Pam Bondi realiza agresiva defensa de Donald Trump durante comparecencia por caso Jeffrey Epstein
Washington, 11 de febrero de 2026. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, protagonizó una comparecencia marcada por la confrontación política en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, donde lanzó una defensa frontal del presidente Donald Trump frente a cuestionamientos sobre la gestión del Departamento de Justicia en torno a los archivos vinculados con Jeffrey Epstein.
Durante la audiencia, que contó con la presencia de víctimas del financiero acusado de tráfico sexual, Bondi adoptó un tono combativo ante legisladores demócratas que la presionaron por presuntas irregularidades en la divulgación de documentos. “Si se sientan aquí y atacan al presidente, no lo voy a tolerar”, advirtió la fiscal general, en un mensaje directo a la oposición.
La sesión derivó rápidamente en un enfrentamiento partidista. El representante demócrata Jamie Raskin acusó a Bondi de evadir preguntas clave relacionadas con posibles vínculos de funcionarios de la administración Trump con Epstein. La fiscal respondió descalificando a sus críticos y acusándolos de utilizar el caso para desviar la atención de lo que calificó como “éxitos” del presidente, incluidos indicadores económicos y el desempeño bursátil.
En medio de la polémica, legisladores republicanos como Jim Jordan respaldaron la gestión de Bondi, asegurando que el Departamento de Justicia ha retomado sus “misiones principales” tras lo que describieron como un periodo de politización durante la administración anterior. Destacaron acciones contra la delincuencia violenta y la inmigración irregular como muestra de resultados concretos.
Sin embargo, los demócratas centraron sus críticas en la publicación de los archivos de Epstein, señalando redacciones deficientes que, según denunciaron, expusieron información sensible de víctimas, incluyendo detalles íntimos y fotografías. El congresista Thomas Massie, republicano que impulsó la legislación para forzar la divulgación de los documentos, también cuestionó a Bondi por la protección de los sobrevivientes.
El Departamento de Justicia argumentó que actuó conforme a los plazos establecidos por el Congreso y que retiró los archivos cuando detectó la inclusión de datos personales no protegidos adecuadamente. Bondi sostuvo que los errores eran inevitables dada la magnitud del material revisado y negó que exista una “lista de clientes” de Epstein, reiterando conclusiones previas de la institución.
La comparecencia se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la autonomía del Departamento de Justicia bajo la actual administración. Apenas un día antes, un gran jurado en Washington rechazó presentar cargos solicitados contra legisladores demócratas, en un episodio que intensificó el debate sobre el uso de facultades judiciales con fines políticos.
En su mensaje final, Bondi expresó empatía hacia las víctimas de Epstein y las exhortó a presentar cualquier información adicional ante las autoridades, asegurando que toda denuncia será investigada. No obstante, su negativa a ofrecer disculpas institucionales durante la audiencia mantuvo la tensión en el Capitolio y dejó abierta una discusión que continúa polarizando al Congreso estadounidense.
Pam Bondi realiza agresiva defensa de Donald Trump durante comparecencia por caso Jeffrey Epstein
Washington, 11 de febrero de 2026. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, protagonizó una comparecencia marcada por la confrontación política en el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, donde lanzó una defensa frontal del presidente Donald Trump frente a cuestionamientos sobre la gestión del Departamento de Justicia en torno a los archivos vinculados con Jeffrey Epstein.
Durante la audiencia, que contó con la presencia de víctimas del financiero acusado de tráfico sexual, Bondi adoptó un tono combativo ante legisladores demócratas que la presionaron por presuntas irregularidades en la divulgación de documentos. “Si se sientan aquí y atacan al presidente, no lo voy a tolerar”, advirtió la fiscal general, en un mensaje directo a la oposición.
La sesión derivó rápidamente en un enfrentamiento partidista. El representante demócrata Jamie Raskin acusó a Bondi de evadir preguntas clave relacionadas con posibles vínculos de funcionarios de la administración Trump con Epstein. La fiscal respondió descalificando a sus críticos y acusándolos de utilizar el caso para desviar la atención de lo que calificó como “éxitos” del presidente, incluidos indicadores económicos y el desempeño bursátil.
En medio de la polémica, legisladores republicanos como Jim Jordan respaldaron la gestión de Bondi, asegurando que el Departamento de Justicia ha retomado sus “misiones principales” tras lo que describieron como un periodo de politización durante la administración anterior. Destacaron acciones contra la delincuencia violenta y la inmigración irregular como muestra de resultados concretos.
Sin embargo, los demócratas centraron sus críticas en la publicación de los archivos de Epstein, señalando redacciones deficientes que, según denunciaron, expusieron información sensible de víctimas, incluyendo detalles íntimos y fotografías. El congresista Thomas Massie, republicano que impulsó la legislación para forzar la divulgación de los documentos, también cuestionó a Bondi por la protección de los sobrevivientes.
El Departamento de Justicia argumentó que actuó conforme a los plazos establecidos por el Congreso y que retiró los archivos cuando detectó la inclusión de datos personales no protegidos adecuadamente. Bondi sostuvo que los errores eran inevitables dada la magnitud del material revisado y negó que exista una “lista de clientes” de Epstein, reiterando conclusiones previas de la institución.
La comparecencia se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la autonomía del Departamento de Justicia bajo la actual administración. Apenas un día antes, un gran jurado en Washington rechazó presentar cargos solicitados contra legisladores demócratas, en un episodio que intensificó el debate sobre el uso de facultades judiciales con fines políticos.
En su mensaje final, Bondi expresó empatía hacia las víctimas de Epstein y las exhortó a presentar cualquier información adicional ante las autoridades, asegurando que toda denuncia será investigada. No obstante, su negativa a ofrecer disculpas institucionales durante la audiencia mantuvo la tensión en el Capitolio y dejó abierta una discusión que continúa polarizando al Congreso estadounidense.