Reino Unido y Colombia suspenden cooperación de inteligencia con EE. UU. por ataques en el Caribe

Tanto Reino Unido como Colombia suspendieron la cooperación de inteligencia con Estados Unidos debido a los recientes ataques militares contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas del Caribe y el Pacífico. Ambos gobiernos argumentaron que las operaciones estadounidenses violan el derecho internacional y han dejado decenas de muertos en los últimos meses.

El presidente Gustavo Petro anunció ayer la suspensión “del envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses”, ordenando a todos los niveles de la inteligencia colombiana detener la colaboración mientras “continúe el ataque con misiles a lanchas en el Caribe”. El mandatario subrayó que “la lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño”.

La decisión de Colombia ocurre poco después de que CNN informara que Reino Unido dejó de compartir información de inteligencia con Estados Unidos hace un mes. De acuerdo con fuentes citadas por la cadena, Londres no quiere ser cómplice de los ataques, considerados ilegales y equivalentes a “ejecuciones extrajudiciales”, según la evaluación del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

Durante años, el Reino Unido ha proporcionado datos clave desde sus bases en el Caribe para que la Guardia Costera estadounidense localizara y detuviera buques sospechosos de transportar drogas. Sin embargo, tras los más de 75 muertos en 19 operaciones registradas desde septiembre, Londres decidió retirarse de la cooperación, al considerar que las acciones violan el derecho internacional marítimo y los principios humanitarios.

Por su parte, la administración de Donald Trump ha defendido los ataques, alegando que los presuntos narcotraficantes representan una amenaza inminente para la seguridad estadounidense. “Bajo el mandato del presidente Trump, estamos protegiendo la patria y eliminando a estos terroristas del narcotráfico que pretenden dañar a nuestro país y a su gente”, afirmó el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth.

Las decisiones de Reino Unido y Colombia marcan una fractura sin precedentes en la cooperación antidrogas internacional, un eje histórico de la política de seguridad estadounidense en América Latina.

Man in glasses with comic blue burst background

Esperanza Aguilera

Reino Unido y Colombia suspenden cooperación de inteligencia con EE. UU. por ataques en el Caribe

Tanto Reino Unido como Colombia suspendieron la cooperación de inteligencia con Estados Unidos debido a los recientes ataques militares contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas del Caribe y el Pacífico. Ambos gobiernos argumentaron que las operaciones estadounidenses violan el derecho internacional y han dejado decenas de muertos en los últimos meses.

El presidente Gustavo Petro anunció ayer la suspensión “del envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses”, ordenando a todos los niveles de la inteligencia colombiana detener la colaboración mientras “continúe el ataque con misiles a lanchas en el Caribe”. El mandatario subrayó que “la lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño”.

La decisión de Colombia ocurre poco después de que CNN informara que Reino Unido dejó de compartir información de inteligencia con Estados Unidos hace un mes. De acuerdo con fuentes citadas por la cadena, Londres no quiere ser cómplice de los ataques, considerados ilegales y equivalentes a “ejecuciones extrajudiciales”, según la evaluación del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

Durante años, el Reino Unido ha proporcionado datos clave desde sus bases en el Caribe para que la Guardia Costera estadounidense localizara y detuviera buques sospechosos de transportar drogas. Sin embargo, tras los más de 75 muertos en 19 operaciones registradas desde septiembre, Londres decidió retirarse de la cooperación, al considerar que las acciones violan el derecho internacional marítimo y los principios humanitarios.

Por su parte, la administración de Donald Trump ha defendido los ataques, alegando que los presuntos narcotraficantes representan una amenaza inminente para la seguridad estadounidense. “Bajo el mandato del presidente Trump, estamos protegiendo la patria y eliminando a estos terroristas del narcotráfico que pretenden dañar a nuestro país y a su gente”, afirmó el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth.

Las decisiones de Reino Unido y Colombia marcan una fractura sin precedentes en la cooperación antidrogas internacional, un eje histórico de la política de seguridad estadounidense en América Latina.

Esperanza Aguilera

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