Rafael Guerra es reelecto al frente del TSJ en Ciudad de México
CIUDAD DE MÉXICO.- Ayer, en una sesión extraordinaria del Poder Judicial capitalino, el magistrado Rafael Guerra Álvarez fue reelecto al frente del TSJ-CDMX, decisión tomada mediante voto secreto que definió cómo los magistrados renovaron la presidencia para el periodo del 1 de enero de 2026 al 31 de agosto de 2027.
La reelección otorgará a Guerra Álvarez un total de ocho años al mando del tribunal, una continuidad posible luego de que el Congreso de la Ciudad de México ajustara la Ley Orgánica del Poder Judicial para permitir su participación, pese a que la reforma judicial vigente prohíbe la reelección de presidencias.
Durante la sesión se registró un debate de más de una hora sobre la forma del sufragio y la eventual destrucción de las papeletas, que consistieron en hojas bond firmadas y selladas al momento, hasta que el pleno aprobó mantener el método ordinario y designar escrutadores propuestos por los aspirantes.
Cinco magistrados contendieron por la presidencia: Celia Marín Sasaki, Rosalba Guerrero Rodríguez, Arturo García Salcedo, Alejandro Sentíes Carriles y el propio Guerra, quien se excusó previamente para permitir el proceso y entregar su proyecto de trabajo ante el pleno.
El resultado favoreció a Guerra Álvarez con 60 votos, cifra que superó ampliamente las dos terceras partes necesarias (53 sufragios) para validar la designación. Tras el conteo, el auditorio estalló en gritos de “¡Presidente, presidente!”, aunque se pidió calma hasta concluir el procedimiento formal.
Mientras se desarrollaba la elección, trabajadores del Poder Judicial realizaron protestas en distintas sedes, que fueron cerradas de manera simbólica para exigir un incremento salarial del 20 por ciento y mejores prestaciones ante la continuidad administrativa de la nueva presidencia.
Con el tercer periodo de Rafael Guerra Álvarez confirmado, el TSJ-CDMX entra a una etapa final antes de que la presidencia sea sometida a elección popular en 2027, en un contexto marcado por ajustes legales, debates de transparencia y exigencias laborales que seguirán influyendo en el rumbo del Poder Judicial capitalino.
Rafael Guerra es reelecto al frente del TSJ en Ciudad de México
CIUDAD DE MÉXICO.- Ayer, en una sesión extraordinaria del Poder Judicial capitalino, el magistrado Rafael Guerra Álvarez fue reelecto al frente del TSJ-CDMX, decisión tomada mediante voto secreto que definió cómo los magistrados renovaron la presidencia para el periodo del 1 de enero de 2026 al 31 de agosto de 2027.
La reelección otorgará a Guerra Álvarez un total de ocho años al mando del tribunal, una continuidad posible luego de que el Congreso de la Ciudad de México ajustara la Ley Orgánica del Poder Judicial para permitir su participación, pese a que la reforma judicial vigente prohíbe la reelección de presidencias.
Durante la sesión se registró un debate de más de una hora sobre la forma del sufragio y la eventual destrucción de las papeletas, que consistieron en hojas bond firmadas y selladas al momento, hasta que el pleno aprobó mantener el método ordinario y designar escrutadores propuestos por los aspirantes.
Cinco magistrados contendieron por la presidencia: Celia Marín Sasaki, Rosalba Guerrero Rodríguez, Arturo García Salcedo, Alejandro Sentíes Carriles y el propio Guerra, quien se excusó previamente para permitir el proceso y entregar su proyecto de trabajo ante el pleno.
El resultado favoreció a Guerra Álvarez con 60 votos, cifra que superó ampliamente las dos terceras partes necesarias (53 sufragios) para validar la designación. Tras el conteo, el auditorio estalló en gritos de “¡Presidente, presidente!”, aunque se pidió calma hasta concluir el procedimiento formal.
Mientras se desarrollaba la elección, trabajadores del Poder Judicial realizaron protestas en distintas sedes, que fueron cerradas de manera simbólica para exigir un incremento salarial del 20 por ciento y mejores prestaciones ante la continuidad administrativa de la nueva presidencia.
Con el tercer periodo de Rafael Guerra Álvarez confirmado, el TSJ-CDMX entra a una etapa final antes de que la presidencia sea sometida a elección popular en 2027, en un contexto marcado por ajustes legales, debates de transparencia y exigencias laborales que seguirán influyendo en el rumbo del Poder Judicial capitalino.