Investigan autoridades de EU miles de contagios por Cyclospora ligados a cadena de suministro de lechuga
Ciudad de México.- Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen una investigación sobre un amplio aumento de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora, luego de detectar una posible relación entre los contagios y el consumo de lechuga iceberg distribuida en restaurantes de la cadena Taco Bell. Aunque parte de la trazabilidad del producto apunta a una empresa con operaciones en México, hasta ahora no existe evidencia que confirme que la contaminación se originó en territorio mexicano.
De acuerdo con información difundida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la mayoría de los casos identificados se registró entre mayo y julio de este año. La dependencia sanitaria señaló que el brote se encuentra bajo análisis y que las cifras podrían continuar aumentando debido al tiempo que transcurre entre la infección, el diagnóstico médico y la notificación oficial de cada caso.
Las investigaciones epidemiológicas permitieron identificar un patrón común entre numerosos pacientes que consumieron alimentos preparados con lechuga iceberg rallada en establecimientos Taco Bell ubicados en varios estados del país. Como resultado, los organismos de salud iniciaron el rastreo de la cadena de distribución para determinar en qué punto pudo haberse producido la contaminación.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses han contabilizado miles de casos confirmados y sospechosos relacionados con Cyclospora, además de decenas de hospitalizaciones. No obstante, no se han reportado fallecimientos asociados directamente con este brote.
El caso también generó atención en el ámbito comercial debido a que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) identificó que la cadena de suministro de la lechuga investigada converge en un proveedor vinculado con una subsidiaria ubicada en Guanajuato. Tras conocerse esa información, la empresa Taylor Farms anunció el retiro voluntario de diversos productos elaborados con lechuga iceberg distribuidos en varias entidades estadounidenses como medida preventiva.
Sin embargo, tanto la FDA como el Gobierno de México han insistido en que la procedencia del producto forma parte únicamente del proceso de trazabilidad y no constituye una prueba sobre el lugar donde ocurrió la contaminación. Las investigaciones continúan para establecer si el problema se presentó durante la producción agrícola, el procesamiento, el transporte o la manipulación posterior de los alimentos.
Ante la situación, la Secretaría de Salud informó que mantiene coordinación con organismos estadounidenses mediante un grupo técnico integrado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología (DGE) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
La dependencia federal subrayó que los trabajos realizados en México tienen carácter preventivo y buscan reforzar la vigilancia sanitaria mientras se obtienen conclusiones definitivas sobre el origen del brote.
“De acuerdo con la FDA, la trazabilidad converge en un solo proveedor de lechuga que abasteció a los establecimientos involucrados. Sin embargo, la investigación se mantiene en curso, por lo que es importante precisar que la identificación del país de origen del producto constituye un dato de trazabilidad, pero no confirma por sí misma que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano”, señaló la Secretaría de Salud.
Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública indicó que actualmente no existe una emergencia sanitaria en México relacionada con estos casos. No obstante, recomendó fortalecer las medidas de higiene en el manejo de alimentos y agua, además de mantener una vigilancia epidemiológica constante ante cualquier posible riesgo.
La ciclosporiasis suele manifestarse días después del contagio y entre sus principales síntomas destacan diarrea acuosa intensa, dolor abdominal, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y, en algunos casos, fiebre o vómito. Especialistas advierten que, sin atención adecuada, la enfermedad puede prolongarse durante varias semanas y ocasionar complicaciones, principalmente en personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Investigan autoridades de EU miles de contagios por Cyclospora ligados a cadena de suministro de lechuga
Ciudad de México.- Las autoridades sanitarias de Estados Unidos mantienen una investigación sobre un amplio aumento de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora, luego de detectar una posible relación entre los contagios y el consumo de lechuga iceberg distribuida en restaurantes de la cadena Taco Bell. Aunque parte de la trazabilidad del producto apunta a una empresa con operaciones en México, hasta ahora no existe evidencia que confirme que la contaminación se originó en territorio mexicano.
De acuerdo con información difundida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la mayoría de los casos identificados se registró entre mayo y julio de este año. La dependencia sanitaria señaló que el brote se encuentra bajo análisis y que las cifras podrían continuar aumentando debido al tiempo que transcurre entre la infección, el diagnóstico médico y la notificación oficial de cada caso.
Las investigaciones epidemiológicas permitieron identificar un patrón común entre numerosos pacientes que consumieron alimentos preparados con lechuga iceberg rallada en establecimientos Taco Bell ubicados en varios estados del país. Como resultado, los organismos de salud iniciaron el rastreo de la cadena de distribución para determinar en qué punto pudo haberse producido la contaminación.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses han contabilizado miles de casos confirmados y sospechosos relacionados con Cyclospora, además de decenas de hospitalizaciones. No obstante, no se han reportado fallecimientos asociados directamente con este brote.
El caso también generó atención en el ámbito comercial debido a que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) identificó que la cadena de suministro de la lechuga investigada converge en un proveedor vinculado con una subsidiaria ubicada en Guanajuato. Tras conocerse esa información, la empresa Taylor Farms anunció el retiro voluntario de diversos productos elaborados con lechuga iceberg distribuidos en varias entidades estadounidenses como medida preventiva.
Sin embargo, tanto la FDA como el Gobierno de México han insistido en que la procedencia del producto forma parte únicamente del proceso de trazabilidad y no constituye una prueba sobre el lugar donde ocurrió la contaminación. Las investigaciones continúan para establecer si el problema se presentó durante la producción agrícola, el procesamiento, el transporte o la manipulación posterior de los alimentos.
Ante la situación, la Secretaría de Salud informó que mantiene coordinación con organismos estadounidenses mediante un grupo técnico integrado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Dirección General de Epidemiología (DGE) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
La dependencia federal subrayó que los trabajos realizados en México tienen carácter preventivo y buscan reforzar la vigilancia sanitaria mientras se obtienen conclusiones definitivas sobre el origen del brote.
“De acuerdo con la FDA, la trazabilidad converge en un solo proveedor de lechuga que abasteció a los establecimientos involucrados. Sin embargo, la investigación se mantiene en curso, por lo que es importante precisar que la identificación del país de origen del producto constituye un dato de trazabilidad, pero no confirma por sí misma que la contaminación haya ocurrido en territorio mexicano”, señaló la Secretaría de Salud.
Por su parte, el Instituto Nacional de Salud Pública indicó que actualmente no existe una emergencia sanitaria en México relacionada con estos casos. No obstante, recomendó fortalecer las medidas de higiene en el manejo de alimentos y agua, además de mantener una vigilancia epidemiológica constante ante cualquier posible riesgo.
La ciclosporiasis suele manifestarse días después del contagio y entre sus principales síntomas destacan diarrea acuosa intensa, dolor abdominal, náuseas, fatiga, pérdida de apetito y, en algunos casos, fiebre o vómito. Especialistas advierten que, sin atención adecuada, la enfermedad puede prolongarse durante varias semanas y ocasionar complicaciones, principalmente en personas con sistemas inmunológicos comprometidos.