Evalúa Reino Unido desplegar tropas en Groenlandia ante la presión de Trump
LONDRES.- El gobierno del Reino Unido analiza escenarios para un eventual despliegue militar en Groenlandia, en medio del endurecimiento del discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de asumir el control de ese territorio danés semiautónomo con alto valor estratégico en el Ártico.
De acuerdo con reportes citados por la prensa británica, el primer ministro Keir Starmer ha sostenido conversaciones preliminares en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre el reforzamiento de la seguridad en el Alto Norte, una región que se ha vuelto clave por la competencia geopolítica con Rusia y China. Fuentes oficiales han subrayado que estas discusiones forman parte de los intercambios habituales entre aliados y no responden a una amenaza inmediata de Washington.
El debate surge pocos días después de que Starmer reiterara el compromiso de Londres de participar activamente en los esfuerzos para garantizar la seguridad de Ucrania, lo que ha reavivado cuestionamientos internos sobre la capacidad real de las fuerzas armadas británicas para sostener múltiples frentes de operación. Ex mandos militares han advertido que el Reino Unido enfrenta una presión significativa en personal y recursos.
La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, sostuvo que las conversaciones sobre Groenlandia deben leerse dentro de la agenda ordinaria de la OTAN y no como una reacción directa a las declaraciones del mandatario estadunidense. En contraste, la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, alertó sobre el riesgo de tensiones innecesarias dentro de la alianza atlántica y calificó el tema como secundario frente al desafío de mantener a Estados Unidos plenamente comprometido con la OTAN.
Trump ha reiterado públicamente su interés en Groenlandia por su ubicación estratégica y sus recursos naturales, y ha llegado a afirmar que su gobierno buscaría el control del territorio “de la manera fácil o de la manera difícil”. No obstante, el ex embajador británico en Estados Unidos, Lord Mandelson, consideró improbable un uso de la fuerza contra un aliado y llamó a interpretar la postura del presidente como parte de una estrategia de negociación más amplia.
Mientras tanto, altos funcionarios en Downing Street han señalado que el Ejecutivo comparte la visión de que es necesario disuadir la creciente presencia rusa y china en el Ártico y fortalecer la seguridad euroatlántica. En ese contexto, confirmaron que el Reino Unido continúa coordinándose con sus socios de la OTAN para reforzar la disuasión y la defensa en la región.
El país ya participa activamente en ejercicios militares en el norte de Europa. El año pasado, comandos británicos formaron parte del ejercicio Joint Viking en Noruega, y para este año está previsto el despliegue de mil 500 Royal Marines en el ejercicio Cold Response, junto con fuerzas de Finlandia y Suecia.
Sin embargo, informes recientes de Policy Exchange han encendido alertas sobre el estado de las capacidades militares británicas. Documentos firmados por ex jefes de la Fuerza Aérea advierten que el aumento del gasto en defensa se ha visto absorbido por compromisos previos, lo que limita la capacidad operativa en un momento crítico para la seguridad europea y del Ártico.
Evalúa Reino Unido desplegar tropas en Groenlandia ante la presión de Trump
LONDRES.- El gobierno del Reino Unido analiza escenarios para un eventual despliegue militar en Groenlandia, en medio del endurecimiento del discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de asumir el control de ese territorio danés semiautónomo con alto valor estratégico en el Ártico.
De acuerdo con reportes citados por la prensa británica, el primer ministro Keir Starmer ha sostenido conversaciones preliminares en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre el reforzamiento de la seguridad en el Alto Norte, una región que se ha vuelto clave por la competencia geopolítica con Rusia y China. Fuentes oficiales han subrayado que estas discusiones forman parte de los intercambios habituales entre aliados y no responden a una amenaza inmediata de Washington.
El debate surge pocos días después de que Starmer reiterara el compromiso de Londres de participar activamente en los esfuerzos para garantizar la seguridad de Ucrania, lo que ha reavivado cuestionamientos internos sobre la capacidad real de las fuerzas armadas británicas para sostener múltiples frentes de operación. Ex mandos militares han advertido que el Reino Unido enfrenta una presión significativa en personal y recursos.
La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, sostuvo que las conversaciones sobre Groenlandia deben leerse dentro de la agenda ordinaria de la OTAN y no como una reacción directa a las declaraciones del mandatario estadunidense. En contraste, la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, alertó sobre el riesgo de tensiones innecesarias dentro de la alianza atlántica y calificó el tema como secundario frente al desafío de mantener a Estados Unidos plenamente comprometido con la OTAN.
Trump ha reiterado públicamente su interés en Groenlandia por su ubicación estratégica y sus recursos naturales, y ha llegado a afirmar que su gobierno buscaría el control del territorio “de la manera fácil o de la manera difícil”. No obstante, el ex embajador británico en Estados Unidos, Lord Mandelson, consideró improbable un uso de la fuerza contra un aliado y llamó a interpretar la postura del presidente como parte de una estrategia de negociación más amplia.
Mientras tanto, altos funcionarios en Downing Street han señalado que el Ejecutivo comparte la visión de que es necesario disuadir la creciente presencia rusa y china en el Ártico y fortalecer la seguridad euroatlántica. En ese contexto, confirmaron que el Reino Unido continúa coordinándose con sus socios de la OTAN para reforzar la disuasión y la defensa en la región.
El país ya participa activamente en ejercicios militares en el norte de Europa. El año pasado, comandos británicos formaron parte del ejercicio Joint Viking en Noruega, y para este año está previsto el despliegue de mil 500 Royal Marines en el ejercicio Cold Response, junto con fuerzas de Finlandia y Suecia.
Sin embargo, informes recientes de Policy Exchange han encendido alertas sobre el estado de las capacidades militares británicas. Documentos firmados por ex jefes de la Fuerza Aérea advierten que el aumento del gasto en defensa se ha visto absorbido por compromisos previos, lo que limita la capacidad operativa en un momento crítico para la seguridad europea y del Ártico.