Desmantelan red de extorsión de La Familia Michoacana que elevaba precios hasta 400% en Edomex
CIUDAD DE MÉXICO.— Una operación interinstitucional sin precedentes logró desmantelar la estructura criminal que mantenía una red de extorsión en el Estado de México, operada por La Familia Michoacana. La organización delictiva, encabezada por los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias El Pez y El Fresa, imponía sobrecostos de hasta 400% en productos básicos y servicios, afectando la economía de 14 municipios mexiquenses.
Durante una conferencia de prensa encabezada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, se dieron a conocer los resultados de esta ofensiva denominada “Operación Liberación”. En ella participaron más de 2 mil elementos de las fuerzas armadas, policías estatales y agentes ministeriales, quienes realizaron cateos en 52 inmuebles —entre ellos oficinas gremiales, comercios y viviendas— utilizados para delitos como secuestro, tráfico de drogas y extorsión.
Los operativos se concentraron en municipios como Tejupilco, Valle de Bravo, Temascaltepec, Ixtapan de la Sal, Donato Guerra, Tenancingo, Sultepec, Malinalco, Tlatlaya, Villa Victoria, Amanalco, Ixtlahuaca, Texcaltiltlán y San Felipe del Progreso. En estas localidades, la organización criminal acaparaba productos de construcción, insumos agrícolas y carne, además de controlar servicios como paquetería y transporte con taxis pirata.
La acción coordinada permitió la detención de ocho integrantes de la célula encargada de la logística financiera y administrativa del grupo delictivo. García Harfuch advirtió: “Se volvió urgente proteger la economía local y la tranquilidad de miles de familias en el Estado de México”.
Durante su intervención, el fiscal general mexiquense, José Luis Cervantes Martínez, explicó que el grupo criminal exigía pagos a comerciantes para permitirles operar. “Si los comerciantes o productores no pagaban los costos exigidos, sus mercancías no se podían comercializar”, declaró. Además, detalló que incluso la distribución debía hacerse en camiones autorizados por la propia organización.
Los resultados de esta operación también incluyen el aseguramiento de una gran cantidad de bienes que serán redistribuidos a la población como parte del esfuerzo conjunto con autoridades federales. Entre ellos se encuentran 17 toneladas de alimento para animales, 3 mil 900 kilos de carne, más de 4 mil aves, decenas de cabezas de ganado, 137 toneladas de varilla y alambrón, así como 5 mil bultos de cemento y miles de bloques para construcción.
Cabe destacar que los líderes de La Familia Michoacana se encuentran en la lista de organizaciones narcoterroristas elaborada por el gobierno de Estados Unidos, que ha ofrecido una recompensa de hasta 8 millones de dólares por información que lleve a su captura.
García Harfuch puntualizó que desde el 6 de julio, fecha en la que inició la estrategia nacional contra la extorsión, se han intensificado las acciones en entidades como Michoacán, Guerrero y el Estado de México, donde esta práctica criminal afecta directamente la economía local.
Desmantelan red de extorsión de La Familia Michoacana que elevaba precios hasta 400% en Edomex
CIUDAD DE MÉXICO.— Una operación interinstitucional sin precedentes logró desmantelar la estructura criminal que mantenía una red de extorsión en el Estado de México, operada por La Familia Michoacana. La organización delictiva, encabezada por los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias El Pez y El Fresa, imponía sobrecostos de hasta 400% en productos básicos y servicios, afectando la economía de 14 municipios mexiquenses.
Durante una conferencia de prensa encabezada por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, se dieron a conocer los resultados de esta ofensiva denominada “Operación Liberación”. En ella participaron más de 2 mil elementos de las fuerzas armadas, policías estatales y agentes ministeriales, quienes realizaron cateos en 52 inmuebles —entre ellos oficinas gremiales, comercios y viviendas— utilizados para delitos como secuestro, tráfico de drogas y extorsión.
Los operativos se concentraron en municipios como Tejupilco, Valle de Bravo, Temascaltepec, Ixtapan de la Sal, Donato Guerra, Tenancingo, Sultepec, Malinalco, Tlatlaya, Villa Victoria, Amanalco, Ixtlahuaca, Texcaltiltlán y San Felipe del Progreso. En estas localidades, la organización criminal acaparaba productos de construcción, insumos agrícolas y carne, además de controlar servicios como paquetería y transporte con taxis pirata.
La acción coordinada permitió la detención de ocho integrantes de la célula encargada de la logística financiera y administrativa del grupo delictivo. García Harfuch advirtió: “Se volvió urgente proteger la economía local y la tranquilidad de miles de familias en el Estado de México”.
Durante su intervención, el fiscal general mexiquense, José Luis Cervantes Martínez, explicó que el grupo criminal exigía pagos a comerciantes para permitirles operar. “Si los comerciantes o productores no pagaban los costos exigidos, sus mercancías no se podían comercializar”, declaró. Además, detalló que incluso la distribución debía hacerse en camiones autorizados por la propia organización.
Los resultados de esta operación también incluyen el aseguramiento de una gran cantidad de bienes que serán redistribuidos a la población como parte del esfuerzo conjunto con autoridades federales. Entre ellos se encuentran 17 toneladas de alimento para animales, 3 mil 900 kilos de carne, más de 4 mil aves, decenas de cabezas de ganado, 137 toneladas de varilla y alambrón, así como 5 mil bultos de cemento y miles de bloques para construcción.
Cabe destacar que los líderes de La Familia Michoacana se encuentran en la lista de organizaciones narcoterroristas elaborada por el gobierno de Estados Unidos, que ha ofrecido una recompensa de hasta 8 millones de dólares por información que lleve a su captura.
García Harfuch puntualizó que desde el 6 de julio, fecha en la que inició la estrategia nacional contra la extorsión, se han intensificado las acciones en entidades como Michoacán, Guerrero y el Estado de México, donde esta práctica criminal afecta directamente la economía local.