Confirma Carla Brugada exceso de velocidad en explosión de pipa en Iztapalapa
CIUDAD DE MÉXICO.- La explosión de una pipa de gas en el puente de la Concordia, Iztapalapa, dejó un saldo de 13 personas fallecidas, 40 hospitalizadas —17 de ellas en estado crítico—, 30 dadas de alta y dos víctimas aún no identificadas, informó la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.
En conferencia desde el Hospital Regional General Ignacio Zaragoza del ISSSTE, Brugada Molina destacó la labor del personal médico, instituciones y donantes de sangre, y anunció que se lanzará una campaña para continuar recabando donaciones.
El secretario de Gobierno, César Cravioto, señaló que la entrega de apoyos a las familias comenzó el pasado viernes. En coordinación con autoridades del Estado de México, se otorgaron 68 apoyos económicos: 20 mil pesos para familiares de lesionados y 50 mil para quienes perdieron un ser querido. De estos, 44 correspondieron a la Ciudad de México y 24 al Estado de México.
Respecto a las causas del accidente, la fiscal General de Justicia, Bertha María Alcalde Luján, informó que un primer dictamen de tránsito indica que el conductor de la pipa podría haber excedido la velocidad permitida. No obstante, aclaró que el informe “puede ser controvertido” y será un juez quien valore la información. El conductor no está detenido, pero permanece bajo custodia mientras recibe atención médica por su estado crítico.
Alcalde Luján precisó que no hubo baches en la zona y que la fractura de la pipa alcanzó aproximadamente 40 centímetros. La investigación se centra en homicidio culposo, lesiones culposas y daños a vehículos. La empresa responsable mantiene pólizas de seguro vigentes, aunque Clara Brugada Molina aseguró que el acompañamiento a las familias buscará una reparación integral “más allá de las pólizas”. Además, se designó un enlace del Gobierno de la Ciudad de México con cada familia afectada.
Para facilitar la estancia de los familiares, se instalaron carpas con colchonetas y alimentos en hospitales donde permanecen los lesionados.
Confirma Carla Brugada exceso de velocidad en explosión de pipa en Iztapalapa
CIUDAD DE MÉXICO.- La explosión de una pipa de gas en el puente de la Concordia, Iztapalapa, dejó un saldo de 13 personas fallecidas, 40 hospitalizadas —17 de ellas en estado crítico—, 30 dadas de alta y dos víctimas aún no identificadas, informó la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.
En conferencia desde el Hospital Regional General Ignacio Zaragoza del ISSSTE, Brugada Molina destacó la labor del personal médico, instituciones y donantes de sangre, y anunció que se lanzará una campaña para continuar recabando donaciones.
El secretario de Gobierno, César Cravioto, señaló que la entrega de apoyos a las familias comenzó el pasado viernes. En coordinación con autoridades del Estado de México, se otorgaron 68 apoyos económicos: 20 mil pesos para familiares de lesionados y 50 mil para quienes perdieron un ser querido. De estos, 44 correspondieron a la Ciudad de México y 24 al Estado de México.
Respecto a las causas del accidente, la fiscal General de Justicia, Bertha María Alcalde Luján, informó que un primer dictamen de tránsito indica que el conductor de la pipa podría haber excedido la velocidad permitida. No obstante, aclaró que el informe “puede ser controvertido” y será un juez quien valore la información. El conductor no está detenido, pero permanece bajo custodia mientras recibe atención médica por su estado crítico.
Alcalde Luján precisó que no hubo baches en la zona y que la fractura de la pipa alcanzó aproximadamente 40 centímetros. La investigación se centra en homicidio culposo, lesiones culposas y daños a vehículos. La empresa responsable mantiene pólizas de seguro vigentes, aunque Clara Brugada Molina aseguró que el acompañamiento a las familias buscará una reparación integral “más allá de las pólizas”. Además, se designó un enlace del Gobierno de la Ciudad de México con cada familia afectada.
Para facilitar la estancia de los familiares, se instalaron carpas con colchonetas y alimentos en hospitales donde permanecen los lesionados.