Ajustan debate en San Lázaro para redefinir la nueva Ley General de Aguas
CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados reabrió el debate nacional sobre la nueva Ley General de Aguas, después de ajustar el orden del día para colocar el dictamen como tema central de la sesión. Desde el inicio, Morena adelantó que el documento seguirá en revisión, mientras la oposición presiona para aclarar la transmisión de derechos hídricos en casos de herencia o compraventa de tierras. La nueva Ley General de Aguas detonó posiciones encontradas dentro y fuera del Pleno, en medio de protestas de productores inconformes que bloquearon la entrada principal del recinto con tractores.
Durante el arranque del debate, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, confirmó que el proyecto aún no está cerrado y que su bancada continuará ajustándolo. “El dictamen todavía sufrirá modificaciones en el trayecto de las horas”, afirmó, al tiempo que acusó que existe “un manejo perverso” que pretende hacer creer que el contenido ya es definitivo. En un posicionamiento dirigido a los sectores rurales, insistió en que “no le vamos a fallar” a los productores.
La discusión se reordenó después de que el coordinador del PRI, Rubén Moreira, solicitó abrir el tablero de votación para validar el cambio en la agenda legislativa, originalmente dedicada a reformas en materia de salud sobre la prohibición del tráfico de cigarrillos electrónicos. La mayoría respaldó la modificación, lo que desató consignas desde las curules de Morena: “¡No somos uno, no somos cien! ¡Pinche Moreira, cuéntanos bien!”.
En paralelo, diputados del PRI y PAN impulsaron sin éxito un acuerdo para permitir el acceso de los productores que se manifiestan afuera del Palacio Legislativo. La propuesta fue rechazada por Morena y sus aliados del PT y PVEM, quienes argumentaron que alterar la seguridad interna podría poner en riesgo el desarrollo del debate.
Mientras las bancadas continúan negociando ajustes, el dictamen avanza entre exigencias de mayor claridad jurídica y presión social por garantizar el acceso, uso y transmisión de los recursos hídricos. El tema seguirá en observación pública, pues su alcance impactará tanto en pequeños productores como en sectores industriales y gobiernos locales.
Ajustan debate en San Lázaro para redefinir la nueva Ley General de Aguas
CIUDAD DE MÉXICO.- La Cámara de Diputados reabrió el debate nacional sobre la nueva Ley General de Aguas, después de ajustar el orden del día para colocar el dictamen como tema central de la sesión. Desde el inicio, Morena adelantó que el documento seguirá en revisión, mientras la oposición presiona para aclarar la transmisión de derechos hídricos en casos de herencia o compraventa de tierras. La nueva Ley General de Aguas detonó posiciones encontradas dentro y fuera del Pleno, en medio de protestas de productores inconformes que bloquearon la entrada principal del recinto con tractores.
Durante el arranque del debate, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, confirmó que el proyecto aún no está cerrado y que su bancada continuará ajustándolo. “El dictamen todavía sufrirá modificaciones en el trayecto de las horas”, afirmó, al tiempo que acusó que existe “un manejo perverso” que pretende hacer creer que el contenido ya es definitivo. En un posicionamiento dirigido a los sectores rurales, insistió en que “no le vamos a fallar” a los productores.
La discusión se reordenó después de que el coordinador del PRI, Rubén Moreira, solicitó abrir el tablero de votación para validar el cambio en la agenda legislativa, originalmente dedicada a reformas en materia de salud sobre la prohibición del tráfico de cigarrillos electrónicos. La mayoría respaldó la modificación, lo que desató consignas desde las curules de Morena: “¡No somos uno, no somos cien! ¡Pinche Moreira, cuéntanos bien!”.
En paralelo, diputados del PRI y PAN impulsaron sin éxito un acuerdo para permitir el acceso de los productores que se manifiestan afuera del Palacio Legislativo. La propuesta fue rechazada por Morena y sus aliados del PT y PVEM, quienes argumentaron que alterar la seguridad interna podría poner en riesgo el desarrollo del debate.
Mientras las bancadas continúan negociando ajustes, el dictamen avanza entre exigencias de mayor claridad jurídica y presión social por garantizar el acceso, uso y transmisión de los recursos hídricos. El tema seguirá en observación pública, pues su alcance impactará tanto en pequeños productores como en sectores industriales y gobiernos locales.