Gas no convencional: México evalúa su potencial para reducir dependencia energética
Ciudad de México – México abrió una nueva etapa de análisis sobre el aprovechamiento del gas natural no convencional como una alternativa para fortalecer su soberanía energética y disminuir la elevada dependencia de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Para ello, el Gobierno de México integró un comité científico y multidisciplinario encargado de evaluar los aspectos técnicos, ambientales, sociales y económicos relacionados con una eventual explotación de estos recursos.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz, informó que los trabajos del comité fueron divididos en cuatro áreas principales de estudio: ingeniería, agua, impacto, y planeación y prospectiva, con el objetivo de construir un diagnóstico integral antes de tomar decisiones sobre el desarrollo de estos yacimientos.
Cuatro comisiones para evaluar la viabilidad del gas no convencional
La Comisión de Ingeniería tiene como tarea estudiar las características geológicas de los yacimientos, así como las tecnologías disponibles para su exploración y posible extracción. Entre sus objetivos está determinar si existen condiciones técnicas adecuadas para aprovechar reservas de gas atrapadas en formaciones profundas.
La Comisión de Agua analiza uno de los principales retos del aprovechamiento de estos recursos: la disponibilidad hídrica. Sus especialistas evalúan la cantidad de agua necesaria para las operaciones, las fuentes de abastecimiento, el comportamiento del agua en el subsuelo, la posible interacción con acuíferos y las alternativas para su tratamiento, reutilización y reciclaje.
La Comisión de Impacto revisa las consecuencias ambientales, sociales, económicas y de salud pública que podría tener esta actividad. Entre los temas considerados se encuentran los posibles efectos sobre el suelo, el aire, los ecosistemas, la seguridad laboral y la organización territorial de las regiones donde podrían desarrollarse proyectos.
Finalmente, la Comisión de Planeación y Prospectiva analiza la viabilidad económica y social, los esquemas financieros, el marco regulatorio y las estrategias para reducir la demanda energética, mejorar la eficiencia en el consumo y disminuir la dependencia del gas importado.
Dependencia del gas importado, uno de los principales retos energéticos
El análisis presentado por el comité científico señala que el gas natural tiene actualmente un papel central en la generación eléctrica del país, al ser utilizado como combustible para producir la mayor parte de la electricidad y desplazar fuentes con mayores emisiones contaminantes, como el carbón, el combustóleo y el coque de petróleo.
De acuerdo con los datos expuestos en el estudio, alrededor de 70% de la electricidad nacional se genera con gas natural, mientras que México consume aproximadamente 9.1 miles de millones de pies cúbicos diarios de este combustible. La producción nacional cubre cerca de una cuarta parte de la demanda, mientras que aproximadamente 75% del consumo depende de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Ante este escenario, el comité plantea que la soberanía energética no debe depender únicamente del aumento en la extracción de gas, sino de una estrategia integral que incluya mayor generación con energías renovables, eficiencia energética, fortalecimiento de la producción nacional de hidrocarburos convencionales y reducción de la quema de gas en campos petroleros.
Condiciones técnicas para una posible explotación de yacimientos no convencionales
Especialistas como José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, han señalado que antes de considerar una explotación comercial es necesario comprobar las condiciones geológicas e hidrogeológicas de las zonas con potencial gasífero.
Hernández Espriú cuenta con experiencia académica en hidrogeología, evaluación de aguas subterráneas y riesgos asociados a acuíferos.
Entre los requisitos planteados se encuentran:
- Confirmar la existencia y volumen de agua salada profunda disponible.
- Realizar perforaciones exploratorias para estudiar las formaciones geológicas.
- Comprobar que exista desconexión hidráulica entre los acuíferos superficiales utilizados para consumo humano y las zonas profundas donde se encuentran los recursos.
- Elaborar estudios geológicos y geofísicos que permitan conocer las características del subsuelo.
- Construir una línea base hídrica y ecosistémica antes de cualquier operación.
- Estimar reservas y determinar si la extracción resulta económicamente viable.
- Probar tecnologías que reduzcan impactos ambientales mediante proyectos piloto.
Los especialistas explicaron que las perforaciones exploratorias no tendrían como objetivo inicial extraer gas, sino estudiar las características del subsuelo, obtener muestras y evaluar las condiciones hidráulicas. También señalaron que durante estos trabajos deben sellarse los intervalos correspondientes a acuíferos superficiales para proteger las fuentes de agua potable.
Agua, ambiente y comunidades: los principales condicionantes
El comité estableció una serie de condiciones para el eventual aprovechamiento de yacimientos no convencionales.
En materia de población y territorio, se plantea garantizar procesos de consulta previa, libre e informada con las comunidades ubicadas en las zonas de influencia, además de impulsar cadenas de proveeduría local, generación de empleos y reducción de impactos en la superficie.
Respecto al medio ambiente, las recomendaciones incluyen proteger los acuíferos destinados al consumo humano, preservar ecosistemas dependientes del agua, establecer planes de prevención y mitigación de riesgos, y garantizar el manejo adecuado de residuos y materiales utilizados en las operaciones.
El uso del agua es uno de los puntos centrales del análisis. Entre las condiciones planteadas se encuentra evitar el uso de agua superficial o subterránea destinada a otros usos prioritarios, privilegiar fuentes como agua salada profunda o agua residual, promover el reciclaje del líquido utilizado y mantener monitoreos permanentes de la calidad del agua superficial y subterránea.
En cuanto a los aditivos empleados en los procesos de extracción, el comité propone evitar sustancias altamente tóxicas, utilizar sistemas cerrados de almacenamiento y tratamiento del agua de retorno, así como publicar la información relacionada con los productos utilizados.
Producción nacional y zonas con potencial
Como parte de la estrategia para fortalecer la soberanía energética, se plantea que Petróleos Mexicanos concentre esfuerzos en incrementar la oferta nacional de gas natural mediante yacimientos convencionales y reducir la quema de gas en instalaciones petroleras.
Las regiones identificadas con potencial incluyen las cuencas de Burgos, Tampico-Misantla, Veracruz y las cuencas del sureste, donde se estima que la producción nacional podría incrementarse de manera significativa si se confirma la viabilidad técnica y económica de los proyectos.
Una decisión condicionada por ciencia, seguridad energética y protección ambiental
El análisis del gas natural no convencional coloca a México frente a un debate estratégico: reducir su dependencia energética del exterior sin comprometer la disponibilidad de agua, la protección ambiental y los derechos de las comunidades.
El comité científico plantea que cualquier avance deberá estar sustentado en evidencia técnica, estudios de impacto, monitoreo permanente y tecnologías que reduzcan riesgos. La decisión final dependerá de comprobar si los beneficios energéticos y económicos pueden alcanzarse bajo condiciones estrictas de protección ambiental y social.
Gas no convencional: México evalúa su potencial para reducir dependencia energética
Ciudad de México – México abrió una nueva etapa de análisis sobre el aprovechamiento del gas natural no convencional como una alternativa para fortalecer su soberanía energética y disminuir la elevada dependencia de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Para ello, el Gobierno de México integró un comité científico y multidisciplinario encargado de evaluar los aspectos técnicos, ambientales, sociales y económicos relacionados con una eventual explotación de estos recursos.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz, informó que los trabajos del comité fueron divididos en cuatro áreas principales de estudio: ingeniería, agua, impacto, y planeación y prospectiva, con el objetivo de construir un diagnóstico integral antes de tomar decisiones sobre el desarrollo de estos yacimientos.
Cuatro comisiones para evaluar la viabilidad del gas no convencional
La Comisión de Ingeniería tiene como tarea estudiar las características geológicas de los yacimientos, así como las tecnologías disponibles para su exploración y posible extracción. Entre sus objetivos está determinar si existen condiciones técnicas adecuadas para aprovechar reservas de gas atrapadas en formaciones profundas.
La Comisión de Agua analiza uno de los principales retos del aprovechamiento de estos recursos: la disponibilidad hídrica. Sus especialistas evalúan la cantidad de agua necesaria para las operaciones, las fuentes de abastecimiento, el comportamiento del agua en el subsuelo, la posible interacción con acuíferos y las alternativas para su tratamiento, reutilización y reciclaje.
La Comisión de Impacto revisa las consecuencias ambientales, sociales, económicas y de salud pública que podría tener esta actividad. Entre los temas considerados se encuentran los posibles efectos sobre el suelo, el aire, los ecosistemas, la seguridad laboral y la organización territorial de las regiones donde podrían desarrollarse proyectos.
Finalmente, la Comisión de Planeación y Prospectiva analiza la viabilidad económica y social, los esquemas financieros, el marco regulatorio y las estrategias para reducir la demanda energética, mejorar la eficiencia en el consumo y disminuir la dependencia del gas importado.
Dependencia del gas importado, uno de los principales retos energéticos
El análisis presentado por el comité científico señala que el gas natural tiene actualmente un papel central en la generación eléctrica del país, al ser utilizado como combustible para producir la mayor parte de la electricidad y desplazar fuentes con mayores emisiones contaminantes, como el carbón, el combustóleo y el coque de petróleo.
De acuerdo con los datos expuestos en el estudio, alrededor de 70% de la electricidad nacional se genera con gas natural, mientras que México consume aproximadamente 9.1 miles de millones de pies cúbicos diarios de este combustible. La producción nacional cubre cerca de una cuarta parte de la demanda, mientras que aproximadamente 75% del consumo depende de importaciones provenientes de Estados Unidos.
Ante este escenario, el comité plantea que la soberanía energética no debe depender únicamente del aumento en la extracción de gas, sino de una estrategia integral que incluya mayor generación con energías renovables, eficiencia energética, fortalecimiento de la producción nacional de hidrocarburos convencionales y reducción de la quema de gas en campos petroleros.
Condiciones técnicas para una posible explotación de yacimientos no convencionales
Especialistas como José Antonio Hernández Espriú, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, han señalado que antes de considerar una explotación comercial es necesario comprobar las condiciones geológicas e hidrogeológicas de las zonas con potencial gasífero.
Hernández Espriú cuenta con experiencia académica en hidrogeología, evaluación de aguas subterráneas y riesgos asociados a acuíferos.
Entre los requisitos planteados se encuentran:
- Confirmar la existencia y volumen de agua salada profunda disponible.
- Realizar perforaciones exploratorias para estudiar las formaciones geológicas.
- Comprobar que exista desconexión hidráulica entre los acuíferos superficiales utilizados para consumo humano y las zonas profundas donde se encuentran los recursos.
- Elaborar estudios geológicos y geofísicos que permitan conocer las características del subsuelo.
- Construir una línea base hídrica y ecosistémica antes de cualquier operación.
- Estimar reservas y determinar si la extracción resulta económicamente viable.
- Probar tecnologías que reduzcan impactos ambientales mediante proyectos piloto.
Los especialistas explicaron que las perforaciones exploratorias no tendrían como objetivo inicial extraer gas, sino estudiar las características del subsuelo, obtener muestras y evaluar las condiciones hidráulicas. También señalaron que durante estos trabajos deben sellarse los intervalos correspondientes a acuíferos superficiales para proteger las fuentes de agua potable.
Agua, ambiente y comunidades: los principales condicionantes
El comité estableció una serie de condiciones para el eventual aprovechamiento de yacimientos no convencionales.
En materia de población y territorio, se plantea garantizar procesos de consulta previa, libre e informada con las comunidades ubicadas en las zonas de influencia, además de impulsar cadenas de proveeduría local, generación de empleos y reducción de impactos en la superficie.
Respecto al medio ambiente, las recomendaciones incluyen proteger los acuíferos destinados al consumo humano, preservar ecosistemas dependientes del agua, establecer planes de prevención y mitigación de riesgos, y garantizar el manejo adecuado de residuos y materiales utilizados en las operaciones.
El uso del agua es uno de los puntos centrales del análisis. Entre las condiciones planteadas se encuentra evitar el uso de agua superficial o subterránea destinada a otros usos prioritarios, privilegiar fuentes como agua salada profunda o agua residual, promover el reciclaje del líquido utilizado y mantener monitoreos permanentes de la calidad del agua superficial y subterránea.
En cuanto a los aditivos empleados en los procesos de extracción, el comité propone evitar sustancias altamente tóxicas, utilizar sistemas cerrados de almacenamiento y tratamiento del agua de retorno, así como publicar la información relacionada con los productos utilizados.
Producción nacional y zonas con potencial
Como parte de la estrategia para fortalecer la soberanía energética, se plantea que Petróleos Mexicanos concentre esfuerzos en incrementar la oferta nacional de gas natural mediante yacimientos convencionales y reducir la quema de gas en instalaciones petroleras.
Las regiones identificadas con potencial incluyen las cuencas de Burgos, Tampico-Misantla, Veracruz y las cuencas del sureste, donde se estima que la producción nacional podría incrementarse de manera significativa si se confirma la viabilidad técnica y económica de los proyectos.
Una decisión condicionada por ciencia, seguridad energética y protección ambiental
El análisis del gas natural no convencional coloca a México frente a un debate estratégico: reducir su dependencia energética del exterior sin comprometer la disponibilidad de agua, la protección ambiental y los derechos de las comunidades.
El comité científico plantea que cualquier avance deberá estar sustentado en evidencia técnica, estudios de impacto, monitoreo permanente y tecnologías que reduzcan riesgos. La decisión final dependerá de comprobar si los beneficios energéticos y económicos pueden alcanzarse bajo condiciones estrictas de protección ambiental y social.