que “ni un solo centavo” de sus ingresos llega realmente al pueblo cubano.
El funcionario sostuvo además que la administración estadounidense continuará anunciando nuevas medidas en las próximas semanas.
Las sanciones forman parte de una orden ejecutiva firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo, mediante la cual se amplían las restricciones económicas contra funcionarios, empresas y aliados del gobierno cubano.
La medida también contempla acciones contra personas acusadas de corrupción, violaciones a derechos humanos o apoyo al aparato de seguridad del Estado cubano.
Presidente de Cuba responde a nuevas sanciones
El gobierno de Cuba rechazó de inmediato las nuevas sanciones y calificó las medidas como una “agresión unilateral” y un acto de “castigo colectivo” contra la población.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, acusó a Washington de intentar asfixiar económicamente al país en medio de la crisis energética y financiera que atraviesa la isla.
Las nuevas restricciones podrían agravar aún más la situación económica en Cuba, donde persisten apagones, escasez de combustible, inflación y dificultades para importar alimentos y medicinas.
Organismos internacionales y expertos han advertido que el endurecimiento del embargo estadounidense ha tenido impacto directo en sectores esenciales como salud, transporte y suministro eléctrico.