Hiperconexión digital pone en riesgo la atención de estudiantes; Gobierno de México enciende debate
Ciudad de México – La hiperconexión digital se ha convertido en uno de los principales retos para la atención y el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes. Durante la conferencia matutina de este lunes, autoridades educativas y especialistas en pedagogía expusieron los efectos que el uso excesivo de dispositivos electrónicos, redes sociales e inteligencia artificial puede tener sobre la concentración, la tolerancia a la frustración, la convivencia familiar y el desempeño escolar.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que más de la mitad de los jóvenes de entre 11 y 17 años recibe aproximadamente 237 notificaciones diariamente en sus dispositivos electrónicos.
De acuerdo con los datos presentados, 23 por ciento de esas notificaciones llegan durante el horario escolar, lo que representa, en promedio, una interrupción cada cuatro minutos.
El funcionario explicó que el problema no se limita al momento exacto en que llega una notificación. Una vez que un estudiante pierde la concentración por una distracción, puede requerir hasta 20 minutos para recuperar plenamente la atención en la actividad que estaba realizando.
Esta situación coloca a los docentes en la primera línea del desafío por recuperar la atención dentro de los salones de clases, particularmente en un contexto en el que los estudiantes están expuestos de manera permanente a estímulos digitales.
Delgado Carrillo subrayó que los maestros no pueden enfrentar solos esta problemática y llamó a generar una estrategia conjunta para proteger el aula como un espacio destinado al aprendizaje, la convivencia y la concentración.
“Por eso no podemos dejar solas y solos a los maestros y las maestras; tenemos que ir todos encaminados a lograr la atención, la concentración de los niños y cuidar ese espacio extraordinario, el aula, donde ocurre algo que ninguna pantalla puede sustituir”, sostuvo el titular de la SEP, al destacar la importancia del encuentro presencial para el aprendizaje dentro de la Nueva Escuela Mexicana.
La velocidad digital modifica la manera de aprender
Durante la exposición también participó la pedagoga Yareni Annalie Domínguez Delgado, académica vinculada con la UNAM y especialista en temas de formación docente, educación mediada por tecnología y transformación digital.
La especialista explicó que la exposición constante a dispositivos electrónicos y redes sociales está modificando la manera en que las nuevas generaciones se relacionan con el conocimiento.
Según su planteamiento, se está transitando de procesos de aprendizaje que tradicionalmente implicaban mayor lentitud, reflexión y pausas, hacia una dinámica caracterizada por la búsqueda de respuestas rápidas, eficientes e inmediatas.
Esta transformación, advirtió, puede reducir la tolerancia a la frustración que implica aprender, debido a que los estudiantes están cada vez más acostumbrados a obtener información y estímulos de manera instantánea.
El desafío, por ello, no consiste únicamente en retirar los dispositivos de las aulas, sino en enseñar a niñas, niños y adolescentes a relacionarse de manera crítica y responsable con el entorno digital.
Las aulas, como espacios de resistencia y cuidado
Domínguez Delgado planteó que las escuelas deben ser concebidas como espacios de resistencia frente a la inmediatez digital, pero también como lugares de cuidado y construcción de comunidad.
La propuesta parte de recuperar el aula como un espacio en el que los estudiantes puedan desarrollar capacidades que requieren tiempo y concentración: reflexionar, dialogar, analizar información, resolver problemas y construir conocimiento con otras personas.
En este sentido, la especialista destacó la necesidad de que los estudiantes desarrollen herramientas para navegar en internet de manera crítica, identificar información falsa o engañosa y reconocer los posibles sesgos derivados de los algoritmos.
El objetivo, explicó, es avanzar hacia la formación de una ciudadanía crítica, capaz de comprender que la información que aparece en las plataformas digitales no necesariamente es neutral ni responde únicamente a los intereses del usuario.
La trayectoria académica de Domínguez Delgado está vinculada con la investigación sobre currículo, identidad y formación docente, práctica reflexiva y educación mediada por tecnología. Registros de la UNAM también documentan su trabajo académico en estas áreas.
Redes sociales también impactan la convivencia familiar
Otro de los aspectos señalados durante la exposición fue el efecto que el uso excesivo de dispositivos puede tener fuera de las aulas.
La especialista compartió observaciones relacionadas con cambios en el comportamiento de estudiantes, entre ellos dificultades para descansar adecuadamente, menor desempeño escolar y una reducción de los espacios de convivencia.
El problema, explicó, también puede trasladarse al ámbito familiar cuando el uso constante de celulares y redes sociales desplaza las conversaciones, actividades compartidas y vínculos presenciales.
Por ello, el reto no corresponde exclusivamente a las escuelas. Padres y madres de familia, docentes, estudiantes, autoridades y las propias plataformas digitales forman parte de una discusión que busca establecer límites y promover un uso responsable de la tecnología.
Sheinbaum llama a discutir regulación de plataformas
Durante la conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también abordó los efectos que pueden tener las redes sociales y las herramientas de inteligencia artificial sobre niñas, niños y adolescentes.
La mandataria señaló que los algoritmos utilizados por las plataformas digitales pueden influir en los hábitos de consumo, el comportamiento, la convivencia familiar y otros aspectos de la vida cotidiana.
Sheinbaum sostuvo que las plataformas tienen una responsabilidad respecto de la información y los contenidos que distribuyen, particularmente cuando se trata de menores de edad, aunque también subrayó que los usuarios deben utilizar estas herramientas de manera responsable.
La presidenta planteó además la necesidad de discutir socialmente una posible regulación de las plataformas digitales.
“Tiene que haber alguna regulación a las plataformas y eso es lo que desde mi punto de vista tenemos que discutir como sociedad”, afirmó.
Respecto a la inteligencia artificial, Sheinbaum señaló que el tema tampoco puede resolverse únicamente mediante una decisión gubernamental, sino que requiere una discusión amplia sobre sus alcances, riesgos y formas de utilización.
SEP analiza una materia sobre riesgos digitales
Ante este escenario, Mario Delgado informó que desde la Secretaría de Educación Pública se puede evaluar la creación de una materia o espacio específico dentro de las escuelas para enseñar a los estudiantes sobre los riesgos asociados con los dispositivos digitales y su utilización.
La propuesta buscaría que los estudiantes no solamente aprendan a utilizar la tecnología, sino que comprendan sus riesgos, conozcan mecanismos de protección y desarrollen criterios para tomar decisiones responsables en internet.
El planteamiento también abre la puerta a fortalecer la educación digital desde las aulas, de manera que los estudiantes puedan reconocer fenómenos como la desinformación, los contenidos diseñados para captar su atención y los posibles sesgos de los algoritmos.
El objetivo sería avanzar de una visión en la que los dispositivos son considerados únicamente herramientas tecnológicas hacia una formación que permita comprender el entorno digital en el que se desenvuelven las nuevas generaciones.
El reto: recuperar la atención sin ignorar la tecnología
La discusión planteada por autoridades y especialistas no parte necesariamente de considerar a la tecnología como enemiga de la educación. El desafío está en evitar que el uso permanente de dispositivos termine desplazando actividades fundamentales para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
La escuela, en este contexto, mantiene un papel central como espacio de convivencia, aprendizaje y formación del pensamiento crítico.
Los datos presentados sobre las notificaciones y los tiempos de recuperación de la atención ponen de manifiesto una problemática que ya forma parte de la vida cotidiana de millones de estudiantes: aprender en un entorno donde la información, los mensajes y los estímulos digitales están disponibles prácticamente en todo momento.
Frente a ello, la SEP plantea fortalecer el papel de los docentes y analizar nuevas estrategias educativas, mientras especialistas llaman a recuperar los espacios de diálogo, reflexión y convivencia.
La discusión sobre celulares, redes sociales e inteligencia artificial en las escuelas, por tanto, no se limita a decidir si los estudiantes deben o no utilizar un dispositivo. El debate apunta hacia una pregunta más amplia: cómo preparar a las nuevas generaciones para utilizar la tecnología sin permitir que la tecnología termine controlando su atención, sus hábitos de aprendizaje y sus relaciones personales.
Hiperconexión digital pone en riesgo la atención de estudiantes; Gobierno de México enciende debate
Ciudad de México – La hiperconexión digital se ha convertido en uno de los principales retos para la atención y el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes. Durante la conferencia matutina de este lunes, autoridades educativas y especialistas en pedagogía expusieron los efectos que el uso excesivo de dispositivos electrónicos, redes sociales e inteligencia artificial puede tener sobre la concentración, la tolerancia a la frustración, la convivencia familiar y el desempeño escolar.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que más de la mitad de los jóvenes de entre 11 y 17 años recibe aproximadamente 237 notificaciones diariamente en sus dispositivos electrónicos.
De acuerdo con los datos presentados, 23 por ciento de esas notificaciones llegan durante el horario escolar, lo que representa, en promedio, una interrupción cada cuatro minutos.
El funcionario explicó que el problema no se limita al momento exacto en que llega una notificación. Una vez que un estudiante pierde la concentración por una distracción, puede requerir hasta 20 minutos para recuperar plenamente la atención en la actividad que estaba realizando.
Esta situación coloca a los docentes en la primera línea del desafío por recuperar la atención dentro de los salones de clases, particularmente en un contexto en el que los estudiantes están expuestos de manera permanente a estímulos digitales.
Delgado Carrillo subrayó que los maestros no pueden enfrentar solos esta problemática y llamó a generar una estrategia conjunta para proteger el aula como un espacio destinado al aprendizaje, la convivencia y la concentración.
“Por eso no podemos dejar solas y solos a los maestros y las maestras; tenemos que ir todos encaminados a lograr la atención, la concentración de los niños y cuidar ese espacio extraordinario, el aula, donde ocurre algo que ninguna pantalla puede sustituir”, sostuvo el titular de la SEP, al destacar la importancia del encuentro presencial para el aprendizaje dentro de la Nueva Escuela Mexicana.
La velocidad digital modifica la manera de aprender
Durante la exposición también participó la pedagoga Yareni Annalie Domínguez Delgado, académica vinculada con la UNAM y especialista en temas de formación docente, educación mediada por tecnología y transformación digital.
La especialista explicó que la exposición constante a dispositivos electrónicos y redes sociales está modificando la manera en que las nuevas generaciones se relacionan con el conocimiento.
Según su planteamiento, se está transitando de procesos de aprendizaje que tradicionalmente implicaban mayor lentitud, reflexión y pausas, hacia una dinámica caracterizada por la búsqueda de respuestas rápidas, eficientes e inmediatas.
Esta transformación, advirtió, puede reducir la tolerancia a la frustración que implica aprender, debido a que los estudiantes están cada vez más acostumbrados a obtener información y estímulos de manera instantánea.
El desafío, por ello, no consiste únicamente en retirar los dispositivos de las aulas, sino en enseñar a niñas, niños y adolescentes a relacionarse de manera crítica y responsable con el entorno digital.
Las aulas, como espacios de resistencia y cuidado
Domínguez Delgado planteó que las escuelas deben ser concebidas como espacios de resistencia frente a la inmediatez digital, pero también como lugares de cuidado y construcción de comunidad.
La propuesta parte de recuperar el aula como un espacio en el que los estudiantes puedan desarrollar capacidades que requieren tiempo y concentración: reflexionar, dialogar, analizar información, resolver problemas y construir conocimiento con otras personas.
En este sentido, la especialista destacó la necesidad de que los estudiantes desarrollen herramientas para navegar en internet de manera crítica, identificar información falsa o engañosa y reconocer los posibles sesgos derivados de los algoritmos.
El objetivo, explicó, es avanzar hacia la formación de una ciudadanía crítica, capaz de comprender que la información que aparece en las plataformas digitales no necesariamente es neutral ni responde únicamente a los intereses del usuario.
La trayectoria académica de Domínguez Delgado está vinculada con la investigación sobre currículo, identidad y formación docente, práctica reflexiva y educación mediada por tecnología. Registros de la UNAM también documentan su trabajo académico en estas áreas.
Redes sociales también impactan la convivencia familiar
Otro de los aspectos señalados durante la exposición fue el efecto que el uso excesivo de dispositivos puede tener fuera de las aulas.
La especialista compartió observaciones relacionadas con cambios en el comportamiento de estudiantes, entre ellos dificultades para descansar adecuadamente, menor desempeño escolar y una reducción de los espacios de convivencia.
El problema, explicó, también puede trasladarse al ámbito familiar cuando el uso constante de celulares y redes sociales desplaza las conversaciones, actividades compartidas y vínculos presenciales.
Por ello, el reto no corresponde exclusivamente a las escuelas. Padres y madres de familia, docentes, estudiantes, autoridades y las propias plataformas digitales forman parte de una discusión que busca establecer límites y promover un uso responsable de la tecnología.
Sheinbaum llama a discutir regulación de plataformas
Durante la conferencia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también abordó los efectos que pueden tener las redes sociales y las herramientas de inteligencia artificial sobre niñas, niños y adolescentes.
La mandataria señaló que los algoritmos utilizados por las plataformas digitales pueden influir en los hábitos de consumo, el comportamiento, la convivencia familiar y otros aspectos de la vida cotidiana.
Sheinbaum sostuvo que las plataformas tienen una responsabilidad respecto de la información y los contenidos que distribuyen, particularmente cuando se trata de menores de edad, aunque también subrayó que los usuarios deben utilizar estas herramientas de manera responsable.
La presidenta planteó además la necesidad de discutir socialmente una posible regulación de las plataformas digitales.
“Tiene que haber alguna regulación a las plataformas y eso es lo que desde mi punto de vista tenemos que discutir como sociedad”, afirmó.
Respecto a la inteligencia artificial, Sheinbaum señaló que el tema tampoco puede resolverse únicamente mediante una decisión gubernamental, sino que requiere una discusión amplia sobre sus alcances, riesgos y formas de utilización.
SEP analiza una materia sobre riesgos digitales
Ante este escenario, Mario Delgado informó que desde la Secretaría de Educación Pública se puede evaluar la creación de una materia o espacio específico dentro de las escuelas para enseñar a los estudiantes sobre los riesgos asociados con los dispositivos digitales y su utilización.
La propuesta buscaría que los estudiantes no solamente aprendan a utilizar la tecnología, sino que comprendan sus riesgos, conozcan mecanismos de protección y desarrollen criterios para tomar decisiones responsables en internet.
El planteamiento también abre la puerta a fortalecer la educación digital desde las aulas, de manera que los estudiantes puedan reconocer fenómenos como la desinformación, los contenidos diseñados para captar su atención y los posibles sesgos de los algoritmos.
El objetivo sería avanzar de una visión en la que los dispositivos son considerados únicamente herramientas tecnológicas hacia una formación que permita comprender el entorno digital en el que se desenvuelven las nuevas generaciones.
El reto: recuperar la atención sin ignorar la tecnología
La discusión planteada por autoridades y especialistas no parte necesariamente de considerar a la tecnología como enemiga de la educación. El desafío está en evitar que el uso permanente de dispositivos termine desplazando actividades fundamentales para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
La escuela, en este contexto, mantiene un papel central como espacio de convivencia, aprendizaje y formación del pensamiento crítico.
Los datos presentados sobre las notificaciones y los tiempos de recuperación de la atención ponen de manifiesto una problemática que ya forma parte de la vida cotidiana de millones de estudiantes: aprender en un entorno donde la información, los mensajes y los estímulos digitales están disponibles prácticamente en todo momento.
Frente a ello, la SEP plantea fortalecer el papel de los docentes y analizar nuevas estrategias educativas, mientras especialistas llaman a recuperar los espacios de diálogo, reflexión y convivencia.
La discusión sobre celulares, redes sociales e inteligencia artificial en las escuelas, por tanto, no se limita a decidir si los estudiantes deben o no utilizar un dispositivo. El debate apunta hacia una pregunta más amplia: cómo preparar a las nuevas generaciones para utilizar la tecnología sin permitir que la tecnología termine controlando su atención, sus hábitos de aprendizaje y sus relaciones personales.