Resiente Quintana Roo impacto del sargazo en el arranque de la temporada de langosta
Cancún.- La llegada masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo encendió las alertas entre el sector pesquero ante el inicio de la temporada de captura de langosta, ya que productores y cooperativas advierten que la acumulación del alga podría afectar la calidad del producto, dificultar las labores de pesca y provocar pérdidas económicas en diversas comunidades del Caribe mexicano.
Representantes de las cooperativas pesqueras señalaron que el fenómeno registra niveles inusuales en varias zonas del estado, principalmente en el sur, donde la presencia del sargazo se mantiene constante en playas y áreas de desembarque utilizadas por los trabajadores del mar.
Baltazar Gómez Catzín, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras de Quintana Roo, advirtió que las condiciones actuales podrían complicar el desarrollo de la temporada que comienza este miércoles. Explicó que, aunque las áreas profundas donde se captura la langosta no presentan afectaciones directas, sí existe preocupación por las zonas donde se encuentran las trampas utilizadas para la pesca.
De acuerdo con el dirigente, el sargazo en proceso de descomposición modifica las condiciones del agua y puede elevar su temperatura, un factor que representa un riesgo para la supervivencia de la especie, que se desarrolla mejor en ambientes más fríos.
Las cooperativas ubicadas en localidades como Punta Herrero, Punta Allen, María Elena, Tulum y Mahahual figuran entre las más expuestas a esta situación debido a la gran cantidad de alga acumulada cerca de la costa.
A las posibles afectaciones biológicas se suman problemas operativos. Pescadores reportaron que el exceso de material vegetal les impide acercar sus embarcaciones hasta la playa, obligándolos a desembarcar a considerable distancia y trasladar su producto caminando entre extensas áreas cubiertas por sargazo.
Los trabajadores del sector señalaron que esta situación incrementa los riesgos durante las maniobras de descarga y puede afectar la conservación de la captura. Además, advirtieron que enfrentan peligros adicionales al desplazarse por zonas donde la visibilidad es prácticamente nula debido a la acumulación del alga.
“a ciegas”, describieron algunos pescadores al referirse a las condiciones en las que deben recorrer la franja costera para llegar a tierra firme.
Pese al panorama, el sector mantiene expectativas positivas y busca alcanzar resultados similares a los obtenidos durante el ciclo anterior. El objetivo es igualar las cerca de 600 toneladas de langosta entera, viva o muerta, así como alrededor de 25 toneladas de cola de langosta registradas el año pasado.
En Quintana Roo, alrededor de mil 500 pescadores participan en esta actividad económica. Los productores estiman comercializar la langosta viva entera entre 350 y 400 pesos por kilogramo, ingresos que consideran fundamentales para cubrir compromisos financieros y sostener la actividad de las cooperativas.
Ante este escenario, pescadores de Puerto Juárez solicitaron el respaldo de las autoridades para reforzar las labores de limpieza en las playas, al considerar que la magnitud del problema rebasa la capacidad operativa de las comunidades pesqueras y amenaza el desempeño de una de las temporadas más importantes para el sector.
Resiente Quintana Roo impacto del sargazo en el arranque de la temporada de langosta
Cancún.- La llegada masiva de sargazo a las costas de Quintana Roo encendió las alertas entre el sector pesquero ante el inicio de la temporada de captura de langosta, ya que productores y cooperativas advierten que la acumulación del alga podría afectar la calidad del producto, dificultar las labores de pesca y provocar pérdidas económicas en diversas comunidades del Caribe mexicano.
Representantes de las cooperativas pesqueras señalaron que el fenómeno registra niveles inusuales en varias zonas del estado, principalmente en el sur, donde la presencia del sargazo se mantiene constante en playas y áreas de desembarque utilizadas por los trabajadores del mar.
Baltazar Gómez Catzín, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras de Quintana Roo, advirtió que las condiciones actuales podrían complicar el desarrollo de la temporada que comienza este miércoles. Explicó que, aunque las áreas profundas donde se captura la langosta no presentan afectaciones directas, sí existe preocupación por las zonas donde se encuentran las trampas utilizadas para la pesca.
De acuerdo con el dirigente, el sargazo en proceso de descomposición modifica las condiciones del agua y puede elevar su temperatura, un factor que representa un riesgo para la supervivencia de la especie, que se desarrolla mejor en ambientes más fríos.
Las cooperativas ubicadas en localidades como Punta Herrero, Punta Allen, María Elena, Tulum y Mahahual figuran entre las más expuestas a esta situación debido a la gran cantidad de alga acumulada cerca de la costa.
A las posibles afectaciones biológicas se suman problemas operativos. Pescadores reportaron que el exceso de material vegetal les impide acercar sus embarcaciones hasta la playa, obligándolos a desembarcar a considerable distancia y trasladar su producto caminando entre extensas áreas cubiertas por sargazo.
Los trabajadores del sector señalaron que esta situación incrementa los riesgos durante las maniobras de descarga y puede afectar la conservación de la captura. Además, advirtieron que enfrentan peligros adicionales al desplazarse por zonas donde la visibilidad es prácticamente nula debido a la acumulación del alga.
“a ciegas”, describieron algunos pescadores al referirse a las condiciones en las que deben recorrer la franja costera para llegar a tierra firme.
Pese al panorama, el sector mantiene expectativas positivas y busca alcanzar resultados similares a los obtenidos durante el ciclo anterior. El objetivo es igualar las cerca de 600 toneladas de langosta entera, viva o muerta, así como alrededor de 25 toneladas de cola de langosta registradas el año pasado.
En Quintana Roo, alrededor de mil 500 pescadores participan en esta actividad económica. Los productores estiman comercializar la langosta viva entera entre 350 y 400 pesos por kilogramo, ingresos que consideran fundamentales para cubrir compromisos financieros y sostener la actividad de las cooperativas.
Ante este escenario, pescadores de Puerto Juárez solicitaron el respaldo de las autoridades para reforzar las labores de limpieza en las playas, al considerar que la magnitud del problema rebasa la capacidad operativa de las comunidades pesqueras y amenaza el desempeño de una de las temporadas más importantes para el sector.