Confirma Petróleos de Venezuela diálogo con Estados Unidos para comercializar petróleo
CARACAS, VENEZUELA.- La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para la comercialización de volúmenes de crudo, en el marco de los vínculos comerciales vigentes entre ambos países. La empresa precisó que se trata de un proceso de carácter estrictamente mercantil, alineado con esquemas ya aplicados a compañías internacionales.
En un comunicado oficial, PDVSA señaló que las negociaciones se desarrollan bajo criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo, similares a los mecanismos operativos que rigen la relación con Chevron. Este modelo se sustenta en licencias y condiciones establecidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del gobierno estadunidense, que permiten la producción y exportación de crudo venezolano bajo controles financieros severos.
De acuerdo con este esquema, Chevron opera como una excepción regulada dentro del régimen de sanciones impuesto al sector energético venezolano. El petróleo extraído se utiliza principalmente para el pago de adeudos y la recuperación de inversiones, con un flujo de caja limitado hacia el Estado. En la práctica, las licencias vigentes —incluida la Licencia General 41 y sus modificaciones posteriores— autorizan transacciones específicas sin levantar de forma general las sanciones petroleras.
El crudo producido bajo estas condiciones se dirige, en su mayoría, a refinerías de Estados Unidos adaptadas para procesar mezclas pesadas como las venezolanas. Reportes de agencias internacionales indican que, en meses recientes, los embarques han oscilado entre 100 mil y 150 mil barriles diarios. No obstante, las disposiciones de la OFAC prohíben expresamente el pago de impuestos, regalías o dividendos al gobierno venezolano o a entidades controladas por PDVSA.
Las declaraciones de la petrolera contrastan con el tono de funcionarios de Washington. El presidente Donald Trump afirmó que “las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionado a los Estados Unidos”, y añadió que “este petróleo se venderá a su precio de mercado y yo, como presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
En la misma línea, el secretario de Energía, Chris Wright, sostuvo que su país controlará las ventas de crudo venezolano “indefinidamente”. “Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado de respaldo, y luego indefinidamente; en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, declaró.
Estas afirmaciones se refieren, en parte, al petróleo acumulado en Venezuela tras el bloqueo total a buques que comercian hidrocarburos con el país, decretado en diciembre pasado. Aunque PDVSA evita adoptar ese lenguaje, reconoce que existen negociaciones petroleras con Estados Unidos tras los acontecimientos recientes que alteraron la relación bilateral.
Al cierre de su comunicado, la empresa subrayó que continuará buscando acuerdos que fortalezcan el desarrollo nacional y contribuyan a la estabilidad energética global. En ese contexto, las negociaciones petroleras entre PDVSA y Estados Unidos se mantienen como un eje relevante dentro del actual escenario geopolítico y energético.
Confirma Petróleos de Venezuela diálogo con Estados Unidos para comercializar petróleo
CARACAS, VENEZUELA.- La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para la comercialización de volúmenes de crudo, en el marco de los vínculos comerciales vigentes entre ambos países. La empresa precisó que se trata de un proceso de carácter estrictamente mercantil, alineado con esquemas ya aplicados a compañías internacionales.
En un comunicado oficial, PDVSA señaló que las negociaciones se desarrollan bajo criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo, similares a los mecanismos operativos que rigen la relación con Chevron. Este modelo se sustenta en licencias y condiciones establecidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del gobierno estadunidense, que permiten la producción y exportación de crudo venezolano bajo controles financieros severos.
De acuerdo con este esquema, Chevron opera como una excepción regulada dentro del régimen de sanciones impuesto al sector energético venezolano. El petróleo extraído se utiliza principalmente para el pago de adeudos y la recuperación de inversiones, con un flujo de caja limitado hacia el Estado. En la práctica, las licencias vigentes —incluida la Licencia General 41 y sus modificaciones posteriores— autorizan transacciones específicas sin levantar de forma general las sanciones petroleras.
El crudo producido bajo estas condiciones se dirige, en su mayoría, a refinerías de Estados Unidos adaptadas para procesar mezclas pesadas como las venezolanas. Reportes de agencias internacionales indican que, en meses recientes, los embarques han oscilado entre 100 mil y 150 mil barriles diarios. No obstante, las disposiciones de la OFAC prohíben expresamente el pago de impuestos, regalías o dividendos al gobierno venezolano o a entidades controladas por PDVSA.
Las declaraciones de la petrolera contrastan con el tono de funcionarios de Washington. El presidente Donald Trump afirmó que “las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad y sancionado a los Estados Unidos”, y añadió que “este petróleo se venderá a su precio de mercado y yo, como presidente de los Estados Unidos, controlaré ese dinero para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
En la misma línea, el secretario de Energía, Chris Wright, sostuvo que su país controlará las ventas de crudo venezolano “indefinidamente”. “Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado de respaldo, y luego indefinidamente; en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, declaró.
Estas afirmaciones se refieren, en parte, al petróleo acumulado en Venezuela tras el bloqueo total a buques que comercian hidrocarburos con el país, decretado en diciembre pasado. Aunque PDVSA evita adoptar ese lenguaje, reconoce que existen negociaciones petroleras con Estados Unidos tras los acontecimientos recientes que alteraron la relación bilateral.
Al cierre de su comunicado, la empresa subrayó que continuará buscando acuerdos que fortalezcan el desarrollo nacional y contribuyan a la estabilidad energética global. En ese contexto, las negociaciones petroleras entre PDVSA y Estados Unidos se mantienen como un eje relevante dentro del actual escenario geopolítico y energético.