Tiroteos del ICE en Minnesota detonan protestas nacionales en Estados Unidos
MINNEÁPOLIS, ESTADOS UNIDOS.- Una jornada de movilización a escala nacional sacudió este viernes a Estados Unidos, luego de que estudiantes, docentes y organizaciones civiles exigieran el fin de las redadas migratorias y la retirada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras dos tiroteos fatales ocurridos en Minnesota durante operativos federales.
Las protestas se detonaron por la muerte de Alex Pretti, ocurrida el sábado pasado, y de Renee Good, registrada el 7 de enero, ambos ciudadanos estadunidenses que perdieron la vida durante acciones atribuidas a agentes federales en el área de Mineápolis. Los hechos provocaron un rechazo generalizado y reactivaron el debate sobre el uso de la fuerza en la política migratoria.
En ese contexto, organizaciones estudiantiles convocaron a un “día nacional de protesta”, que incluyó huelgas escolares y marchas desde Arizona hasta Georgia. La movilización coincidió con mensajes ambiguos de la administración del presidente Donald Trump respecto al futuro de la Operación Metro Surge, mediante la cual se desplegaron alrededor de tres mil agentes federales en Minnesota para reforzar los controles migratorios.
En barrios cercanos a los lugares donde ocurrieron los tiroteos, maestros y personal educativo marcharon con pancartas y consignas contra el ICE, al tiempo que exigieron la salida inmediata de los agentes federales. Uno de los docentes participantes afirmó que la movilización buscaba advertir al resto del país sobre la expansión de estos operativos: “para enviar un mensaje al resto del país para que se organicen y resistan, porque es posible que la agresiva invasión de los agentes federales les toque a ellos después”.
Las manifestaciones también se concentraron frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, donde cientos de personas se reunieron pese a las bajas temperaturas. Tras discursos de líderes religiosos, los manifestantes avanzaron hacia zonas restringidas, increpando a elementos del Departamento de Seguridad Nacional con consignas para que abandonaran el estado. Parte del contingente se dispersó luego de advertencias de arresto por parte de la policía local.
La inconformidad se replicó en al menos 46 estados. De acuerdo con el sitio nationalshutdown.org, se programaron acciones en unas 250 ciudades, incluidas Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Washington. El llamado central fue suspender actividades laborales, escolares y de consumo como forma de presión para retirar financiamiento al ICE.
En Michigan, estudiantes de una preparatoria en Birmingham abandonaron las aulas y marcharon hacia una zona comercial cercana, recibiendo muestras de apoyo de automovilistas. En Maine, manifestantes se congregaron frente a una iglesia en Portland con carteles críticos a las redadas, mientras que en Georgia se previeron salidas simultáneas en decenas de escuelas secundarias.
En Colorado, distritos escolares optaron por cerrar ante la previsión de ausencias masivas, en una región que ya había sido escenario de operativos intensivos el año pasado. Una situación similar se presentó en Tucson, Arizona, donde al menos 20 escuelas cancelaron clases de manera preventiva.
Las protestas contra el ICE y su política migratoria continúan extendiéndose, alimentadas por la indignación social ante los tiroteos y por el reclamo de comunidades que demandan un alto a las redadas migratorias en Estados Unidos.
Tiroteos del ICE en Minnesota detonan protestas nacionales en Estados Unidos
MINNEÁPOLIS, ESTADOS UNIDOS.- Una jornada de movilización a escala nacional sacudió este viernes a Estados Unidos, luego de que estudiantes, docentes y organizaciones civiles exigieran el fin de las redadas migratorias y la retirada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras dos tiroteos fatales ocurridos en Minnesota durante operativos federales.
Las protestas se detonaron por la muerte de Alex Pretti, ocurrida el sábado pasado, y de Renee Good, registrada el 7 de enero, ambos ciudadanos estadunidenses que perdieron la vida durante acciones atribuidas a agentes federales en el área de Mineápolis. Los hechos provocaron un rechazo generalizado y reactivaron el debate sobre el uso de la fuerza en la política migratoria.
En ese contexto, organizaciones estudiantiles convocaron a un “día nacional de protesta”, que incluyó huelgas escolares y marchas desde Arizona hasta Georgia. La movilización coincidió con mensajes ambiguos de la administración del presidente Donald Trump respecto al futuro de la Operación Metro Surge, mediante la cual se desplegaron alrededor de tres mil agentes federales en Minnesota para reforzar los controles migratorios.
En barrios cercanos a los lugares donde ocurrieron los tiroteos, maestros y personal educativo marcharon con pancartas y consignas contra el ICE, al tiempo que exigieron la salida inmediata de los agentes federales. Uno de los docentes participantes afirmó que la movilización buscaba advertir al resto del país sobre la expansión de estos operativos: “para enviar un mensaje al resto del país para que se organicen y resistan, porque es posible que la agresiva invasión de los agentes federales les toque a ellos después”.
Las manifestaciones también se concentraron frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, donde cientos de personas se reunieron pese a las bajas temperaturas. Tras discursos de líderes religiosos, los manifestantes avanzaron hacia zonas restringidas, increpando a elementos del Departamento de Seguridad Nacional con consignas para que abandonaran el estado. Parte del contingente se dispersó luego de advertencias de arresto por parte de la policía local.
La inconformidad se replicó en al menos 46 estados. De acuerdo con el sitio nationalshutdown.org, se programaron acciones en unas 250 ciudades, incluidas Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Washington. El llamado central fue suspender actividades laborales, escolares y de consumo como forma de presión para retirar financiamiento al ICE.
En Michigan, estudiantes de una preparatoria en Birmingham abandonaron las aulas y marcharon hacia una zona comercial cercana, recibiendo muestras de apoyo de automovilistas. En Maine, manifestantes se congregaron frente a una iglesia en Portland con carteles críticos a las redadas, mientras que en Georgia se previeron salidas simultáneas en decenas de escuelas secundarias.
En Colorado, distritos escolares optaron por cerrar ante la previsión de ausencias masivas, en una región que ya había sido escenario de operativos intensivos el año pasado. Una situación similar se presentó en Tucson, Arizona, donde al menos 20 escuelas cancelaron clases de manera preventiva.
Las protestas contra el ICE y su política migratoria continúan extendiéndose, alimentadas por la indignación social ante los tiroteos y por el reclamo de comunidades que demandan un alto a las redadas migratorias en Estados Unidos.