Aumenta Estados Unidos el respaldo humanitario a Cuba en plena disputa por el suministro petrolero
Washington.- Estados Unidos realizó este martes el envío de un cargamento de asistencia humanitaria destinado a familias cubanas, mientras continúan las tensiones diplomáticas entre ambos países por las restricciones al suministro de petróleo y las sanciones aplicadas contra La Habana.
El vuelo, coordinado por el Departamento de Estado estadounidense junto con Catholic Relief Services, transportó alimentos y artículos de higiene con capacidad para beneficiar a unas 700 familias en Cuba. La operación forma parte de un paquete de ayuda estimado en 100 millones de dólares anunciado previamente por el secretario de Estado, Marco Rubio.
La administración del presidente Donald Trump había informado desde noviembre pasado sobre la intención de ampliar la ayuda humanitaria hacia la isla, después del impacto provocado por el huracán Melissa. Posteriormente, en febrero, Washington comunicó un incremento de los recursos destinados a este propósito, aunque mantuvo sus cuestionamientos al gobierno cubano.
“El vuelo de hoy contiene paquetes de alimentos y kits de higiene para hasta 700 familias cubanas” aseguró el comunicado del Departamento de Estado este martes con la colaboración de la organización Catholic Relief Services.
El gobierno estadounidense señaló que busca que la distribución de los apoyos sea gestionada mediante organizaciones religiosas, particularmente la Iglesia católica, con el argumento de garantizar que los recursos lleguen directamente a la población cubana.
Por su parte, las autoridades de Cuba han señalado que las medidas de presión económica de Washington, incluido el bloqueo petrolero, han complicado las labores de distribución de bienes esenciales y han agravado las dificultades internas que enfrenta la isla.
La entrega de esta asistencia ocurre en un contexto de creciente tensión bilateral, marcado por diferencias sobre la política económica, energética y humanitaria. Mientras Estados Unidos sostiene que sus medidas buscan presionar al gobierno cubano, La Habana denuncia que las restricciones afectan principalmente a la ciudadanía.
Aumenta Estados Unidos el respaldo humanitario a Cuba en plena disputa por el suministro petrolero
Washington.- Estados Unidos realizó este martes el envío de un cargamento de asistencia humanitaria destinado a familias cubanas, mientras continúan las tensiones diplomáticas entre ambos países por las restricciones al suministro de petróleo y las sanciones aplicadas contra La Habana.
El vuelo, coordinado por el Departamento de Estado estadounidense junto con Catholic Relief Services, transportó alimentos y artículos de higiene con capacidad para beneficiar a unas 700 familias en Cuba. La operación forma parte de un paquete de ayuda estimado en 100 millones de dólares anunciado previamente por el secretario de Estado, Marco Rubio.
La administración del presidente Donald Trump había informado desde noviembre pasado sobre la intención de ampliar la ayuda humanitaria hacia la isla, después del impacto provocado por el huracán Melissa. Posteriormente, en febrero, Washington comunicó un incremento de los recursos destinados a este propósito, aunque mantuvo sus cuestionamientos al gobierno cubano.
“El vuelo de hoy contiene paquetes de alimentos y kits de higiene para hasta 700 familias cubanas” aseguró el comunicado del Departamento de Estado este martes con la colaboración de la organización Catholic Relief Services.
El gobierno estadounidense señaló que busca que la distribución de los apoyos sea gestionada mediante organizaciones religiosas, particularmente la Iglesia católica, con el argumento de garantizar que los recursos lleguen directamente a la población cubana.
Por su parte, las autoridades de Cuba han señalado que las medidas de presión económica de Washington, incluido el bloqueo petrolero, han complicado las labores de distribución de bienes esenciales y han agravado las dificultades internas que enfrenta la isla.
La entrega de esta asistencia ocurre en un contexto de creciente tensión bilateral, marcado por diferencias sobre la política económica, energética y humanitaria. Mientras Estados Unidos sostiene que sus medidas buscan presionar al gobierno cubano, La Habana denuncia que las restricciones afectan principalmente a la ciudadanía.