Reivindica especialista que programas sociales son pilares estabilizadores para la economía
CIUDAD DE MÉXICO.- El académico de la UNAM, Mauro Rodríguez García, sostuvo que los programas socialesrepresentan hoy una herramienta real de estabilización económica y no simples gestos humanitarios. El autor del libro Crisis y ciclos económicos explicó que estos instrumentos funcionan como amortiguadores que preservan el consumo cuando la actividad se contrae. Además, contrastó su visión con gobiernos del pasado que se resistieron a políticas anticíclicas por temor fiscal.
En su análisis, el economista señaló que en países como México, donde la desigualdad es profunda, los programas sociales operan como contrapesos directos sobre el deterioro del ingreso. Becas universales, apoyos para madres solteras, pensiones para personas mayores y con discapacidad son parte de estos mecanismos que, según el especialista, inyectan recursos a los sectores más vulnerados para sostener el consumo.
Rodríguez afirmó que este tipo de políticas existen también en Europa bajo la figura de “servicios de interés económico general”, como electricidad, agua y servicio postal a precios mínimos para familias de bajos ingresos. “Los estabilizadores son medidas de política económica que buscan revertir los impactos nocivos de una caída en la demanda agregada”, expuso el investigador. Y agregó que durante décadas, el neoliberalismo intentó minimizar el concepto de crisis sustituyéndolo por expresiones más suaves como recesión o desaceleración.
El catedrático recordó cómo desde inicios del siglo XX el concepto de crisis económica fue diluido en la literatura dominante, dejando fuera la discusión sobre la inestabilidad estructural del capitalismo. Incluso destacó que economistas marxistas plantearon hace más de 100 años que la plusvalía y concentración de excedentes explicaba estos ciclos.
Finalmente, Rodríguez dejó abierta la posibilidad de una transición hacia un modelo donde el excedente económico se use para la expansión social permanente. Señaló que podría tardar décadas y dependerá de voluntad política global. Sin embargo, resaltó que hoy existen bases empíricas sobre su viabilidad.
Reivindica especialista que programas sociales son pilares estabilizadores para la economía
CIUDAD DE MÉXICO.- El académico de la UNAM, Mauro Rodríguez García, sostuvo que los programas socialesrepresentan hoy una herramienta real de estabilización económica y no simples gestos humanitarios. El autor del libro Crisis y ciclos económicos explicó que estos instrumentos funcionan como amortiguadores que preservan el consumo cuando la actividad se contrae. Además, contrastó su visión con gobiernos del pasado que se resistieron a políticas anticíclicas por temor fiscal.
En su análisis, el economista señaló que en países como México, donde la desigualdad es profunda, los programas sociales operan como contrapesos directos sobre el deterioro del ingreso. Becas universales, apoyos para madres solteras, pensiones para personas mayores y con discapacidad son parte de estos mecanismos que, según el especialista, inyectan recursos a los sectores más vulnerados para sostener el consumo.
Rodríguez afirmó que este tipo de políticas existen también en Europa bajo la figura de “servicios de interés económico general”, como electricidad, agua y servicio postal a precios mínimos para familias de bajos ingresos. “Los estabilizadores son medidas de política económica que buscan revertir los impactos nocivos de una caída en la demanda agregada”, expuso el investigador. Y agregó que durante décadas, el neoliberalismo intentó minimizar el concepto de crisis sustituyéndolo por expresiones más suaves como recesión o desaceleración.
El catedrático recordó cómo desde inicios del siglo XX el concepto de crisis económica fue diluido en la literatura dominante, dejando fuera la discusión sobre la inestabilidad estructural del capitalismo. Incluso destacó que economistas marxistas plantearon hace más de 100 años que la plusvalía y concentración de excedentes explicaba estos ciclos.
Finalmente, Rodríguez dejó abierta la posibilidad de una transición hacia un modelo donde el excedente económico se use para la expansión social permanente. Señaló que podría tardar décadas y dependerá de voluntad política global. Sin embargo, resaltó que hoy existen bases empíricas sobre su viabilidad.