Mortalidad infantil en Cuba aumento 148% tras bloqueo de Estados Unidos

La Habana, Cuba – Un informe reciente ha puesto en el centro del debate internacional el impacto de las sanciones económicas de Estados Unidos sobre Cuba, al vincularlas con un aumento significativo en la mortalidad infantil en la isla durante los últimos años.

De acuerdo con un estudio elaborado por el Center for Economic and Policy Research (CEPR), la tasa de mortalidad infantil en Cuba pasó de 4,0 muertes por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025.

Este incremento representa un aumento del 148 %, una cifra considerada alarmante para un país que históricamente había destacado por sus indicadores sanitarios.

El informe subraya que, durante décadas, Cuba mantuvo una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del hemisferio occidental, incluso por debajo de algunos países desarrollados.

Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse a partir de 2017, coincidiendo con el endurecimiento de las sanciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos.

Según los investigadores, este aumento no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un deterioro progresivo de las condiciones económicas y del sistema de salud cubano.

Las sanciones han limitado el acceso del país a divisas, financiamiento internacional y mercados, lo que ha dificultado la importación de insumos médicos esenciales, equipos hospitalarios y medicamentos.

El estudio también estima que, si la tasa de mortalidad infantil se hubiera mantenido en niveles previos, aproximadamente 1.800 muertes de bebés podrían haberse evitado entre 2018 y 2025.

Este dato refuerza la hipótesis de una relación directa entre las restricciones económicas y el deterioro de los indicadores de salud pública.

Entre los factores más críticos identificados se encuentran la escasez de suministros médicos básicos, dificultades para adquirir tecnología hospitalaria y problemas en el funcionamiento de servicios esenciales debido a la crisis energética.

Incluso se reporta que apagones y falta de combustible han afectado equipos vitales como incubadoras y ventiladores neonatales.

Además, el contexto económico general ha influido en el aumento de la mortalidad. Investigaciones internacionales citadas en el informe señalan que las sanciones económicas suelen provocar recesiones, inflación y deterioro del bienestar social, factores estrechamente relacionados con el incremento de la mortalidad infantil.

No obstante, el propio análisis reconoce que la crisis responde a múltiples factores, incluyendo debilidades internas del sistema de salud y limitaciones estructurales de la economía cubana, aunque sostiene que las sanciones han actuado como un elemento determinante que agrava estas condiciones.

Finalmente, los autores advierten que la situación podría empeorar si se mantienen las restricciones actuales, especialmente ante nuevas medidas como el bloqueo energético, que impacta directamente en la operación de hospitales y servicios básicos.

El caso de Cuba evidencia cómo los indicadores de salud pública pueden verse profundamente afectados por factores económicos y políticos, particularmente en contextos de presión internacional sostenida.

Man in glasses with comic blue burst background

David Hernandez

Mortalidad infantil en Cuba aumento 148% tras bloqueo de Estados Unidos

La Habana, Cuba – Un informe reciente ha puesto en el centro del debate internacional el impacto de las sanciones económicas de Estados Unidos sobre Cuba, al vincularlas con un aumento significativo en la mortalidad infantil en la isla durante los últimos años.

De acuerdo con un estudio elaborado por el Center for Economic and Policy Research (CEPR), la tasa de mortalidad infantil en Cuba pasó de 4,0 muertes por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025.

Este incremento representa un aumento del 148 %, una cifra considerada alarmante para un país que históricamente había destacado por sus indicadores sanitarios.

El informe subraya que, durante décadas, Cuba mantuvo una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del hemisferio occidental, incluso por debajo de algunos países desarrollados.

Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse a partir de 2017, coincidiendo con el endurecimiento de las sanciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos.

Según los investigadores, este aumento no es un fenómeno aislado, sino el resultado de un deterioro progresivo de las condiciones económicas y del sistema de salud cubano.

Las sanciones han limitado el acceso del país a divisas, financiamiento internacional y mercados, lo que ha dificultado la importación de insumos médicos esenciales, equipos hospitalarios y medicamentos.

El estudio también estima que, si la tasa de mortalidad infantil se hubiera mantenido en niveles previos, aproximadamente 1.800 muertes de bebés podrían haberse evitado entre 2018 y 2025.

Este dato refuerza la hipótesis de una relación directa entre las restricciones económicas y el deterioro de los indicadores de salud pública.

Entre los factores más críticos identificados se encuentran la escasez de suministros médicos básicos, dificultades para adquirir tecnología hospitalaria y problemas en el funcionamiento de servicios esenciales debido a la crisis energética.

Incluso se reporta que apagones y falta de combustible han afectado equipos vitales como incubadoras y ventiladores neonatales.

Además, el contexto económico general ha influido en el aumento de la mortalidad. Investigaciones internacionales citadas en el informe señalan que las sanciones económicas suelen provocar recesiones, inflación y deterioro del bienestar social, factores estrechamente relacionados con el incremento de la mortalidad infantil.

No obstante, el propio análisis reconoce que la crisis responde a múltiples factores, incluyendo debilidades internas del sistema de salud y limitaciones estructurales de la economía cubana, aunque sostiene que las sanciones han actuado como un elemento determinante que agrava estas condiciones.

Finalmente, los autores advierten que la situación podría empeorar si se mantienen las restricciones actuales, especialmente ante nuevas medidas como el bloqueo energético, que impacta directamente en la operación de hospitales y servicios básicos.

El caso de Cuba evidencia cómo los indicadores de salud pública pueden verse profundamente afectados por factores económicos y políticos, particularmente en contextos de presión internacional sostenida.

David Hernandez

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