Rompe Perú relaciones diplomáticas con Irán por crisis democrática y tensión en Ormuz
Lima.- El gobierno de Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, anunció este 1 de septiembre la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, aunque mantendrá los vínculos consulares, tras cuestionar la situación democrática en ese país, las restricciones al comercio marítimo en el estrecho de Ormuz y la falta de cooperación con las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La Cancillería peruana informó que la decisión responde a la posición del país en materia de derecho internacional y democracia. “Con base en su histórica vocación pacifista y en ejercicio de su indeclinable compromiso con el respeto al derecho internacional y la defensa de la democracia, el gobierno de la República del Perú tomó la decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán”.
Entre los argumentos expuestos por Lima figura lo que describió como un deterioro de las condiciones democráticas en Irán. El gobierno peruano señaló la represión de manifestaciones pacíficas, las restricciones a la libertad de prensa, la discriminación contra mujeres y niñas y la persecución de opositores políticos.
Perú también vinculó la decisión con la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de energía. La tensión entre Irán y Estados Unidos, así como el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, ha provocado una reducción considerable del tránsito marítimo por la zona.
En los últimos días, solo un número reducido de embarcaciones ha atravesado el estrecho, mientras que los grandes buques petroleros y transportadores de gas prácticamente han dejado de utilizar esta vía.
La ruptura anunciada por Perú no incluye las relaciones consulares. El gobierno también cuestionó a Irán por, según su postura, obstaculizar las inspecciones del OIEA dentro de su territorio.
Rompe Perú relaciones diplomáticas con Irán por crisis democrática y tensión en Ormuz
Lima.- El gobierno de Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, anunció este 1 de septiembre la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, aunque mantendrá los vínculos consulares, tras cuestionar la situación democrática en ese país, las restricciones al comercio marítimo en el estrecho de Ormuz y la falta de cooperación con las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La Cancillería peruana informó que la decisión responde a la posición del país en materia de derecho internacional y democracia. “Con base en su histórica vocación pacifista y en ejercicio de su indeclinable compromiso con el respeto al derecho internacional y la defensa de la democracia, el gobierno de la República del Perú tomó la decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán”.
Entre los argumentos expuestos por Lima figura lo que describió como un deterioro de las condiciones democráticas en Irán. El gobierno peruano señaló la represión de manifestaciones pacíficas, las restricciones a la libertad de prensa, la discriminación contra mujeres y niñas y la persecución de opositores políticos.
Perú también vinculó la decisión con la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de energía. La tensión entre Irán y Estados Unidos, así como el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes, ha provocado una reducción considerable del tránsito marítimo por la zona.
En los últimos días, solo un número reducido de embarcaciones ha atravesado el estrecho, mientras que los grandes buques petroleros y transportadores de gas prácticamente han dejado de utilizar esta vía.
La ruptura anunciada por Perú no incluye las relaciones consulares. El gobierno también cuestionó a Irán por, según su postura, obstaculizar las inspecciones del OIEA dentro de su territorio.