Alertan organizaciones campesinas abandono del campo y alta dependencia de importaciones
Ciudad de México.- Organizaciones campesinas e indígenas integradas en la Asamblea Nacional Indígena, Campesina y Social (ANICS) denunciaron en un foro nacional el abandono del sector rural en el país y la creciente dependencia de importaciones alimentarias, al señalar que México adquiere más del 50 por ciento de los alimentos que consume.
Durante el encuentro, representantes de comunidades de Chiapas, Estado de México, Morelos, Durango y Guerrero expusieron que las políticas económicas de las últimas décadas han debilitado la producción nacional y reducido la capacidad organizativa de los ejidos y comunidades agrarias.
Los participantes advirtieron que la falta de una política pública integral ha derivado en la desaparición de mecanismos clave para el desarrollo del campo, como el acceso a créditos, seguros agrícolas, precios de garantía, asistencia técnica e infraestructura productiva.
El dirigente de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares, José Jacobo Femat, integrante de la coordinación de la ANICS, señaló que el abandono institucional ha profundizado la dependencia alimentaria del país.
“Se dejó de dar créditos, no hay aseguradoras ni precios justos ni asistencia técnica ni construcción de infraestructura, lo que contribuye a la dependencia extranjera de alimentos”
Las organizaciones también criticaron el impacto de las reformas derivadas de la apertura comercial, al considerar que han debilitado la estructura del ejido y reducido su papel en la vida comunitaria.
Indicaron que las asambleas ejidales han sido relegadas a funciones administrativas, como la validación de trámites relacionados con la tierra, sin capacidad de decisión sobre asuntos productivos o comunitarios. Asimismo, recordaron que anteriormente estas estructuras eran fundamentales para la organización del trabajo colectivo mediante prácticas como el tequio, que permitían la construcción de infraestructura comunitaria.
Las agrupaciones plantearon la necesidad de reformar el artículo 27 constitucional para fortalecer la propiedad social de la tierra y reconocer plenamente a ejidos, comunidades agrarias y pueblos indígenas.
También señalaron que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, hoy T-MEC, ha contribuido a la dependencia agroalimentaria, al facilitar la importación de más de la mitad de los alimentos consumidos en el país.
Finalmente, advirtieron que el campo mexicano compite en condiciones desiguales frente a empresas transnacionales, debido a esquemas comerciales y fiscales que afectan a los productores nacionales.
Alertan organizaciones campesinas abandono del campo y alta dependencia de importaciones
Ciudad de México.- Organizaciones campesinas e indígenas integradas en la Asamblea Nacional Indígena, Campesina y Social (ANICS) denunciaron en un foro nacional el abandono del sector rural en el país y la creciente dependencia de importaciones alimentarias, al señalar que México adquiere más del 50 por ciento de los alimentos que consume.
Durante el encuentro, representantes de comunidades de Chiapas, Estado de México, Morelos, Durango y Guerrero expusieron que las políticas económicas de las últimas décadas han debilitado la producción nacional y reducido la capacidad organizativa de los ejidos y comunidades agrarias.
Los participantes advirtieron que la falta de una política pública integral ha derivado en la desaparición de mecanismos clave para el desarrollo del campo, como el acceso a créditos, seguros agrícolas, precios de garantía, asistencia técnica e infraestructura productiva.
El dirigente de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares, José Jacobo Femat, integrante de la coordinación de la ANICS, señaló que el abandono institucional ha profundizado la dependencia alimentaria del país.
“Se dejó de dar créditos, no hay aseguradoras ni precios justos ni asistencia técnica ni construcción de infraestructura, lo que contribuye a la dependencia extranjera de alimentos”
Las organizaciones también criticaron el impacto de las reformas derivadas de la apertura comercial, al considerar que han debilitado la estructura del ejido y reducido su papel en la vida comunitaria.
Indicaron que las asambleas ejidales han sido relegadas a funciones administrativas, como la validación de trámites relacionados con la tierra, sin capacidad de decisión sobre asuntos productivos o comunitarios. Asimismo, recordaron que anteriormente estas estructuras eran fundamentales para la organización del trabajo colectivo mediante prácticas como el tequio, que permitían la construcción de infraestructura comunitaria.
Las agrupaciones plantearon la necesidad de reformar el artículo 27 constitucional para fortalecer la propiedad social de la tierra y reconocer plenamente a ejidos, comunidades agrarias y pueblos indígenas.
También señalaron que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, hoy T-MEC, ha contribuido a la dependencia agroalimentaria, al facilitar la importación de más de la mitad de los alimentos consumidos en el país.
Finalmente, advirtieron que el campo mexicano compite en condiciones desiguales frente a empresas transnacionales, debido a esquemas comerciales y fiscales que afectan a los productores nacionales.