Anuncia Estados Unidos ofensiva total contra el narcotráfico
WASHINGTON, D.C.– El gobierno de Estados Unidos confirmó este martes el envío de tres embarcaciones militares hacia Venezuela como parte de su estrategia para frenar el narcotráfico. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que se emplearán todos los mecanismos del país para combatir el flujo de drogas y capturar a los responsables.
“El presidente Trump ha sido muy claro y consecuente. Está dispuesto a utilizar todos los recursos de su poder para detener la entrada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”, sostuvo la funcionaria en rueda de prensa.
El anuncio se produce en medio de un nuevo repunte de tensiones entre ambos países. Aunque Washington no ha detallado la ubicación exacta ni las acciones específicas de las embarcaciones, el despliegue naval se enmarca en lo que describieron como una política de “mano dura contra los narcoterroristas”.
Durante su intervención, Leavitt también lanzó fuertes acusaciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, al señalarlo como el supuesto cabecilla del cártel de Los Soles, organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un narcoterrorismo. El cártel y Maduro… Esta administración no considera a un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cártel, acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas”, aseveró.
La vocera subrayó que Washington continúa sin reconocer al gobierno de Maduro, postura que ha mantenido desde el mandato anterior y que se refuerza con estas nuevas declaraciones y acciones militares.
El endurecimiento del discurso contra Venezuela ha generado diversas reacciones en el ámbito internacional, donde organizaciones defensoras de derechos humanos y algunos gobiernos latinoamericanos han solicitado cautela para evitar una escalada del conflicto.
Este nuevo movimiento refuerza el compromiso de la Casa Blanca con su política de seguridad nacional, en la que el combate al tráfico de drogas figura como prioridad. En semanas previas, también se habían desplegado operativos aéreos en el Caribe con fines similares.
Con este paso, la administración estadounidense no solo pretende presionar al régimen venezolano, sino también enviar un mensaje firme a otros actores del crimen organizado en la región. Según analistas internacionales, la operación podría derivar en una mayor tensión geopolítica si no se establece un canal diplomático para desactivar la confrontación.
Anuncia Estados Unidos ofensiva total contra el narcotráfico
WASHINGTON, D.C.– El gobierno de Estados Unidos confirmó este martes el envío de tres embarcaciones militares hacia Venezuela como parte de su estrategia para frenar el narcotráfico. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que se emplearán todos los mecanismos del país para combatir el flujo de drogas y capturar a los responsables.
“El presidente Trump ha sido muy claro y consecuente. Está dispuesto a utilizar todos los recursos de su poder para detener la entrada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”, sostuvo la funcionaria en rueda de prensa.
El anuncio se produce en medio de un nuevo repunte de tensiones entre ambos países. Aunque Washington no ha detallado la ubicación exacta ni las acciones específicas de las embarcaciones, el despliegue naval se enmarca en lo que describieron como una política de “mano dura contra los narcoterroristas”.
Durante su intervención, Leavitt también lanzó fuertes acusaciones contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, al señalarlo como el supuesto cabecilla del cártel de Los Soles, organización criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.
“El régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un narcoterrorismo. El cártel y Maduro… Esta administración no considera a un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cártel, acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas”, aseveró.
La vocera subrayó que Washington continúa sin reconocer al gobierno de Maduro, postura que ha mantenido desde el mandato anterior y que se refuerza con estas nuevas declaraciones y acciones militares.
El endurecimiento del discurso contra Venezuela ha generado diversas reacciones en el ámbito internacional, donde organizaciones defensoras de derechos humanos y algunos gobiernos latinoamericanos han solicitado cautela para evitar una escalada del conflicto.
Este nuevo movimiento refuerza el compromiso de la Casa Blanca con su política de seguridad nacional, en la que el combate al tráfico de drogas figura como prioridad. En semanas previas, también se habían desplegado operativos aéreos en el Caribe con fines similares.
Con este paso, la administración estadounidense no solo pretende presionar al régimen venezolano, sino también enviar un mensaje firme a otros actores del crimen organizado en la región. Según analistas internacionales, la operación podría derivar en una mayor tensión geopolítica si no se establece un canal diplomático para desactivar la confrontación.