Greenpeace escala asta bandera del Zócalo y exige frenar planta de amoniaco en Topolobampo; Sheinbaum responde

Ciudad de México – Integrantes de Greenpeace México escalaron este lunes 7 de septiembre el asta bandera ubicada en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir al Gobierno Federal cancelar el proyecto de una planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa.

La protesta fue realizada por alrededor de 20 personas, entre activistas de Greenpeace, autoridades tradicionales indígenas de comunidades cercanas a la bahía de Ohuira y habitantes agrupados en el colectivo ¡Aquí No!.

Dos integrantes de la organización ambientalista subieron al asta y colocaron una manta con el mensaje: “Presidenta: Proteja Topolobampo”. En la plancha del Zócalo también fue colocado otro mensaje con la leyenda “¡En México No!”.

Greenpeace sostiene que el proyecto de Grupo Proman y Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) representa un riesgo para el ecosistema de la Bahía de Ohuira y ha reiterado su demanda para que las autoridades detengan la obra. La organización ha señalado que la zona posee una importante riqueza ambiental y que las comunidades llevan años manifestándose contra el proyecto.

La protesta ocurre después de que, el pasado 2 de septiembre, más de 300 habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros de Topolobampo y Los Mochis participaron en una movilización convocada por Greenpeace y el colectivo ¡Aquí No! para expresar nuevamente su rechazo a la planta.

Ante la movilización, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el proyecto no ha sido cancelado, pero explicó que el Gobierno Federal mantiene un proceso de diálogo y consultas con las comunidades.

La mandataria señaló que la decisión sobre la continuidad del proyecto se tomará después de escuchar a los habitantes de la región mediante las asambleas correspondientes.

De esta manera, el conflicto permanece abierto entre quienes consideran que la planta puede representar una oportunidad para la actividad agrícola y económica de Sinaloa y quienes advierten posibles impactos ambientales y sociales.

Mientras Greenpeace exige una cancelación definitiva, el Gobierno Federal mantiene el diálogo con las comunidades antes de determinar el futuro del proyecto.

Man in glasses with comic blue burst background

David Hernandez

Greenpeace escala asta bandera del Zócalo y exige frenar planta de amoniaco en Topolobampo; Sheinbaum responde

Ciudad de México – Integrantes de Greenpeace México escalaron este lunes 7 de septiembre el asta bandera ubicada en el Zócalo de la Ciudad de México para exigir al Gobierno Federal cancelar el proyecto de una planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa.

La protesta fue realizada por alrededor de 20 personas, entre activistas de Greenpeace, autoridades tradicionales indígenas de comunidades cercanas a la bahía de Ohuira y habitantes agrupados en el colectivo ¡Aquí No!.

Dos integrantes de la organización ambientalista subieron al asta y colocaron una manta con el mensaje: “Presidenta: Proteja Topolobampo”. En la plancha del Zócalo también fue colocado otro mensaje con la leyenda “¡En México No!”.

Greenpeace sostiene que el proyecto de Grupo Proman y Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) representa un riesgo para el ecosistema de la Bahía de Ohuira y ha reiterado su demanda para que las autoridades detengan la obra. La organización ha señalado que la zona posee una importante riqueza ambiental y que las comunidades llevan años manifestándose contra el proyecto.

La protesta ocurre después de que, el pasado 2 de septiembre, más de 300 habitantes de comunidades costeras, ejidos y campos pesqueros de Topolobampo y Los Mochis participaron en una movilización convocada por Greenpeace y el colectivo ¡Aquí No! para expresar nuevamente su rechazo a la planta.

Ante la movilización, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el proyecto no ha sido cancelado, pero explicó que el Gobierno Federal mantiene un proceso de diálogo y consultas con las comunidades.

La mandataria señaló que la decisión sobre la continuidad del proyecto se tomará después de escuchar a los habitantes de la región mediante las asambleas correspondientes.

De esta manera, el conflicto permanece abierto entre quienes consideran que la planta puede representar una oportunidad para la actividad agrícola y económica de Sinaloa y quienes advierten posibles impactos ambientales y sociales.

Mientras Greenpeace exige una cancelación definitiva, el Gobierno Federal mantiene el diálogo con las comunidades antes de determinar el futuro del proyecto.

David Hernandez

(No Ratings Yet)