Restituye Sedatu tierras a pueblos indígenas en Chiapas y México
CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), encabezada por Edna Vega Rangel, avanza en la restitución de más de 53 mil hectáreas a diversas comunidades indígenas en México, consolidando un compromiso histórico con la restitución de tierras que ha sido refrendado mediante Decreto Presidencial.
Estas restituciones se han logrado gracias a distintos mecanismos, entre ellos la enajenación de terrenos nacionales, adquisición de superficies y el Programa de Atención de Conflictos Agrarios (PADCA), que forman parte de un esfuerzo integral impulsado desde la Cuarta Transformación para responder a las demandas históricas de los pueblos originarios.
Destacan resultados concretos como la entrega de 45 mil hectáreas al Pueblo Yaqui en Sonora, más de cinco mil hectáreas al Pueblo Wixárika y cerca de dos mil 500 hectáreas al Pueblo Tarahumara, también conocido como Rarámuri, además de más de 500 hectáreas al Pueblo Ódami.
Para dar continuidad a este proceso, la Sedatu trabaja coordinadamente con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la Procuraduría Agraria, el Registro Agrario Nacional (RAN) y el Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe), promoviendo nueve Planes de Justicia y Desarrollo Regional que abarcan territorios de comunidades indígenas y afromexicanas en varios estados del país.
Entre estos planes se encuentran el de los pueblos Wixárika en Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Durango; la Sierra Tarahumara que incluye a los Rarámuri, Ódami, Oichkama (Pima) y Warijó en Chihuahua; así como los Pueblos Yoreme Mayo y Yaqui en Sonora, el Chichimeca Otomí en Guanajuato y Querétaro, Chinantecas y Mazatecas en Veracruz, P’urhépecha en Michoacán, y las comunidades de la Montaña de Guerrero y de Baja California, entre otras.
Mariana Pérez, directora general de Concertación Agraria y Mediación en Sedatu, afirmó que “estos planes son una intervención integral para atender las demandas históricas de la población indígena, donde la Sedatu, en coordinación con el Ramo 15, contribuyen en el eje temático tierra y territorio”.
En cuanto a restituciones específicas, el PADCA ha permitido devolver casi seis mil hectáreas a la comunidad San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tuxpan, como parte del Plan de Justicia del Pueblo Wixárika, además de otras superficies que suman más de mil hectáreas a comunidades como Bosques de San Elías Repechique y Mogótavo, todas consolidadas mediante Decreto Presidencial.
De igual forma, a través de la enajenación de terrenos nacionales, se titularon mil 485 hectáreas a la comunidad Tarahumara “Guasachique” y más de 500 hectáreas a la comunidad Ódami “Mesa Colorada”, acciones que fortalecen el Plan de Justicia en la Sierra Tarahumara.
La funcionaria subrayó que “con estas acciones, los territorios fueron reconocidos a sus legítimos dueños, después de décadas de despojo, para asegurar su futuro, los sueños, la esperanza, la historia, risas y tradiciones de cada uno de sus habitantes, y continuar preservando su relación ancestral con la tierra”.
Estas políticas reflejan un compromiso sólido del Gobierno de México para garantizar la seguridad jurídica y el desarrollo integral de los pueblos indígenas, promoviendo la conservación de sus territorios y respetando sus sistemas normativos propios.
Restituye Sedatu tierras a pueblos indígenas en Chiapas y México
CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), encabezada por Edna Vega Rangel, avanza en la restitución de más de 53 mil hectáreas a diversas comunidades indígenas en México, consolidando un compromiso histórico con la restitución de tierras que ha sido refrendado mediante Decreto Presidencial.
Estas restituciones se han logrado gracias a distintos mecanismos, entre ellos la enajenación de terrenos nacionales, adquisición de superficies y el Programa de Atención de Conflictos Agrarios (PADCA), que forman parte de un esfuerzo integral impulsado desde la Cuarta Transformación para responder a las demandas históricas de los pueblos originarios.
Destacan resultados concretos como la entrega de 45 mil hectáreas al Pueblo Yaqui en Sonora, más de cinco mil hectáreas al Pueblo Wixárika y cerca de dos mil 500 hectáreas al Pueblo Tarahumara, también conocido como Rarámuri, además de más de 500 hectáreas al Pueblo Ódami.
Para dar continuidad a este proceso, la Sedatu trabaja coordinadamente con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la Procuraduría Agraria, el Registro Agrario Nacional (RAN) y el Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe), promoviendo nueve Planes de Justicia y Desarrollo Regional que abarcan territorios de comunidades indígenas y afromexicanas en varios estados del país.
Entre estos planes se encuentran el de los pueblos Wixárika en Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Durango; la Sierra Tarahumara que incluye a los Rarámuri, Ódami, Oichkama (Pima) y Warijó en Chihuahua; así como los Pueblos Yoreme Mayo y Yaqui en Sonora, el Chichimeca Otomí en Guanajuato y Querétaro, Chinantecas y Mazatecas en Veracruz, P’urhépecha en Michoacán, y las comunidades de la Montaña de Guerrero y de Baja California, entre otras.
Mariana Pérez, directora general de Concertación Agraria y Mediación en Sedatu, afirmó que “estos planes son una intervención integral para atender las demandas históricas de la población indígena, donde la Sedatu, en coordinación con el Ramo 15, contribuyen en el eje temático tierra y territorio”.
En cuanto a restituciones específicas, el PADCA ha permitido devolver casi seis mil hectáreas a la comunidad San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tuxpan, como parte del Plan de Justicia del Pueblo Wixárika, además de otras superficies que suman más de mil hectáreas a comunidades como Bosques de San Elías Repechique y Mogótavo, todas consolidadas mediante Decreto Presidencial.
De igual forma, a través de la enajenación de terrenos nacionales, se titularon mil 485 hectáreas a la comunidad Tarahumara “Guasachique” y más de 500 hectáreas a la comunidad Ódami “Mesa Colorada”, acciones que fortalecen el Plan de Justicia en la Sierra Tarahumara.
La funcionaria subrayó que “con estas acciones, los territorios fueron reconocidos a sus legítimos dueños, después de décadas de despojo, para asegurar su futuro, los sueños, la esperanza, la historia, risas y tradiciones de cada uno de sus habitantes, y continuar preservando su relación ancestral con la tierra”.
Estas políticas reflejan un compromiso sólido del Gobierno de México para garantizar la seguridad jurídica y el desarrollo integral de los pueblos indígenas, promoviendo la conservación de sus territorios y respetando sus sistemas normativos propios.