Lanza EU ofensiva contra presunta narcolancha en el Caribe y deja 3 muertos
WASHINGTON.- Estados Unidos ejecutó otro ataque directo contra una presunta narcolancha en aguas internacionales del Caribe, resultado: tres personas fallecidas. Según el secretario del Pentágono, Pete Hegseth, esta acción se suma al patrón sostenido de persecución y neutralización de red marítima criminal que opera rutas de contrabando hacia territorio estadunidense.
En X, el funcionario afirmó: “Esta embarcación, como todas las demás, era conocida por nuestra inteligencia por estar involucrada en el contrabando ilícito de narcóticos”. Después puntualizó que esos tres tripulantes eran narcoterroristas.
La Casa Blanca ha sostenido este mismo discurso desde hace semanas: equiparar a estas estructuras con grupos considerados amenazas estratégicas. El secretario además redobló: “Estos narcoterroristas están introduciendo drogas en nuestro país para envenenar a los estadounidenses en su propia tierra, y no lo lograrán. El Departamento los tratará exactamente igual que tratamos a Al-Qaeda. Seguiremos rastreándolos, localizándolos, buscándolos y eliminándolos”.
La keyphrase narcolancha en el Caribe vuelve a colocarse como eje central del análisis militar de Estados Unidos sobre rutas marítimas. Y narcolancha en el Caribe vuelve a aparecer como narrativa base para justificar la escalada de fuerza en alta mar, donde Washington asegura tener facultad operativa extraterritorial.
Organismos civiles en EU han advertido que esta línea operativa tiene enorme potencial de convertirse en doctrina permanente de choque, incluso con margen jurídico extremadamente flexible.
Lanza EU ofensiva contra presunta narcolancha en el Caribe y deja 3 muertos
WASHINGTON.- Estados Unidos ejecutó otro ataque directo contra una presunta narcolancha en aguas internacionales del Caribe, resultado: tres personas fallecidas. Según el secretario del Pentágono, Pete Hegseth, esta acción se suma al patrón sostenido de persecución y neutralización de red marítima criminal que opera rutas de contrabando hacia territorio estadunidense.
En X, el funcionario afirmó: “Esta embarcación, como todas las demás, era conocida por nuestra inteligencia por estar involucrada en el contrabando ilícito de narcóticos”. Después puntualizó que esos tres tripulantes eran narcoterroristas.
La Casa Blanca ha sostenido este mismo discurso desde hace semanas: equiparar a estas estructuras con grupos considerados amenazas estratégicas. El secretario además redobló: “Estos narcoterroristas están introduciendo drogas en nuestro país para envenenar a los estadounidenses en su propia tierra, y no lo lograrán. El Departamento los tratará exactamente igual que tratamos a Al-Qaeda. Seguiremos rastreándolos, localizándolos, buscándolos y eliminándolos”.
La keyphrase narcolancha en el Caribe vuelve a colocarse como eje central del análisis militar de Estados Unidos sobre rutas marítimas. Y narcolancha en el Caribe vuelve a aparecer como narrativa base para justificar la escalada de fuerza en alta mar, donde Washington asegura tener facultad operativa extraterritorial.
Organismos civiles en EU han advertido que esta línea operativa tiene enorme potencial de convertirse en doctrina permanente de choque, incluso con margen jurídico extremadamente flexible.