Enfrenta Clara Brugada la gentrificación y condena violencia en marchas
El gobierno capitalino busca frenar el desplazamiento de comunidades por alza de rentas, mediante vivienda social, créditos accesibles y acciones legislativas contra la gentrificación.
FERNANDO GAMBOA.— La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, fijó su postura frente a los hechos ocurridos el día de ayer en la colonia Condesa, colonia Roma Norte, y otras zonas céntricas rumbo a Paseo de la Reforma. En estos lugares, se llevó a cabo una manifestación contra la gentrificación que derivó en actos vandálicos.
Brugada Molina fue contundente: “La Ciudad de México es una ciudad de derechos y libertades, pero la violencia no puede formar parte de ninguna manifestación”.
En un encuentro con medios de comunicación, durante un recorrido en Xochimilco, explicó que el fenómeno de la gentrificación afecta a múltiples colonias de la capital. Este proceso es la transformación urbana que desplaza a los habitantes originales debido al encarecimiento de la vivienda. Aseguró que su gobierno no está de acuerdo con esta dinámica y que ya se aplican políticas para combatirla.
Entre las acciones implementadas, mencionó la construcción de vivienda social en zonas afectadas. También se ha otorgado créditos accesibles para mejoramiento de vivienda y la entrega de departamentos a comunidades indígenas en la colonia Roma, quienes habían sido desplazadas.
“Necesitamos hacer más. Este no es un fenómeno exclusivo de la Ciudad de México, ocurre en muchas ciudades del mundo. Estamos analizando nuevas medidas legislativas y políticas públicas que permitan enfrentar este problema de fondo”, afirmó.
Sin embargo, la mandataria capitalina separó con claridad la legitimidad de la causa y los hechos violentos registrados durante la marcha. “Lo que no podemos aceptar es que una protesta pacífica se convierta en actos de agresión a personas, negocios o propiedades. Rechazamos cualquier tipo de violencia”, subrayó.
Indicó que si bien el derecho a la manifestación está garantizado, se deberá establecer una estrategia especial. Esta debe evitar que grupos violentos, como el bloque negro, señalado en redes como responsable de los destrozos, infiltren las movilizaciones.
“Esta ciudad no es represora, pero tampoco puede permitir agresiones bajo ninguna circunstancia”, sentenció.
Asimismo, la mandataria capitalina rechazó cualquier expresión xenofóbica que pudiera surgir al calor del debate sobre la gentrificación. Llamó a sostener este diálogo de manera civilizada y democrática. “Sí al debate, sí al derecho a manifestarse, pero no a la violencia ni a la discriminación”, concluyó.
Enfrenta Clara Brugada la gentrificación y condena violencia en marchas
El gobierno capitalino busca frenar el desplazamiento de comunidades por alza de rentas, mediante vivienda social, créditos accesibles y acciones legislativas contra la gentrificación.
FERNANDO GAMBOA.— La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, fijó su postura frente a los hechos ocurridos el día de ayer en la colonia Condesa, colonia Roma Norte, y otras zonas céntricas rumbo a Paseo de la Reforma. En estos lugares, se llevó a cabo una manifestación contra la gentrificación que derivó en actos vandálicos.
Brugada Molina fue contundente: “La Ciudad de México es una ciudad de derechos y libertades, pero la violencia no puede formar parte de ninguna manifestación”.
En un encuentro con medios de comunicación, durante un recorrido en Xochimilco, explicó que el fenómeno de la gentrificación afecta a múltiples colonias de la capital. Este proceso es la transformación urbana que desplaza a los habitantes originales debido al encarecimiento de la vivienda. Aseguró que su gobierno no está de acuerdo con esta dinámica y que ya se aplican políticas para combatirla.
Entre las acciones implementadas, mencionó la construcción de vivienda social en zonas afectadas. También se ha otorgado créditos accesibles para mejoramiento de vivienda y la entrega de departamentos a comunidades indígenas en la colonia Roma, quienes habían sido desplazadas.
“Necesitamos hacer más. Este no es un fenómeno exclusivo de la Ciudad de México, ocurre en muchas ciudades del mundo. Estamos analizando nuevas medidas legislativas y políticas públicas que permitan enfrentar este problema de fondo”, afirmó.
Sin embargo, la mandataria capitalina separó con claridad la legitimidad de la causa y los hechos violentos registrados durante la marcha. “Lo que no podemos aceptar es que una protesta pacífica se convierta en actos de agresión a personas, negocios o propiedades. Rechazamos cualquier tipo de violencia”, subrayó.
Indicó que si bien el derecho a la manifestación está garantizado, se deberá establecer una estrategia especial. Esta debe evitar que grupos violentos, como el bloque negro, señalado en redes como responsable de los destrozos, infiltren las movilizaciones.
“Esta ciudad no es represora, pero tampoco puede permitir agresiones bajo ninguna circunstancia”, sentenció.
Asimismo, la mandataria capitalina rechazó cualquier expresión xenofóbica que pudiera surgir al calor del debate sobre la gentrificación. Llamó a sostener este diálogo de manera civilizada y democrática. “Sí al debate, sí al derecho a manifestarse, pero no a la violencia ni a la discriminación”, concluyó.