Intensifica Irán acusaciones contra EU e Israel por ataques cerca de su central nuclear
Teherán.- Las tensiones en Medio Oriente volvieron a escalar luego de que medios estatales iraníes reportaran nuevos ataques contra objetivos estratégicos del país, incluido un impacto en una instalación militar ubicada en las inmediaciones de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear operativa de Irán. Mientras Teherán responsabilizó a Estados Unidos e Israel de las agresiones, Washington negó haber realizado operaciones recientes y reiteró su disposición a continuar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
De acuerdo con reportes difundidos por agencias oficiales iraníes, varias ciudades del sur del país registraron explosiones durante la madrugada. Entre los puntos afectados figura una base militar cercana a la central nuclear de Bushehr, una infraestructura considerada clave para el sistema energético iraní.
Sin embargo, un funcionario estadounidense citado por Al Jazeera aseguró que las fuerzas armadas de Estados Unidos no han ejecutado ataques contra territorio iraní en las últimas horas. La fuente sostuvo que la administración del presidente Donald Trump mantiene abiertas las conversaciones técnicas con Teherán para buscar una salida diplomática al conflicto.
En la misma línea, Axios informó que funcionarios estadounidenses continúan impulsando una solución negociada y que el diálogo entre ambas partes sigue activo pese al deterioro de la situación regional.
El analista militar Dan Grazier, exintegrante del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, consideró que existe la posibilidad de que Israel esté detrás de algunos de los recientes ataques reportados en territorio iraní.
Los nuevos incidentes ocurren después de una serie de operaciones militares lanzadas por Washington contra diversos objetivos iraníes, en respuesta a ataques atribuidos a Teherán contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz bajo protección estadounidense.
Como represalia, Irán desplegó ofensivas con misiles y drones dirigidas contra bases militares estadounidenses en Kuwait, Bahréin, Qatar y Jordania. La Guardia Revolucionaria informó que lanzó diez misiles balísticos contra la base de Azraq, en Jordania, aunque, según reportes internacionales, los proyectiles fueron interceptados.
Paralelamente, autoridades iraníes denunciaron nuevos bombardeos en la ciudad portuaria de Konarak, ubicada en la provincia de Sistán y Baluchistán. El gobernador Mohammad Younes Haqqani afirmó que aviones enemigos atacaron en dos fases una instalación naval de importancia estratégica situada en el golfo de Omán.
Asimismo, la agencia Fars reportó daños en un puente ferroviario del norte de Irán que forma parte de una ruta logística que conecta al país con China y Rusia.
Pese a la confrontación, la Casa Blanca insistió en que sigue apostando por una solución diplomática. No obstante, funcionarios estadounidenses acusaron a Irán de incumplir el memorando de entendimiento que permitió reducir temporalmente las hostilidades.
“Los ataques de Irán contra estos buques inocentes son actos de terrorismo”, señaló un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato. La misma fuente afirmó que las acciones iraníes representan una violación grave de los compromisos asumidos, aunque aclaró que Washington mantiene los esfuerzos para alcanzar un acuerdo.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de obstaculizar la reapertura gradual del estrecho de Ormuz. “Declaramos de nuevo que los extranjeros no tienen cabida en esta tierra ni en el estrecho de Ormuz”, indicó la corporación militar iraní. También aseguró que el tránsito marítimo ya alcanza cerca del 50 por ciento de los niveles previos al conflicto y advirtió que cualquier nueva intervención estadounidense provocará una “respuesta contundente”.
Estados Unidos respondió que Irán no tiene control sobre la estratégica vía marítima y aseguró que cientos de embarcaciones y millones de barriles de petróleo han cruzado la zona desde mayo sin interrupciones significativas.
En el plano diplomático, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo una conversación telefónica con Donald Trump para analizar la situación en el golfo Pérsico y coordinar acciones entre ambos gobiernos. Según fuentes israelíes, también abordaron las declaraciones del presidente turco Recep Tayyip Erdogan sobre Israel y la situación de seguridad regional.
Por otra parte, The Wall Street Journal informó que Israel compartió con Washington información de inteligencia que apunta a un presunto plan iraní para atentar contra Trump. Durante una conversación con periodistas en Turquía, el mandatario estadounidense declaró: “Quieren eliminar al líder de Estados Unidos, es decir, a mí”. Añadió además: “Estoy en todas las listas. Esta mañana vi que estoy en cada una de ellas. Y hasta ahora, supongo que he tenido algo de suerte, pero quizá eso no dure mucho”.
Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que su país permanece preparado para retomar operaciones militares contra Irán si las circunstancias lo requieren.
En contraste, Qatar, Pakistán y otros actores regionales continúan impulsando gestiones diplomáticas para reducir las tensiones y reactivar las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní.
La jornada también estuvo marcada por el funeral del líder supremo iraní, Ali Jamenei, cuyos restos fueron sepultados en la ciudad de Mashhad. Miles de personas participaron en las ceremonias realizadas en el mausoleo del imán Reza, considerado el sitio más sagrado del islam chiita en Irán. Durante el acto se escucharon consignas contra Estados Unidos y se exhibieron mensajes dirigidos al presidente estadounidense.
Intensifica Irán acusaciones contra EU e Israel por ataques cerca de su central nuclear
Teherán.- Las tensiones en Medio Oriente volvieron a escalar luego de que medios estatales iraníes reportaran nuevos ataques contra objetivos estratégicos del país, incluido un impacto en una instalación militar ubicada en las inmediaciones de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear operativa de Irán. Mientras Teherán responsabilizó a Estados Unidos e Israel de las agresiones, Washington negó haber realizado operaciones recientes y reiteró su disposición a continuar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
De acuerdo con reportes difundidos por agencias oficiales iraníes, varias ciudades del sur del país registraron explosiones durante la madrugada. Entre los puntos afectados figura una base militar cercana a la central nuclear de Bushehr, una infraestructura considerada clave para el sistema energético iraní.
Sin embargo, un funcionario estadounidense citado por Al Jazeera aseguró que las fuerzas armadas de Estados Unidos no han ejecutado ataques contra territorio iraní en las últimas horas. La fuente sostuvo que la administración del presidente Donald Trump mantiene abiertas las conversaciones técnicas con Teherán para buscar una salida diplomática al conflicto.
En la misma línea, Axios informó que funcionarios estadounidenses continúan impulsando una solución negociada y que el diálogo entre ambas partes sigue activo pese al deterioro de la situación regional.
El analista militar Dan Grazier, exintegrante del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, consideró que existe la posibilidad de que Israel esté detrás de algunos de los recientes ataques reportados en territorio iraní.
Los nuevos incidentes ocurren después de una serie de operaciones militares lanzadas por Washington contra diversos objetivos iraníes, en respuesta a ataques atribuidos a Teherán contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz bajo protección estadounidense.
Como represalia, Irán desplegó ofensivas con misiles y drones dirigidas contra bases militares estadounidenses en Kuwait, Bahréin, Qatar y Jordania. La Guardia Revolucionaria informó que lanzó diez misiles balísticos contra la base de Azraq, en Jordania, aunque, según reportes internacionales, los proyectiles fueron interceptados.
Paralelamente, autoridades iraníes denunciaron nuevos bombardeos en la ciudad portuaria de Konarak, ubicada en la provincia de Sistán y Baluchistán. El gobernador Mohammad Younes Haqqani afirmó que aviones enemigos atacaron en dos fases una instalación naval de importancia estratégica situada en el golfo de Omán.
Asimismo, la agencia Fars reportó daños en un puente ferroviario del norte de Irán que forma parte de una ruta logística que conecta al país con China y Rusia.
Pese a la confrontación, la Casa Blanca insistió en que sigue apostando por una solución diplomática. No obstante, funcionarios estadounidenses acusaron a Irán de incumplir el memorando de entendimiento que permitió reducir temporalmente las hostilidades.
“Los ataques de Irán contra estos buques inocentes son actos de terrorismo”, señaló un funcionario estadounidense bajo condición de anonimato. La misma fuente afirmó que las acciones iraníes representan una violación grave de los compromisos asumidos, aunque aclaró que Washington mantiene los esfuerzos para alcanzar un acuerdo.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria acusó a Estados Unidos de obstaculizar la reapertura gradual del estrecho de Ormuz. “Declaramos de nuevo que los extranjeros no tienen cabida en esta tierra ni en el estrecho de Ormuz”, indicó la corporación militar iraní. También aseguró que el tránsito marítimo ya alcanza cerca del 50 por ciento de los niveles previos al conflicto y advirtió que cualquier nueva intervención estadounidense provocará una “respuesta contundente”.
Estados Unidos respondió que Irán no tiene control sobre la estratégica vía marítima y aseguró que cientos de embarcaciones y millones de barriles de petróleo han cruzado la zona desde mayo sin interrupciones significativas.
En el plano diplomático, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo una conversación telefónica con Donald Trump para analizar la situación en el golfo Pérsico y coordinar acciones entre ambos gobiernos. Según fuentes israelíes, también abordaron las declaraciones del presidente turco Recep Tayyip Erdogan sobre Israel y la situación de seguridad regional.
Por otra parte, The Wall Street Journal informó que Israel compartió con Washington información de inteligencia que apunta a un presunto plan iraní para atentar contra Trump. Durante una conversación con periodistas en Turquía, el mandatario estadounidense declaró: “Quieren eliminar al líder de Estados Unidos, es decir, a mí”. Añadió además: “Estoy en todas las listas. Esta mañana vi que estoy en cada una de ellas. Y hasta ahora, supongo que he tenido algo de suerte, pero quizá eso no dure mucho”.
Mientras tanto, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró que su país permanece preparado para retomar operaciones militares contra Irán si las circunstancias lo requieren.
En contraste, Qatar, Pakistán y otros actores regionales continúan impulsando gestiones diplomáticas para reducir las tensiones y reactivar las negociaciones relacionadas con el programa nuclear iraní.
La jornada también estuvo marcada por el funeral del líder supremo iraní, Ali Jamenei, cuyos restos fueron sepultados en la ciudad de Mashhad. Miles de personas participaron en las ceremonias realizadas en el mausoleo del imán Reza, considerado el sitio más sagrado del islam chiita en Irán. Durante el acto se escucharon consignas contra Estados Unidos y se exhibieron mensajes dirigidos al presidente estadounidense.