Asamblea de la ONU expone choque entre dos visiones del orden mundial
Nueva York.- La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas abrió su semana de alto nivel con posiciones contrapuestas sobre la manera de enfrentar las guerras, el cambio climático, la desigualdad y otros desafíos globales. Mientras el secretario general António Guterres y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva defendieron una mayor cooperación entre países, Donald Trump reivindicó el poder de Estados Unidos y amenazó con destruir a Irán si no alcanza un acuerdo con Washington.
Guterres, quien concluirá su segundo mandato al frente de la ONU a finales de 2026, señaló durante su última intervención ante la Asamblea General que las guerras, el deterioro climático, la desigualdad económica y el desarrollo de la inteligencia artificial marcarán el futuro de la humanidad. Advirtió que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva entre una mayor fragmentación y un modelo de cooperación basado en la interdependencia, el derecho internacional y normas compartidas.
El presidente de Brasil coincidió en la necesidad de reforzar el multilateralismo, aunque cuestionó la capacidad actual de la ONU para contener los conflictos armados. Lula afirmó que 2025 registró el mayor número de guerras desde la Segunda Guerra Mundial y mencionó entre los principales conflictos la situación en Gaza y la guerra entre Rusia y Ucrania. También rechazó cualquier imposición de Washington sobre otros países y sostuvo que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”.
Lula también defendió que los venezolanos determinen su propio futuro y criticó el embargo contra Cuba. Frente a las exigencias estadunidenses para combatir el narcotráfico en la región, sostuvo: “no necesitamos un portaviones en nuestras aguas, requerimos cooperación”. El mandatario brasileño planteó además que esa cooperación forma parte de una propuesta que entregó a Trump.
Trump, en cambio, centró su intervención en la política exterior estadunidense y afirmó que “Estados Unidos está de regreso” y que “nuestro poder se expande”. Sobre Irán, declaró: “tengo una gran decisión que tomar, habrá un acuerdo con Irán o aniquilo a la República Islámica y lo haré rápidamente, sin darles oportunidad de matar y destruir gente y países otra vez”. Añadió que un eventual acuerdo se alcanzaría después de las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos.
La Carta de la ONU establece en su artículo 2, párrafo 4, que los Estados deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Tras las declaraciones de Trump sobre Irán, casi toda la delegación iraní abandonó el recinto.
El mandatario estadunidense también atribuyó a su gobierno haber detenido ocho guerras y afirmó que sus acciones en Venezuela permitieron alcanzar un acuerdo petrolero con el gobierno interino. Durante ese segmento de su discurso, declaró que “al vencedor, los despojos”. Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, se encontraba en la sala y había sostenido un encuentro informal con Trump un día antes.
Asamblea de la ONU expone choque entre dos visiones del orden mundial
Nueva York.- La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas abrió su semana de alto nivel con posiciones contrapuestas sobre la manera de enfrentar las guerras, el cambio climático, la desigualdad y otros desafíos globales. Mientras el secretario general António Guterres y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva defendieron una mayor cooperación entre países, Donald Trump reivindicó el poder de Estados Unidos y amenazó con destruir a Irán si no alcanza un acuerdo con Washington.
Guterres, quien concluirá su segundo mandato al frente de la ONU a finales de 2026, señaló durante su última intervención ante la Asamblea General que las guerras, el deterioro climático, la desigualdad económica y el desarrollo de la inteligencia artificial marcarán el futuro de la humanidad. Advirtió que la comunidad internacional enfrenta una disyuntiva entre una mayor fragmentación y un modelo de cooperación basado en la interdependencia, el derecho internacional y normas compartidas.
El presidente de Brasil coincidió en la necesidad de reforzar el multilateralismo, aunque cuestionó la capacidad actual de la ONU para contener los conflictos armados. Lula afirmó que 2025 registró el mayor número de guerras desde la Segunda Guerra Mundial y mencionó entre los principales conflictos la situación en Gaza y la guerra entre Rusia y Ucrania. También rechazó cualquier imposición de Washington sobre otros países y sostuvo que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”.
Lula también defendió que los venezolanos determinen su propio futuro y criticó el embargo contra Cuba. Frente a las exigencias estadunidenses para combatir el narcotráfico en la región, sostuvo: “no necesitamos un portaviones en nuestras aguas, requerimos cooperación”. El mandatario brasileño planteó además que esa cooperación forma parte de una propuesta que entregó a Trump.
Trump, en cambio, centró su intervención en la política exterior estadunidense y afirmó que “Estados Unidos está de regreso” y que “nuestro poder se expande”. Sobre Irán, declaró: “tengo una gran decisión que tomar, habrá un acuerdo con Irán o aniquilo a la República Islámica y lo haré rápidamente, sin darles oportunidad de matar y destruir gente y países otra vez”. Añadió que un eventual acuerdo se alcanzaría después de las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos.
La Carta de la ONU establece en su artículo 2, párrafo 4, que los Estados deben abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. Tras las declaraciones de Trump sobre Irán, casi toda la delegación iraní abandonó el recinto.
El mandatario estadunidense también atribuyó a su gobierno haber detenido ocho guerras y afirmó que sus acciones en Venezuela permitieron alcanzar un acuerdo petrolero con el gobierno interino. Durante ese segmento de su discurso, declaró que “al vencedor, los despojos”. Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, se encontraba en la sala y había sostenido un encuentro informal con Trump un día antes.