Recrudece violencia en Frontera Comalapa con desapariciones atribuidas al Cártel de Sinaloa
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS. — Pese a una aparente calma en varios municipios de la Sierra de Chiapas desde el cambio de gobierno en diciembre pasado, la violencia en Frontera Comalapa persiste con fuerza. De acuerdo con testimonios de habitantes, presuntos miembros del Cártel de Sinaloa han realizado múltiples “levantones” en las últimas semanas contra personas vinculadas con el grupo El Maíz, considerado brazo civil del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Desde que entró el nuevo gobierno estatal la situación en la mayoría de municipios de la frontera y la sierra está relativamente tranquila, pero en Frontera Comalapa está tenso por los levantones”, declararon algunos residentes, quienes solicitaron el anonimato por seguridad.
Relataron que muchas de las personas secuestradas fueron obligadas en su momento a colaborar con El Maíz bajo amenaza de muerte durante la disputa territorial entre los cárteles. Tan solo la semana pasada, un hombre y sus tres hijos fueron privados de la libertad, lo que eleva el número estimado de desaparecidos desde que el Cártel de Sinaloa asumió el control a más de 25 personas, según los testimonios.
La violencia en Frontera Comalapa no es nueva. Desde mediados de 2021, cuando comenzó la lucha entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa, se han registrado asesinatos, enfrentamientos, desplazamientos forzados, quema de vehículos y extorsiones. Aunque las autoridades del nuevo gobierno, encabezado por el morenista Eduardo Ramírez Aguilar, han logrado reducir los bloqueos carreteros, los actos de violencia continúan.
Entre las víctimas recientes, señalaron los pobladores, se encuentran comerciantes y ciudadanos comunes. Uno de los afectados era vendedor de autos, y otro tenía participación en actividades de la Iglesia católica. Además, un empresario local identificado como Carlos N., dueño de varias tortillerías, fue asesinado a balazos en pleno centro del municipio por dos sujetos armados.
“La situación está difícil; el CS tiene el control total y aunque parece que no se están metiendo con la gente, sus integrantes deciden quién trabaja las concesiones de transporte público o de comercio pues algunas personas pertenecieron a El Maíz”, afirmaron los testigos.
Esta persistente violencia en Frontera Comalapa ha obligado a varias familias a abandonar el municipio por temor a represalias. Si bien la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, creada durante esta administración estatal, mantiene presencia en la zona, habitantes denuncian que su actuación es limitada. “Los pakales están ahí, pero no hacen mucho, pareciera que hay complicidad”, aseguraron.
Aunque los retenes y los grupos armados que antes circulaban abiertamente ya no son visibles, la violencia en Frontera Comalapa sigue latente. Para muchos, el control territorial del crimen organizado continúa siendo una amenaza constante a la paz y a la vida de los pobladores.
Recrudece violencia en Frontera Comalapa con desapariciones atribuidas al Cártel de Sinaloa
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS. — Pese a una aparente calma en varios municipios de la Sierra de Chiapas desde el cambio de gobierno en diciembre pasado, la violencia en Frontera Comalapa persiste con fuerza. De acuerdo con testimonios de habitantes, presuntos miembros del Cártel de Sinaloa han realizado múltiples “levantones” en las últimas semanas contra personas vinculadas con el grupo El Maíz, considerado brazo civil del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Desde que entró el nuevo gobierno estatal la situación en la mayoría de municipios de la frontera y la sierra está relativamente tranquila, pero en Frontera Comalapa está tenso por los levantones”, declararon algunos residentes, quienes solicitaron el anonimato por seguridad.
Relataron que muchas de las personas secuestradas fueron obligadas en su momento a colaborar con El Maíz bajo amenaza de muerte durante la disputa territorial entre los cárteles. Tan solo la semana pasada, un hombre y sus tres hijos fueron privados de la libertad, lo que eleva el número estimado de desaparecidos desde que el Cártel de Sinaloa asumió el control a más de 25 personas, según los testimonios.
La violencia en Frontera Comalapa no es nueva. Desde mediados de 2021, cuando comenzó la lucha entre el CJNG y el Cártel de Sinaloa, se han registrado asesinatos, enfrentamientos, desplazamientos forzados, quema de vehículos y extorsiones. Aunque las autoridades del nuevo gobierno, encabezado por el morenista Eduardo Ramírez Aguilar, han logrado reducir los bloqueos carreteros, los actos de violencia continúan.
Entre las víctimas recientes, señalaron los pobladores, se encuentran comerciantes y ciudadanos comunes. Uno de los afectados era vendedor de autos, y otro tenía participación en actividades de la Iglesia católica. Además, un empresario local identificado como Carlos N., dueño de varias tortillerías, fue asesinado a balazos en pleno centro del municipio por dos sujetos armados.
“La situación está difícil; el CS tiene el control total y aunque parece que no se están metiendo con la gente, sus integrantes deciden quién trabaja las concesiones de transporte público o de comercio pues algunas personas pertenecieron a El Maíz”, afirmaron los testigos.
Esta persistente violencia en Frontera Comalapa ha obligado a varias familias a abandonar el municipio por temor a represalias. Si bien la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, creada durante esta administración estatal, mantiene presencia en la zona, habitantes denuncian que su actuación es limitada. “Los pakales están ahí, pero no hacen mucho, pareciera que hay complicidad”, aseguraron.
Aunque los retenes y los grupos armados que antes circulaban abiertamente ya no son visibles, la violencia en Frontera Comalapa sigue latente. Para muchos, el control territorial del crimen organizado continúa siendo una amenaza constante a la paz y a la vida de los pobladores.