Gobierno de México abre debate sobre uso de dispositivos digitales para proteger a niñas, niños y adolescentes
Ciudad de México – El Gobierno de México abrió el debate sobre el uso de dispositivos digitales y redes sociales entre niñas, niños y adolescentes, con el objetivo de analizar sus efectos en el ámbito educativo y establecer medidas que permitan reducir la exposición de menores de edad a contenidos dañinos, contactos no deseados y posibles situaciones de abuso.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció que durante las jornadas de Consejo Técnico previstas para los próximos 24 y 25 de agosto, se solicitará a maestras y maestros de los niveles inicial, básico y medio superior que participen con sus opiniones y experiencias sobre el uso de dispositivos digitales dentro de las aulas.
La discusión forma parte de un proceso más amplio impulsado por el Gobierno federal, que busca evitar que la conversación se limite únicamente a prohibir teléfonos celulares en las escuelas. La propia SEP ha señalado que el debate debe considerar también la manera en que están diseñadas las plataformas digitales y los riesgos a los que se enfrentan los menores fuera de los planteles educativos.
Durante la exposición del tema también participó el tecnólogo y doctor en psicología Ravi Iyer, quien sostuvo que las plataformas digitales pueden ser diseñadas de una manera más segura, pero advirtió que algunas de sus características actuales pueden favorecer un uso excesivo y exponer a niñas, niños y adolescentes a experiencias potencialmente perjudiciales.
Entre los riesgos señalados se encuentran el uso excesivo o no deseado de las plataformas, el contacto de menores con personas desconocidas, las propuestas sexuales no solicitadas y la exposición a contenido sexual inapropiado o dañino.
Iyer explicó que todavía existe investigación en curso para determinar con mayor precisión todas las consecuencias que el uso intensivo de estas plataformas puede tener sobre la salud y el desarrollo de los adolescentes. No obstante, señaló posibles afectaciones relacionadas con el sueño, la atención, el bienestar emocional y otros aspectos de la salud.
Los datos disponibles en Estados Unidos muestran que la preocupación entre los propios adolescentes es considerable.
Una encuesta del Pew Research Center realizada entre septiembre y octubre de 2024 a mil 391 adolescentes de entre 13 y 17 años encontró que 45 por ciento considera que pasa demasiado tiempo en redes sociales. Además, 45 por ciento dijo que las plataformas perjudican la cantidad de sueño que obtiene y 40 por ciento señaló un impacto negativo en su productividad.
El mismo estudio muestra que la relación entre adolescentes y redes sociales no es exclusivamente negativa. 74 por ciento afirmó que estas plataformas les ayudan a sentirse más conectados con sus amistades, mientras que 63 por ciento señaló que les ofrecen un espacio para mostrar su creatividad. Sin embargo, 19 por ciento dijo que las redes perjudican su salud mental y 22 por ciento consideró que afectan negativamente sus calificaciones.
Estos datos son parte del argumento para buscar un equilibrio entre los beneficios de la tecnología y la protección de los menores. La discusión planteada por las autoridades mexicanas contempla características de diseño de las plataformas que pueden incentivar una permanencia prolongada, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, los sistemas de recompensas y gamificación, las notificaciones constantes y algoritmos que determinan qué contenidos aparecen frente a cada usuario.
Otro de los puntos de preocupación es la posibilidad de que menores entren en contacto con adultos desconocidos o sean víctimas de prácticas como el acoso, la manipulación o la sextorsión. Por ello, entre las medidas analizadas internacionalmente se encuentran mejorar los mecanismos de verificación de edad, reducir estímulos que incentiven el uso permanente, limitar las notificaciones durante la noche y el horario escolar, y establecer mayores controles sobre las interacciones entre menores y desconocidos.
Ante este escenario, Ravi Iyer llamó a madres y padres de familia a involucrarse activamente en el consumo digital de sus hijos, conocer qué plataformas utilizan, qué contenidos observan y con quién interactúan en internet.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adelantó además que continuará invitando a especialistas a La Mañanera del Pueblo para explicar las alternativas que podrían implementarse en México para impedir que niñas, niños y adolescentes tengan acceso a contenido no deseado, particularmente aquel relacionado con explotación y abuso sexual.
Sheinbaum ha planteado que cualquier regulación deberá construirse mediante diálogo y debate, con la participación de distintos sectores, a fin de alcanzar consensos antes de definir las medidas que podrían aplicarse.
Como parte de esta discusión, Mario Delgado convocó al primer foro para analizar la regulación de dispositivos digitales en niñas, niños y adolescentes, programado para el 19 de agosto a las 9:00 horas en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
El encuentro forma parte de los foros regionales que el Gobierno federal ha anunciado para discutir la regulación de tecnologías digitales y sus efectos en la población joven.
El reto para las autoridades será encontrar un punto de equilibrio: aprovechar las herramientas tecnológicas que pueden fortalecer el aprendizaje y, al mismo tiempo, establecer mecanismos de protección frente a los riesgos que implica el uso de plataformas diseñadas para captar y mantener la atención de los usuarios.
La propia UANL cuenta actualmente con herramientas digitales destinadas a apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje, entre ellas recursos educativos digitales, realidad aumentada, realidad virtual y plataformas para clases en línea, lo que evidencia que el debate no necesariamente gira en torno a eliminar la tecnología de las aulas, sino a determinar cuándo, cómo y bajo qué condiciones debe utilizarse.
Con la participación del magisterio, especialistas, instituciones educativas y familias, el Gobierno federal busca construir una propuesta que permita proteger a la población menor de edad sin renunciar a los beneficios educativos y sociales que puede ofrecer la tecnología cuando se utiliza de manera responsable y segura.
Gobierno de México abre debate sobre uso de dispositivos digitales para proteger a niñas, niños y adolescentes
Ciudad de México – El Gobierno de México abrió el debate sobre el uso de dispositivos digitales y redes sociales entre niñas, niños y adolescentes, con el objetivo de analizar sus efectos en el ámbito educativo y establecer medidas que permitan reducir la exposición de menores de edad a contenidos dañinos, contactos no deseados y posibles situaciones de abuso.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, anunció que durante las jornadas de Consejo Técnico previstas para los próximos 24 y 25 de agosto, se solicitará a maestras y maestros de los niveles inicial, básico y medio superior que participen con sus opiniones y experiencias sobre el uso de dispositivos digitales dentro de las aulas.
La discusión forma parte de un proceso más amplio impulsado por el Gobierno federal, que busca evitar que la conversación se limite únicamente a prohibir teléfonos celulares en las escuelas. La propia SEP ha señalado que el debate debe considerar también la manera en que están diseñadas las plataformas digitales y los riesgos a los que se enfrentan los menores fuera de los planteles educativos.
Durante la exposición del tema también participó el tecnólogo y doctor en psicología Ravi Iyer, quien sostuvo que las plataformas digitales pueden ser diseñadas de una manera más segura, pero advirtió que algunas de sus características actuales pueden favorecer un uso excesivo y exponer a niñas, niños y adolescentes a experiencias potencialmente perjudiciales.
Entre los riesgos señalados se encuentran el uso excesivo o no deseado de las plataformas, el contacto de menores con personas desconocidas, las propuestas sexuales no solicitadas y la exposición a contenido sexual inapropiado o dañino.
Iyer explicó que todavía existe investigación en curso para determinar con mayor precisión todas las consecuencias que el uso intensivo de estas plataformas puede tener sobre la salud y el desarrollo de los adolescentes. No obstante, señaló posibles afectaciones relacionadas con el sueño, la atención, el bienestar emocional y otros aspectos de la salud.
Los datos disponibles en Estados Unidos muestran que la preocupación entre los propios adolescentes es considerable.
Una encuesta del Pew Research Center realizada entre septiembre y octubre de 2024 a mil 391 adolescentes de entre 13 y 17 años encontró que 45 por ciento considera que pasa demasiado tiempo en redes sociales. Además, 45 por ciento dijo que las plataformas perjudican la cantidad de sueño que obtiene y 40 por ciento señaló un impacto negativo en su productividad.
El mismo estudio muestra que la relación entre adolescentes y redes sociales no es exclusivamente negativa. 74 por ciento afirmó que estas plataformas les ayudan a sentirse más conectados con sus amistades, mientras que 63 por ciento señaló que les ofrecen un espacio para mostrar su creatividad. Sin embargo, 19 por ciento dijo que las redes perjudican su salud mental y 22 por ciento consideró que afectan negativamente sus calificaciones.
Estos datos son parte del argumento para buscar un equilibrio entre los beneficios de la tecnología y la protección de los menores. La discusión planteada por las autoridades mexicanas contempla características de diseño de las plataformas que pueden incentivar una permanencia prolongada, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, los sistemas de recompensas y gamificación, las notificaciones constantes y algoritmos que determinan qué contenidos aparecen frente a cada usuario.
Otro de los puntos de preocupación es la posibilidad de que menores entren en contacto con adultos desconocidos o sean víctimas de prácticas como el acoso, la manipulación o la sextorsión. Por ello, entre las medidas analizadas internacionalmente se encuentran mejorar los mecanismos de verificación de edad, reducir estímulos que incentiven el uso permanente, limitar las notificaciones durante la noche y el horario escolar, y establecer mayores controles sobre las interacciones entre menores y desconocidos.
Ante este escenario, Ravi Iyer llamó a madres y padres de familia a involucrarse activamente en el consumo digital de sus hijos, conocer qué plataformas utilizan, qué contenidos observan y con quién interactúan en internet.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo adelantó además que continuará invitando a especialistas a La Mañanera del Pueblo para explicar las alternativas que podrían implementarse en México para impedir que niñas, niños y adolescentes tengan acceso a contenido no deseado, particularmente aquel relacionado con explotación y abuso sexual.
Sheinbaum ha planteado que cualquier regulación deberá construirse mediante diálogo y debate, con la participación de distintos sectores, a fin de alcanzar consensos antes de definir las medidas que podrían aplicarse.
Como parte de esta discusión, Mario Delgado convocó al primer foro para analizar la regulación de dispositivos digitales en niñas, niños y adolescentes, programado para el 19 de agosto a las 9:00 horas en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
El encuentro forma parte de los foros regionales que el Gobierno federal ha anunciado para discutir la regulación de tecnologías digitales y sus efectos en la población joven.
El reto para las autoridades será encontrar un punto de equilibrio: aprovechar las herramientas tecnológicas que pueden fortalecer el aprendizaje y, al mismo tiempo, establecer mecanismos de protección frente a los riesgos que implica el uso de plataformas diseñadas para captar y mantener la atención de los usuarios.
La propia UANL cuenta actualmente con herramientas digitales destinadas a apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje, entre ellas recursos educativos digitales, realidad aumentada, realidad virtual y plataformas para clases en línea, lo que evidencia que el debate no necesariamente gira en torno a eliminar la tecnología de las aulas, sino a determinar cuándo, cómo y bajo qué condiciones debe utilizarse.
Con la participación del magisterio, especialistas, instituciones educativas y familias, el Gobierno federal busca construir una propuesta que permita proteger a la población menor de edad sin renunciar a los beneficios educativos y sociales que puede ofrecer la tecnología cuando se utiliza de manera responsable y segura.