Spurs extienden las Finales de la Conferencia Oeste al Juego 7
San Antonio.- El Frost Bank Center rugió como en sus mejores noches de postemporada y los San Antonio Spurs respondieron con una actuación aplastante para mantenerse con vida. Con un dominante triunfo de 118-91 sobre el Oklahoma City Thunder, la franquicia texana igualó 3-3 las Finales de la Conferencia Oeste y obligó a un dramático Juego 7.
Desde el salto inicial, el partido tuvo aroma a revancha. Después de la dura derrota sufrida en el Juego 5, los Spurs salieron con una agresividad feroz. Apenas transcurrían segundos del primer cuarto cuando Victor Wembanyama clavó dos triples consecutivos y además regaló una tapa que levantó de sus asientos a los aficionados de San Antonio. El mensaje era claro: los Spurs no estaban dispuestos a entregar la serie en casa.
Mientras Oklahoma City buscaba acomodarse, San Antonio encontró ritmo en ambos costados de la cancha. Wembanyama dominaba la pintura, Stephon Castle dirigía con inteligencia y Dylan Harper aportaba energía desde la rotación. Cada posesión del Thunder parecía una batalla cuesta arriba. Shai Gilgeous-Alexander, habitualmente letal, se topó una y otra vez con la defensa texana y terminó limitado a una noche incómoda, lanzando con baja efectividad.
El tercer cuarto fue una auténtica pesadilla para Oklahoma City. San Antonio firmó una corrida de 20-0 y dejó al campeón defensor casi ocho minutos sin anotar. La defensa encabezada por Wembanyama y Castle asfixió completamente a los visitantes, que fallaron 14 disparos consecutivos en uno de sus peores lapsos ofensivos de toda la temporada.
Ahora, después de seis capítulos intensos, todo se definirá en Oklahoma City. Un último partido. Un boleto a las Finales de la NBA. Y una rivalidad que empieza a sentirse histórica.
Spurs extienden las Finales de la Conferencia Oeste al Juego 7
San Antonio.- El Frost Bank Center rugió como en sus mejores noches de postemporada y los San Antonio Spurs respondieron con una actuación aplastante para mantenerse con vida. Con un dominante triunfo de 118-91 sobre el Oklahoma City Thunder, la franquicia texana igualó 3-3 las Finales de la Conferencia Oeste y obligó a un dramático Juego 7.
Desde el salto inicial, el partido tuvo aroma a revancha. Después de la dura derrota sufrida en el Juego 5, los Spurs salieron con una agresividad feroz. Apenas transcurrían segundos del primer cuarto cuando Victor Wembanyama clavó dos triples consecutivos y además regaló una tapa que levantó de sus asientos a los aficionados de San Antonio. El mensaje era claro: los Spurs no estaban dispuestos a entregar la serie en casa.
Mientras Oklahoma City buscaba acomodarse, San Antonio encontró ritmo en ambos costados de la cancha. Wembanyama dominaba la pintura, Stephon Castle dirigía con inteligencia y Dylan Harper aportaba energía desde la rotación. Cada posesión del Thunder parecía una batalla cuesta arriba. Shai Gilgeous-Alexander, habitualmente letal, se topó una y otra vez con la defensa texana y terminó limitado a una noche incómoda, lanzando con baja efectividad.
El tercer cuarto fue una auténtica pesadilla para Oklahoma City. San Antonio firmó una corrida de 20-0 y dejó al campeón defensor casi ocho minutos sin anotar. La defensa encabezada por Wembanyama y Castle asfixió completamente a los visitantes, que fallaron 14 disparos consecutivos en uno de sus peores lapsos ofensivos de toda la temporada.
Ahora, después de seis capítulos intensos, todo se definirá en Oklahoma City. Un último partido. Un boleto a las Finales de la NBA. Y una rivalidad que empieza a sentirse histórica.