Congresistas de EU exigen frenar planes bélicos contra Cuba y piden fin de sanciones
Washington, Estados Unidos – Un grupo de más de 30 legisladores federales de Estados Unidos envió una carta a la administración del presidente Donald Trump para exigir que abandone cualquier plan de acción militar contra Cuba, además de solicitar el levantamiento de sanciones económicas y el cierre del uso de la base naval de Guantánamo como centro de detención para migrantes.
La iniciativa fue impulsada principalmente por congresistas demócratas y progresistas, quienes expresaron su preocupación por las crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
En la carta dirigida a funcionarios del gobierno estadounidense, los legisladores advirtieron que una intervención militar “sería ilegal, desestabilizadora y catastrófica para la población cubana”, además de provocar una nueva ola migratoria en la región.
Los congresistas también cuestionaron el endurecimiento de las sanciones económicas impuestas por la Casa Blanca, argumentando que las restricciones han agravado la crisis humanitaria y económica que atraviesa la isla caribeña.
De acuerdo con los firmantes, la política de presión no ha generado avances democráticos y, por el contrario, ha incrementado el sufrimiento de la población civil.
En semanas recientes, el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno podría “tomar Cuba casi inmediatamente”, declaraciones que fueron interpretadas por diversos sectores políticos como una amenaza directa contra la soberanía cubana.
Además, legisladores opositores a una escalada militar señalaron que cualquier operación armada requeriría autorización del Congreso estadounidense, conforme a la legislación vigente.
En abril pasado, senadores demócratas intentaron aprobar una resolución para impedir ataques unilaterales contra Cuba; sin embargo, la propuesta fue bloqueada por la mayoría republicana en el Senado.
El debate ha provocado reacciones tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Organizaciones defensoras de derechos humanos y diversos sectores internacionales han advertido sobre el riesgo de una crisis regional si continúan aumentando las tensiones entre ambos países.
Mientras tanto, el gobierno cubano ha reiterado públicamente su disposición al diálogo, aunque insistió en que cualquier negociación debe realizarse “sin presiones ni amenazas”.
Congresistas de EU exigen frenar planes bélicos contra Cuba y piden fin de sanciones
Washington, Estados Unidos – Un grupo de más de 30 legisladores federales de Estados Unidos envió una carta a la administración del presidente Donald Trump para exigir que abandone cualquier plan de acción militar contra Cuba, además de solicitar el levantamiento de sanciones económicas y el cierre del uso de la base naval de Guantánamo como centro de detención para migrantes.
La iniciativa fue impulsada principalmente por congresistas demócratas y progresistas, quienes expresaron su preocupación por las crecientes tensiones entre Washington y La Habana.
En la carta dirigida a funcionarios del gobierno estadounidense, los legisladores advirtieron que una intervención militar “sería ilegal, desestabilizadora y catastrófica para la población cubana”, además de provocar una nueva ola migratoria en la región.
Los congresistas también cuestionaron el endurecimiento de las sanciones económicas impuestas por la Casa Blanca, argumentando que las restricciones han agravado la crisis humanitaria y económica que atraviesa la isla caribeña.
De acuerdo con los firmantes, la política de presión no ha generado avances democráticos y, por el contrario, ha incrementado el sufrimiento de la población civil.
En semanas recientes, el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno podría “tomar Cuba casi inmediatamente”, declaraciones que fueron interpretadas por diversos sectores políticos como una amenaza directa contra la soberanía cubana.
Además, legisladores opositores a una escalada militar señalaron que cualquier operación armada requeriría autorización del Congreso estadounidense, conforme a la legislación vigente.
En abril pasado, senadores demócratas intentaron aprobar una resolución para impedir ataques unilaterales contra Cuba; sin embargo, la propuesta fue bloqueada por la mayoría republicana en el Senado.
El debate ha provocado reacciones tanto dentro como fuera de Estados Unidos. Organizaciones defensoras de derechos humanos y diversos sectores internacionales han advertido sobre el riesgo de una crisis regional si continúan aumentando las tensiones entre ambos países.
Mientras tanto, el gobierno cubano ha reiterado públicamente su disposición al diálogo, aunque insistió en que cualquier negociación debe realizarse “sin presiones ni amenazas”.