Deja naufragio frente a Yibuti al menos 139 migrantes muertos y 84 desaparecidos
Yibuti.- La sobrecarga de una embarcación que transportaba migrantes hacia Yemen provocó un naufragio frente a las costas de Yibuti, con un saldo de al menos 139 personas fallecidas y 84 desaparecidas. El accidente ocurrió entre la noche del jueves 8 de octubre y la mañana del viernes 9, cuando viajaban 305 personas, de acuerdo con información de la Organización Internacional para las Migraciones.
Más de 80 pasajeros lograron sobrevivir. Todos son ciudadanos etíopes, según el organismo internacional, que mantiene labores de búsqueda mientras las autoridades intentan establecer el número definitivo de víctimas.
El recuento de fallecidos podría aumentar. La cifra confirmada corresponde a las personas sepultadas por las autoridades de Yibuti, mientras que otros cuerpos fueron enterrados por los propios migrantes y todavía deben ser verificados para incorporarlos al registro oficial.
Alexandre Coissac, jefe de misión de la OIM en el país africano, describió las dificultades para identificar a las víctimas y localizar a sus familiares. “Lo terrible es que fueron enterrados sin nombres, en una fosa común, como en una situación de guerra”, declaró. “Todos tienen una madre, un padre, y quizá nunca sepamos qué pasó”.
Los sobrevivientes reciben atención en un centro de asistencia de la organización en Obock. Algunos necesitaron tratamiento médico después de tragar agua de mar y también reciben apoyo psicológico por las consecuencias del accidente.
“Todos están en estado de shock”, señaló Coissac tras visitar el lugar del naufragio. El funcionario explicó que algunos pasajeros ya conocían la muerte de sus familiares, mientras que otros pudieron llamar a sus hogares para informar que seguían con vida.
La embarcación formaba parte del flujo migratorio que sale del Cuerno de África y atraviesa el estrecho de Bab el-Mandeb para llegar a Yemen y, posteriormente, a países del Golfo Pérsico. Miles de personas emprenden este recorrido cada año para buscar empleo y mejores condiciones económicas, pese a los riesgos de cruzar el mar en embarcaciones precarias.
La ruta también se desarrolla en medio de la guerra en Yemen. Durante las últimas semanas, al menos dos mil ciudadanos yemeníes recibieron ayuda en Yibuti después de escapar de los enfrentamientos entre el gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes, apoyados por Irán.
Los accidentes mortales siguen siendo una amenaza para quienes utilizan este corredor. El Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la OIM registró más de 900 personas muertas o desaparecidas en esta ruta durante el año pasado.
Ante la tragedia, la directora general de la organización, Amy Pope, reclamó medidas para evitar que más personas arriesguen su vida durante el desplazamiento migratorio.
“Nadie se sube a una embarcación así a menos que crea que no hay otra forma segura”, afirmó Pope. “No podemos seguir tratando estas muertes como algo normal. Las vías seguras y legales salvan vidas. Estoy pidiendo a los gobiernos y a los donantes que actúen antes de que se hunda la próxima embarcación”.
Deja naufragio frente a Yibuti al menos 139 migrantes muertos y 84 desaparecidos
Yibuti.- La sobrecarga de una embarcación que transportaba migrantes hacia Yemen provocó un naufragio frente a las costas de Yibuti, con un saldo de al menos 139 personas fallecidas y 84 desaparecidas. El accidente ocurrió entre la noche del jueves 8 de octubre y la mañana del viernes 9, cuando viajaban 305 personas, de acuerdo con información de la Organización Internacional para las Migraciones.
Más de 80 pasajeros lograron sobrevivir. Todos son ciudadanos etíopes, según el organismo internacional, que mantiene labores de búsqueda mientras las autoridades intentan establecer el número definitivo de víctimas.
El recuento de fallecidos podría aumentar. La cifra confirmada corresponde a las personas sepultadas por las autoridades de Yibuti, mientras que otros cuerpos fueron enterrados por los propios migrantes y todavía deben ser verificados para incorporarlos al registro oficial.
Alexandre Coissac, jefe de misión de la OIM en el país africano, describió las dificultades para identificar a las víctimas y localizar a sus familiares. “Lo terrible es que fueron enterrados sin nombres, en una fosa común, como en una situación de guerra”, declaró. “Todos tienen una madre, un padre, y quizá nunca sepamos qué pasó”.
Los sobrevivientes reciben atención en un centro de asistencia de la organización en Obock. Algunos necesitaron tratamiento médico después de tragar agua de mar y también reciben apoyo psicológico por las consecuencias del accidente.
“Todos están en estado de shock”, señaló Coissac tras visitar el lugar del naufragio. El funcionario explicó que algunos pasajeros ya conocían la muerte de sus familiares, mientras que otros pudieron llamar a sus hogares para informar que seguían con vida.
La embarcación formaba parte del flujo migratorio que sale del Cuerno de África y atraviesa el estrecho de Bab el-Mandeb para llegar a Yemen y, posteriormente, a países del Golfo Pérsico. Miles de personas emprenden este recorrido cada año para buscar empleo y mejores condiciones económicas, pese a los riesgos de cruzar el mar en embarcaciones precarias.
La ruta también se desarrolla en medio de la guerra en Yemen. Durante las últimas semanas, al menos dos mil ciudadanos yemeníes recibieron ayuda en Yibuti después de escapar de los enfrentamientos entre el gobierno reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudita, y los rebeldes hutíes, apoyados por Irán.
Los accidentes mortales siguen siendo una amenaza para quienes utilizan este corredor. El Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la OIM registró más de 900 personas muertas o desaparecidas en esta ruta durante el año pasado.
Ante la tragedia, la directora general de la organización, Amy Pope, reclamó medidas para evitar que más personas arriesguen su vida durante el desplazamiento migratorio.
“Nadie se sube a una embarcación así a menos que crea que no hay otra forma segura”, afirmó Pope. “No podemos seguir tratando estas muertes como algo normal. Las vías seguras y legales salvan vidas. Estoy pidiendo a los gobiernos y a los donantes que actúen antes de que se hunda la próxima embarcación”.