Reduce el FMI su previsión económica para América Latina por la crisis energética y la limitada expansión de la IA

Nueva York.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo sus estimaciones de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2026 y 2027, ante el encarecimiento de la energía provocado por la guerra en Medio Oriente y los escasos beneficios que la expansión de la inteligencia artificial genera en la mayoría de las economías de la región.

El organismo calcula que el producto interno bruto regional crecerá 2.3 por ciento en 2026, por debajo del 2.5 por ciento registrado en 2025 y del 2.4 por ciento que había estimado en julio. Para 2027, ajustó su previsión de 2.7 a 2.5 por ciento, de acuerdo con su informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado el lunes 12 de octubre.

El deterioro de las perspectivas latinoamericanas contrasta con la revisión al alza del crecimiento mundial, que pasó de 3 a 3.1 por ciento para este año. El FMI atribuyó la resistencia de la economía global a la reorganización de los suministros energéticos y al gasto relacionado con el desarrollo de la inteligencia artificial.

La guerra en Medio Oriente ha encarecido los combustibles y la electricidad, con efectos sobre los hogares y las empresas. El precio del petróleo Brent se encuentra 45 por ciento por encima de su nivel previo al conflicto, mientras que los temores de una inflación persistente han elevado los costos de financiamiento a niveles que no se observaban desde hace varias décadas.

El impacto sobre América Latina depende, según el Fondo, de la capacidad de los países exportadores de materias primas para compensar las pérdidas de las economías que importan energía, así como de la confianza en las metas de inflación establecidas por sus bancos centrales. En este escenario, el organismo considera que “el auge tecnológico ofrece poca compensación en la mayoría de los países”.

México constituye una excepción parcial dentro de la revisión regional. El FMI elevó de 1.2 a 1.5 por ciento su previsión de crecimiento para 2026, al considerar el desempeño de las exportaciones, incluidas las vinculadas con las cadenas de suministro de inteligencia artificial, y la estabilización de la inversión.

Sin embargo, el pronóstico mexicano para 2027 descendió de 1.9 a 1.8 por ciento. El organismo señaló que las incertidumbres comerciales y otros factores seguirán limitando la actividad económica, pese a la recuperación prevista para el próximo año.

Argentina también enfrenta un ajuste significativo. El FMI prevé que su economía crezca 2.1 por ciento en 2026, frente al 4.5 por ciento de 2025 y muy por debajo del 3.5 por ciento proyectado en julio. Para 2027, redujo su estimación de 4 a 3.5 por ciento. Al mismo tiempo, espera que la inflación argentina disminuya de 41.9 por ciento en 2025 a 32.5 por ciento este año.

En Brasil, las perspectivas también empeoraron. El Fondo recortó su pronóstico de crecimiento para 2026 de 2.4 a 2.2 por ciento y el de 2027 de 2.2 a 1.9 por ciento. Entre los factores que frenarán la actividad el próximo año figuran las condiciones monetarias restrictivas para contener la inflación, la reducción del respaldo fiscal del Gobierno y la incertidumbre internacional.

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Redacción

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Reduce el FMI su previsión económica para América Latina por la crisis energética y la limitada expansión de la IA

Nueva York.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo sus estimaciones de crecimiento para América Latina y el Caribe en 2026 y 2027, ante el encarecimiento de la energía provocado por la guerra en Medio Oriente y los escasos beneficios que la expansión de la inteligencia artificial genera en la mayoría de las economías de la región.

El organismo calcula que el producto interno bruto regional crecerá 2.3 por ciento en 2026, por debajo del 2.5 por ciento registrado en 2025 y del 2.4 por ciento que había estimado en julio. Para 2027, ajustó su previsión de 2.7 a 2.5 por ciento, de acuerdo con su informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado el lunes 12 de octubre.

El deterioro de las perspectivas latinoamericanas contrasta con la revisión al alza del crecimiento mundial, que pasó de 3 a 3.1 por ciento para este año. El FMI atribuyó la resistencia de la economía global a la reorganización de los suministros energéticos y al gasto relacionado con el desarrollo de la inteligencia artificial.

La guerra en Medio Oriente ha encarecido los combustibles y la electricidad, con efectos sobre los hogares y las empresas. El precio del petróleo Brent se encuentra 45 por ciento por encima de su nivel previo al conflicto, mientras que los temores de una inflación persistente han elevado los costos de financiamiento a niveles que no se observaban desde hace varias décadas.

El impacto sobre América Latina depende, según el Fondo, de la capacidad de los países exportadores de materias primas para compensar las pérdidas de las economías que importan energía, así como de la confianza en las metas de inflación establecidas por sus bancos centrales. En este escenario, el organismo considera que “el auge tecnológico ofrece poca compensación en la mayoría de los países”.

México constituye una excepción parcial dentro de la revisión regional. El FMI elevó de 1.2 a 1.5 por ciento su previsión de crecimiento para 2026, al considerar el desempeño de las exportaciones, incluidas las vinculadas con las cadenas de suministro de inteligencia artificial, y la estabilización de la inversión.

Sin embargo, el pronóstico mexicano para 2027 descendió de 1.9 a 1.8 por ciento. El organismo señaló que las incertidumbres comerciales y otros factores seguirán limitando la actividad económica, pese a la recuperación prevista para el próximo año.

Argentina también enfrenta un ajuste significativo. El FMI prevé que su economía crezca 2.1 por ciento en 2026, frente al 4.5 por ciento de 2025 y muy por debajo del 3.5 por ciento proyectado en julio. Para 2027, redujo su estimación de 4 a 3.5 por ciento. Al mismo tiempo, espera que la inflación argentina disminuya de 41.9 por ciento en 2025 a 32.5 por ciento este año.

En Brasil, las perspectivas también empeoraron. El Fondo recortó su pronóstico de crecimiento para 2026 de 2.4 a 2.2 por ciento y el de 2027 de 2.2 a 1.9 por ciento. Entre los factores que frenarán la actividad el próximo año figuran las condiciones monetarias restrictivas para contener la inflación, la reducción del respaldo fiscal del Gobierno y la incertidumbre internacional.

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